<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479</id><updated>2012-02-16T20:36:02.157-08:00</updated><title type='text'>CUENTOS</title><subtitle type='html'>Presentamos los cuentos que participaron del concurso literario para el libro "El día que cambiamos la historia".</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>84</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-5330559117860718605</id><published>2010-07-15T10:15:00.000-07:00</published><updated>2010-07-15T10:20:19.392-07:00</updated><title type='text'>Corazón Azul y Blanco</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;12 de Julio de 2009 La Plata&lt;br /&gt;Esa mañana Luciano se levanto temprano. No era una mañana más, ni un día más. Ese día podía ser tanto uno de los más felices y gloriosos de su vida como uno de los más tristes. La angustia le consumía el pecho y se lo cerraba al punto de no poder tragar mas que un poco de un té que se había enfriado de tanto revolverlo con la cuchara. En su mente se dibujaban momentos totalmente contradictorios algunos lo hacían sonreír otros le hacían caer un par de lágrimas; y cambiaba de un estado a otro en cuestión de segundos.&lt;br /&gt;Su mamá le preguntaba “¿Qué te pasa Lucho?” pero él no contestaba, quería hacerlo, pero no le salían las palabras. Para colmo las horas no pasaban, cada minuto se hacía eterno y la ansiedad cada vez lo consumía mas. Un rato mas tarde se levantó el padre, nervioso igual que Lucho pero un poco mas relajado. Puso la pava, preparo el mate, sacó los anteojos, se sentó y abrió el diario directamente en la sección deportiva. “ESTA TARDE CUESTE LO QUE CUESTE” rezaban los títulos, Lucho no quería ni mirarlo, intentaba abstraerse de esa realidad tan dura que tenía que vivir, intentaba apurar al tiempo para que el momento llegase cuanto antes, por más duro que fuera, cuanto antes, mejor.&lt;br /&gt;Llegó la hora de salida a la cancha, el reloj marcaba las 11:30 de la mañana, el partido era a las 14. Todavía faltaba una eternidad, pero igual mejor en el templo, preferible vivir la angustia, la ansiedad y la ilusión ahí, en NUESTRA casa. Al entrar a la cancha se veían muchísimas caras parecidas a la de Lucho todas mostraban esperanza, angustia, preocupación, ansiedad, muchos sentimientos reflejados en un solo rostro. En cada rostro de cada tripero que entraba a su templo para vivir esa batalla en carne propia.&lt;br /&gt;La hora se acercaba y el estadio cada vez se mostraba mas lleno. Las charlas en general eran optimistas, pero todos sabían que era muy difícil. Lucho seguía sin hablar estaba sentado en el último escalón de arriba de la tribuna del bosque sobre el costado derecho casi llegando a la ochava, con su pullóver colgado en el paravalanchas. El puño del pullóver le acariciaba la cabeza por el viento, como haciéndole un guiño, diciéndole que se levante, que todavía faltaba mucho, todavía se podía.&lt;br /&gt;Faltaba media hora para que empiece el partido. Lucho se levanto y siguió a la multitud “HOY HAY QUE GANAR BASURERO, HOY HAY QUE GANAR”. Y no sólo había que hacerlo, sino que por tres goles. Había que conseguir una diferencia que no se podía lograr hace mucho tiempo, para mantener la categoría. Cuando Lucho cantaba y pensaba en eso parecía que los escalones desaparecían, que el abismo se lo comía.&lt;br /&gt;Salió Gimnasia a la cancha y el estadio explotó. Al igual que el corazón de Lucho “PORQUE TE ALIENTA TODA LA 22” clásico grito de la salida del equipo y a Lucho se le cayeron sus primeras lágrimas. El partido empezó y con cada jugada que pasaba el corazón de Lucho parecía pararse. El alma le daba vueltas por la cabeza tenía un quilombo indescriptible dentro de su cuerpo lleno de sensaciones encontradas que no podía terminar de descifrar. El tiempo ahora pasaba a pasos agigantados, los minutos parecían segundos, se esfumaban tan rápido que en un abrir y cerrar de ojos había terminado el primer tiempo.&lt;br /&gt;El descanso encontró a Lucho otra vez sentado en el mismo tablón con la cabeza gacha pensando qué podía pasar y qué no. La cabeza le daba vueltas, pero había un sentimiento que le ganaba a todas las otras sensaciones que se encontraban dentro de el. Si había que morir lo iba a hacer de pie. Como buen tripero que NUNCA ABANDONA, como buen tripero que alienta EN LAS MALAS MUCHO MAS. Lucho se levanto y pronuncio fuerte el clásico “DALE LOBO, DALE LO…” ese que tanto contagia, que tanto infla el pecho, que tanto hace poner la piel de pollo (porque para gallina esta river). Y así fue, contagió. El estadio se puso de pie y estallo en ese mismo grito común. “DALE LOBO DALE LO…” que tenia un único mensaje “SE PUEDE”.&lt;br /&gt;Arranco el segundo tiempo y los minutos cada vez pasaban más rápido. Las jugadas de peligro se esfumaban y las lágrimas de los hinchas parecían inundar el estadio. Hasta que llego el gol de Alonso. Iban 29 minutos, faltaban 2 goles más. Estaba más que difícil pero no imposible. Algunos corajudos comenzaron con el “VAMOS LOBO VAMOS, PONGA HUEVO QUE GANAMOS”. Otros como Lucho prefirieron el silencio, puño apretado para festejar el gol pero todavía faltaban 2 mas y no había tanto tiempo.&lt;br /&gt;Los minutos corrían ahora todavía mas rápido, el cronometro marcaba 40. “Ya esta, no nos salva ni Copperfield” –pensaba Lucho-. Se le cruzaban por la mente las camisetas de Unión de Santa Fe, de Aldosivi, entre otras de equipos de otra categoría que hacia más de 20 años que no jugaban frente al lobo. Parecía imposible. Pero era así. El abismo estaba cada vez mas cerca.&lt;br /&gt;Minuto 44. Aued llega a tres cuartos de cancha y practica un centro que pasa por encima de toda la defensa de Rafaela y todos los delanteros del lobo, pero por atrás aparece el que nadie tenia en cuenta, Franco Niell y de cabeza la manda adentro. Esta vez el corazón parecía estallarle “GOOOOOOOOOOOOLLLLLL”. El estadio estallo en un grito que se confundía con los ahogados llantos. Faltaba 1 minuto, más los 6 que había adicionado el árbitro. Lucho no sabia que hacer, las lagrimas se confundían con la esperanza, y la historia hacia eco en su conciencia y en su corazón “¿Otra vez nos vas a dejar en la puerta Dios?” –se preguntaba-.&lt;br /&gt;Y paso lo que ningún tripero esperaba. 47 minutos, la toma Cuevas en el vértice del área esquiva un defensor y mete el centro, calcado al anterior de Aued y por atrás, otra vez Niell, otra vez de cabeza, ponía el tercero. Lucho se agarro el corazón con la mano y vio sin sorprenderse que no era rojo, era azul y blanco y se lo puso de nuevo en el pecho para poder gritarlo. “GOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLL”. Otra vez el llanto invadió las tribunas pero esta vez era llanto de felicidad, de alegría, de emoción, de esperanza, de ilusiones renovadas que nacían en Lucho y en todo el pueblo tripero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Hernán Martínez. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-5330559117860718605?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/5330559117860718605/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/07/corazon-azul-y-blanco.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/5330559117860718605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/5330559117860718605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/07/corazon-azul-y-blanco.html' title='Corazón Azul y Blanco'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-315656566826684658</id><published>2010-05-25T15:36:00.000-07:00</published><updated>2010-05-25T15:37:53.941-07:00</updated><title type='text'>Los deseos de René</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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 &lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;La mano venía complicada sabés… Después de lo del jueves allá en Rafaela, tres goles abajo. Nadie me saca de la cabeza que el “Barba” tenía algo que ver en eso, seguro nos puso a prueba. Porque fijate que el 9, que ni tenía pinta de jugador de fútbol hizo los tres goles, ¡tres pepas papá! No se puede creer, es medio raro. Son señales, a veces no las vemos, o mejor dicho, no las queremos ver. Charlando con él en alguna oportunidad, le conté de la esencia de la hinchada tripera, de nuestra incondicionalidad. Me dice el “Barba”: René, todos los hinchas de todos los clubes hablan lo mismo de sus hinchadas, ahora resulta que nadie putea, que son todos unos señoritos ingleses. Entonces nos llevó al límite, para ver como reaccionábamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Igual la bancamos, la gente se fue masticando bronca, pero apretamos los dientes y aguantamos. Al día siguiente, viernes, una multitud hizo la cola para llevarse las entradas para la revancha del domingo, con esperanzas renovadas. Ahí le dije al “Barba”: viste, mirá a los hinchas con toda la fe, y se quedó observando…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Llegó el domingo, y se llenó la cancha con toda la ilusión de dar vuelta el resultado y zafar. Ya estábamos un poco mejor, habíamos asimilado el golpe. Y los comentarios: hay que hacer un gol antes de los quince minutos, y ahí los comemos crudos… Claro, estamos tres goles arriba de Rafaela seguro… Con el correr de los minutos aparecieron las dudas, pasaba el tiempo y la pelota no entraba, y termina el primer tiempo cero a cero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Comienza la última mitad y no te digo que no había murmullos, pero la gente había decidido enfrentar la adversidad con dignidad, como fue siempre. No hubo cánticos amenazantes ni puteadas generalizadas, en esos momentos aparece el “Barba” y me dice: tenés razón, me gusta esa entereza &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;colectiva, y ahí aproveché para recordarle que hoy domingo 12 de julio es mi cumpleaños, y que tengo tres deseos para pedirle… No me digas nada René –interrumpe- querés tres goles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Veintipico del segundo tiempo, casi treinta, mientras dialogábamos y ¡gol del Lobo! ¡El uruguayo Alonso querido! Renació la fe en nuestra parcialidad aunque quedaba poco tiempo. Minuto 40 y el árbitro lo echa al “Pampa” Sosa por un codazo… Era el golpe de gracia, con dos jugadores menos y llegaba el final, ya era imposible. Veíamos con resignación como se nos escapaba el partido. En eso veo que el “Barba” llama a un ángel, tripero era porque tenía una franja azul en medio de su atuendo blanco impecable, y lo manda a dar una mano al mismo campo de juego. Eligió entrar en el cuerpo de un jugador que había ingresado hacía unos minutos y que tenía el número 22 en la espalda, seguro lo prefirió por eso, era Franco Niell.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;La cuestión es que en el minuto 44 comenzó el milagro, centro pasado y ¡gol de Niell de cabeza! ¡Segundo del Lobo! Ahora estábamos a un paso, el Estadio estaba en vilo… Niell volvió al centro del campo, se arrodilló y se encomendó a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt;, quedaba hacer otro gol en dos o tres minutos. Vuelve Gimnasia a la carga, otro centro pasado, y lo vi como en cámara lenta, el ángel dentro de Niell despliega sus alas diáfanas y vuela en forma de palomita para cabecear la pelota y cruzarla al segundo palo y ¡¡¡goooool de Gimnasiaaa!!! Desde acá arriba lo pudimos ver… Abajo no creo que hayan advertido al ser alado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;A partir de ese momento se desató una alegría generalizada que no es fácil describir pero fue apoteótico. Las lágrimas que ya empezaban a correr por las mejillas se transformaron en fiesta. La gente se emocionó por la hazaña del equipo, esa misma gente que había presenciado el partido con estoicismo, y con la dignidad de soportar el posible descenso a un paso del final. Y nuevamente las señales, en tiempo de descuento Gimnasia lo dio vuelta, con nueve hombres, dos goles en dos minutos, ambos de cabeza por el mismo jugador… ¡el más petiso de los veintidós jugadores! Más claro imposible, se notaba la mano de Dios. Te digo más, inexplicablemente el héroe de esa tarde, Franco Niell no siguió en el club para la siguiente temporada, se fue a jugar a Ecuador creo. ¿Fue para no tener que explicar lo de las alas, si es que alguien se dio cuenta?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Y te hago otra pregunta: ¿alguien no cree en los deseos de cumpleaños? Sigamos deseando Triperos, que vale la pena.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;* René Favaloro (1923-2000), el 12 de julio de 2009 hubiera cumplido 86 años.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Diego Sambrana. La Plata.-&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-315656566826684658?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/315656566826684658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/los-deseos-de-rene.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/315656566826684658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/315656566826684658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/los-deseos-de-rene.html' title='Los deseos de René'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-8965307692820415259</id><published>2010-05-18T16:05:00.000-07:00</published><updated>2010-05-18T16:06:07.035-07:00</updated><title type='text'>El enano mas grande</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-TRAD; 	mso-fareast-language:ES-TRAD;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;No voy a dar muchos detalles del partido de visitante porque ningún tripero querría escucharlos, pero yo estaba en un cumpleaños escuchándolo por la radio. Cada gol del local era como si te dieran un tiro en la frente, lo peor. Terminó el partido, Gimnasia 0 – Atlético Rafaela 3; hasta que terminó el cumpleaños me comí la gastada de todos mis amigos diciéndome&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que nos íbamos a la “B”, ya no los aguantaba, pero como son mis amigos les perdono todo. Nos fuimos del cumpleaños, me tomé el micro y me volví a mi casa, llegué y parecía que estaba en un velorio. A los 5 minutos lo vi a mi viejo y empezamos a hablar del partido. Luego de un rato de charla le empecé a decir que teníamos que ir a la cancha a alentar al Lobo, el me decía que no quería ver a Gimnasia descendiendo, y yo lo seguía molestando con que me lleve a la cancha. El día antes del partido, mi viejo se levantó de buen humor, y cuando le repetí por milésima vez que había que ir a la cancha, me dijo: “bueno, después de comer vamos a sacar las entradas “; dicho y hecho, terminamos de comer y salimos para el Bosque a sacar las generales. Fuimos, hicimos la cola y las sacamos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ya&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;teníamos las entradas y las guardé como si fueran oro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;A la mañana siguiente, el 12 de julio del 2009, me levanté, y lo primero que miré fue si las entradas estaban en su lugar. Estaban, las agarré y no las solté durante todo el día. Se hizo la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hora del partido, nos preparamos y salimos para 60 y 118. Llegamos, bajamos del auto en la esquina del zoológico y empezamos la tradicional caminata de ahí hasta el monumento escuchando cada vez más fuerte los bombos que sonaban y a la gente cantando: “hoy le cuento al amargo, lo que es tener sentimiento…”. Mientras nos acercábamos al estadio, pasamos por la parrilla que hay en el camino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Entramos del lado de la 60, ya que a mi viejo no le gusta ir del otro lado, pero bueno, no importaba eso, lo que importaba era ver a Gimnasia donde sea y como sea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;El estadio estaba repleto de gente, todos esperando la salida del equipo tripero, con los característicos globos (bolsas azules y blancos/as), como ya es costumbre en el Juan C. Zerillo. Cuando salió Gimnasia el estadio estalló en gritos, los globos volaron formando una bandera azul y blanca en el aire, también se desplegó la gran bandera en la tribuna que esta sobre la calle 60. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;No aguantaba más, quería que empiece el partido, los nervios me estaban matando y se escuchó el pitazo del árbitro dando comienzo al juego .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Pasaba el tiempo y Gimnasia no llegaba al arco de la crema, tampoco Rafaela llegaba al arco tripero. Así terminó el primer tiempo, &lt;st1:metricconverter productid="0 a" st="on"&gt;0 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0 y sin situaciones claras para ninguno de los dos equipos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Los equipos se van al descanso, y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vuelven con todas las ganas de ganar ese partido manteniendo a su amado Lobo en primera. Comienzan los 45 minutos finales del partido, pasaban los minutos y la gente se impacientaba, pero dejando la vida en los tablones (en mi caso , y creo que en el de muchos mas, además de la vida deje la voz, ya que a los pocos minutos de juego no tenia mas voz), alentando los 90 minutos sin parar. El partido se jugaba en la cancha del visitante. Leo Carol comenzó a meter mano en el equipo, sacando a los defensores y metiendo mas delanteros, dejando a Ariel Agüero como único defensor, ya que Rafaela se había tirado atrás, y mandando a todos los demás arriba a buscar el gol por medio de centros. Luli Aued y Juan Cuevas no paraban de desbordar y tirar centros, pero ninguno de estos terminaba en gol. Hasta que un centro del recién ingresado Roberto Sosa, complica al arquero visitante que hace cualquier cosa y le deja la pelota en los pies al tornado Diego Alonso metiendo el primer gol del partido. A los 36 minutos aproximadamente Gimnasia ganaba &lt;st1:metricconverter productid="1 a" st="on"&gt;1 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0 y necesitaba un milagro para ganar el partido. El Lobo seguía intentando por arriba y no podía concretar, hasta que a los 45 o 46 minutos del segundo tiempo, Juan Cuevas tiró un centro pasado, y por detrás de todos los jugadores que había en el área llegó el enano Franco Niell, que también había ingresado en el segundo tiempo. En la tribuna nos moríamos, los más viejos empezaban a bajar y perfilarse para la puerta, porque no querían sufrir más. No me voy a olvidar más cuando un viejo pasó por al lado mío y dijo: “ya está, que lo terminen acá porque me muero de un infarto” y siguió su camino para hacia la puerta. El partido siguió &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;con Gimnasia ganado por dos y bombardeando el área visitante, el partido se terminaba y Gimnasia se iba al descenso. La anteúltima jugada del partido, vi que Cuevas agarró la pelota y encaró para tirar un centro, como salieron a marcarlo enganchó para el medio, se perfiló para su pierna izquierda y sacó un centro pasado. Me quedé duro, como todo el estadio lo hizo, tanto locales como visitantes, tanto hinchas como dirigentes, todas las personas que estaban mirando ese partido se quedaron duros y callados esperando para ver en que terminaba ese centro. Y cuando parecía que la pelota se iba afuera vimos que por detrás de todos, como en el segundo gol aparecía el enano Niell metiendo una palomita sagrada que mandó al segundo palo del arquero. El estadio vibró de una manera impresionante, todos gritamos ese gol, no tarde ni diez segundos en largar un llanto, fue instantáneo al gol, se armó una avalancha encima de mí, todos caímos llorando y gritando ese gol que tanto esperábamos. Tirados en el suelo me abrasé a un flaco que estuvo atrás mío durante todo el partido, los dos llorando y gritando. Después de un rato encontré a mi viejo entre todo ese festejo, y nos abrazamos diciendo, “que mas le podemos pedir a Gimnasia?” ,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y cuando miré para el campo de juego vi a todo el banco de suplentes festejando adentro de la cancha y a los jugadores de Rafaela tirados en el suelo muertos por la desilusión por haber desperdiciado la chance de ascender a la primera división del fútbol argentino. Y después miré a la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gente de Atlético y les dediqué un gran repertorio de insultos, descargándome toda la bronca. El partido se reanudó, Rafaela salió con todo, llegaron al área de Gimnasia y un jugador tripero hace una falta en la puerta del área. No se quien hizo la falta ni como fue, porque no llegué a ver nada desde donde estaba, creo que fue el momento mas sufrido de mi vida, fueron unos pocos segundos que se hicieron eternos. Se ejecutó el tiro libre y no vi bien que pasó, pero vi cuando la pelota se fue afuera y me alivié, el arbitro pitó el final del partido y el Bosque era puro festejo por parte del local y toda tristeza por parte del visitante. Apenas terminó el partido bajamos la bandera y seguimos cantando como lo hicimos todo el partido. Luego del grande festejo de los jugadores y cuerpo técnico, se vino el “ haka “, el baile neocelandés, pero protagonizado por los jugadores triperos, y encabezado por el “Tornado” Alonso, pero no lo vi bien porque los hicieron mirando para la tribuna que da al Bosque. Y luego los jugadores vinieron para nuestro lado, festejando todos juntos la gran victoria. Después los jugadores se fueron a los vestuarios y abrieron las puertas del Estadio tripero que estaban abiertas hace rato pero nadie se quería ir. Cuando salimos cantando “hay que vergüenza lo que me entere estudiantes que a esa hinchada la maneja un vigilante…”&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ahí nos encontramos con familiares y nos quedamos un ratito. Mientras esperábamos a un amigo de mi viejo que estaba con nosotros y habíamos perdido en el festejo del tercer gol, cuando lo encontramos nos sacamos una foto en el monumento con la filial marplatense “Lobos de Mar”, y después arrancamos para 7 y 50. Cuando llegamos estaba lleno de gente era una fiesta, todos cantando y alentando, y en un momento se vio que subido a los hombros de otro tipo estaba el “Pampa”, que vino a festejar como lo que es, un hincha enfermo por Gimnasia .&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Cuando ya no quedaba nada de gente en 7 y 50, ya eran como las 12 de la noche nos tomamos el 307 y volvimos para Ensenada. Festejamos con mi vieja y mis hermanitos que no fueron a la cancha pero lo vieron y lo sufrieron más que todo por la televisión y después me fui a dormir de la mejor manera posible.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-8965307692820415259?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/8965307692820415259/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/el-enano-mas-grande.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/8965307692820415259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/8965307692820415259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/el-enano-mas-grande.html' title='El enano mas grande'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-3237827293193811624</id><published>2010-05-18T15:45:00.000-07:00</published><updated>2010-05-18T15:46:23.358-07:00</updated><title type='text'>India y el sueño de las tres rosas</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Se desprenden de su vientre con dolor, y en cada grito comprende el infinito… ve sus manos abiertas, las ve temblar, moverse, agitarse. Entiende entonces los nombres que duermen en la eternidad de las promesas…&lt;/span&gt;&lt;o:p style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;despierta -“¿Cuántas veces pensar en vos? ¿Cuántas veces se puede pensar en vos?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Te lo dije,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sos el amor de mi vida. ¿Y el dolor? me preguntas vos, sonrío con calma y te digo que te amo hasta sangrar, y que mi sangre se derramará sobre la tierra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para hacerla fecunda”-.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India se retuerce entre las sábanas y su marido. -“Si ya te están velando y yo todavía te siento respirar. Y aun así -piensa India- tu muerte no será más que el sueño de los mediocres, que siempre te imaginan muerto, que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;juegan con tu muerte y con tus muertos. Te amo porque estoy hecha de lo mismo que vos… y que duela todo lo que tenga que doler”-.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="SinespaciadoCxSpMiddle"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India sabe que tiene&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el corazón en la mano y las tripas enredadas en la garganta. Y muere de dolor. Y quizás dentro de unos años le duela aun más. Pero no le importa, que duela todo lo que tenga que doler y que se deje de joder.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Quiere festejar, quiere abrazar a su gente, y gritar casi sin voz, gritar que esta vez cambiamos la historia, contra todo pronóstico, contra todo periodismo mal intencionado, contra todo poder político, contra todo interés económico, contra toda maldición, contra todo brujo ricachón globalizado. Y la historia seguramente va a seguir cambiando, y no porque tenga que cambiar, sino porque vamos a arrebatar su curso, de guapos no mas…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India recuerda que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;soñó que paría tres margaritas azules y blancas, y en la inconsciencia del parto prohibido, imposible, soñó con el parto de un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pueblo maltratado, un pueblo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;digno, con la humildad del que se siente importante con lo que tiene y no se arrodilla ante lo que perdió… entonces se pregunta ¿cuántas veces pensar en vos… cuántas veces se puede soportar pensar en vos?&lt;span style=""&gt;                           &lt;/span&gt;India piensa una vez más en su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hinchada. Comprende en un segundo la felicidad infinita que posee dentro. Somos felices, esa es la diferencia, eso es lo que nos hace únicos, sabemos llorar, sabemos sufrir, sabemos de malos tratos, sabemos de injusticias y sin embargo, al final, seguimos siendo felices. Somos felices a través de nuestro club, esa es la diferencia, nunca nos detenemos a pensar en lo que perdemos, en lo que no se da, nunca miramos hacia atrás, somos testarudos como pocos. Y no se trata de optimismo, se trata de que realmente importe la cosa en sí, es decir, lo importante es ser tripero, lo demás es sólo una cuestión de convención para los idiotas que sólo saben mirarse la punta de la nariz. India entiende en un segundo la eternidad de arrancarse el corazón y sostenerlo fuerte en una mano, de tener&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las tripas atrapadas en la garganta para morir mil veces por vos y si es necesario morir mil veces más. Una hinchada que sin ponerse colorada, supo superar golpe tras golpe. ¿Y qué? ¿Vistes menos triperos en la cancha? ¿Viste menos camisetas del lobo por la ciudad? Y esto da envidia, a veces uno se pregunta por qué nos tienen tanto odio, no es odio, es envidia. Y sumida en estos pensamientos, India se va quedando sin piernas, porque ya las ha dejado en tal o cual partido, y se va quedando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin ojos, pues ya lo ha visto todo, sin boca, pues besó su bandera un millón de veces y todavía guarda un millón de besos más, se va quedando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin espalda, pues la llenó con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cruces conocidas y se va quedando sin piel, pues todo lo ha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dado en cada fecha, en cada cábala, personal o general, en cada pelota infiel. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Sabiendo que pase lo que pase siempre y en todo momento uno es azul y blanco.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ha dejado todo, como todo tripero. Se ha quedado sin cuerpo, sólo le queda la promesa de un alma repleta de felicidad, le queda la promesa de un alma llena de abrazos ajenos, de emociones por venir. Y eso es suficiente.&lt;span style=""&gt;                   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India piensa en el amor de su vida, y en lo incondicional de un “en las buenas y en las malas mucho más”. Porque de eso se trató todo este campeonato, cuando nos iba peor, más se llenaba la cancha, pues cada uno de los hinchas sabía que había que dar todo, que había que sostener al equipo, y que un partido se gana desde dentro, pero mucho más se gana con lo que baja de las tribunas. Qué importaba quedarse sin aire, sin sangre, sin voz, sin piel. Ya la historia es conocida, nunca ganamos mucho y sin embargo somos unos de los equipos que más gente lleva, que más alienta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y que más sufre, y si sufrir es parte de ser tripero, India sabe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del placer de sufrir toda la vida, y lo que más sabe es que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;poco importa, porque cuando llega a la cancha y ve la gente y sale el equipo se le corta el aire, se le llenan los ojos de lagrimas y le vienen ganas de tener un hijo. Fantasea con llevarlo a la cancha, fantasea con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su vientre hinchado, y sonríe, sabe que cuando ese día llegue pintará sobre su piel un escudo gigante que crecerá a medida que crezca su hijo, y apoyará sobre su vientre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;todas las bocas de su gente para que en susurros le vayan contando la emoción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de una forma de vida.&lt;span style=""&gt;                &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="Sinespaciado"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;–“¿Y si de verdad me voy?”- India lo mira de reojo, sonríe nuevamente, -“no me importa, mi amor por vos no va a cambiar, ni el mío, ni el de los miles que están en mis costados”. “Pero ¿y si de verdad me voy?”. “Voy a estar con vos como toda mi vida, yo y los miles que están en mis costados. Nos repondremos pronto, como siempre nos repusimos a todo, mordimos el polvo tantas veces…” “Estoy cada vez más viejo y vos aun me amas como el primer día”, “Mas viejo estás y más te amo” –India sonríe, tapándose las lagrimas- “Hemos recibido cada golpe que casi nos mata, pero para tristeza de muchos, casi nos mata, pero no nos mató, nosotros siempre resurgimos, siempre habrá una camiseta tripera mas allá de cualquier resultado. Siempre habrá triperos orgullosos de ser triperos. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Y ahora dejame tranquila que me estoy poniendo linda para ir a verte…”-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India se prepara para ir al último partido,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hace tres días que está prácticamente sin dormir, y en lo poco que duerme sueña con Gimnasia. Su marido la mira continuamente, y ella sabe su preocupación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Hace meses que India vive lobodependientemente. Su marido la mira con amor, sabe que esa mujer&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ama hasta límites dolorosos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India espera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en silencio, su marido tiene que traer la camioneta. Tiene las tripas apretadas, las manos dobladas de tanto estrujarse el corazón. Piensa en el sueño de las tres margaritas, hay algo que le da vuelta en la cabeza desde que se despertó, pero aun no puede decirlo. Sabe que Gimnasia la lleva hasta la locura… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;-“¿pero si estoy confundida y no eran tres margaritas lo que parí en el sueño?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Y si eran tres rosas?”-.&lt;span style=""&gt;                                            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India sube a la camioneta,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el corazón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se le sale por la garganta. Los otros miles que están en sus costados pasan tocando bocina, ve las banderas en alto. -“Te escucho respirar”-, se van acercando a la cancha, el ruido se hace más intenso, los otros miles gritan, cantan, se abrazan. -“no sólo te escucho respirar, te descubro sonriendo” “¿Y si eran tres rosas?”- Su marido la lleva de la mano. India sólo entiende de temblores, y de terremotos, lo demás sólo lo imagina. -“Te escucho respirar, estás latiendo en el corazón de tu gente, ese es tu secreto”- India lleva el presentimiento entre los dedos, está segura que no eran tres margaritas, sino tres rosas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;-“Festejamos ser lo que somos y eso nos hace ser dignos y únicos. Los resultados son para los extraños, nosotros sólo sabemos de amor por la camiseta.”-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;India imagina sus&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ojos, y le susurra casi en secreto –“si esto no es amor, quedate tranquilo que el amor aun no se creó”- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Triperos y mas triperos gorros padres camperas hijos banderas virgencitas de colores nietos abuelos buzos corazones gritos fuegos artificiales papelitos amigos alegría crucifijos la esperanza es lo último que se pierde supersticiones camisetas nuevas camisetas viejas canciones cábalas rezos y en las malas mucho mas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Y No se necesita nada mas, los corazones se llevan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en las manos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;envueltos en cualquier trapo azul y blanco.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;India no puede parar de llorar, anoche ha soñado que paría a su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pueblo. La cancha va a explotar, pues&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;todos tienen el pecho hinchado de un Ginasia Ginasia. -“Te escucho respirar, vos también lo estas viendo”. “Tenemos el corazón en la mano, las tripas en la garganta y estamos locos…”- Todos festejan junto al monumento y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a India le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tiemblan cada vez más las piernas, y cada vez más nerviosa, y cada vez más emocionada.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;-“Cuando pasen los años te contaré que cuando por fin entré a verte&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;casi no podía respirar y casi no podía cantar, y pensé en mi viejo, en mis sobrinos, en los hijos de mis amigos, en mis amigos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y el nudo en la garganta era cada vez más grande. Voy a recostarme en tu silencio y voy a contarte que la semana anterior al 12 de julio casi muero de una neumonía, y que estuve internada,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y cuando volaba de fiebre me contaron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que pedía que me trajeran mi bandera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pedía que vos ganes. Volaba realmente de fiebre, pero era obvio, siempre había dicho que cuando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;muera me envolvieran en vos. Imaginate a mis viejos, a mi marido entendiendo que yo pensaba que me estaba muriendo, y casi muero y no tenia oxigeno en sangre, y casi no respiraba, y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en lo único que pensaba era que el médico&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ni muerto me dejaba ir a la cancha a verte, ¿me entendes ahora? ¿Cómo no te voy a amar? Si sos el amor de mi vida, si estoy hecha de lo mismo que vos. Si mi destino es amarte”-&lt;span style=""&gt;                                            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India sube&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los escalones de la tribuna de siempre, se apoya&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en el mismo paravalancha, e incomoda al destino, pues en ese mismo lugar su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;viejo la llevó a su&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;primer partido. Los miles que están en sus costados cantan como si le tocara bailar con la más linda, es que la hinchada siente siempre que baila con la mas linda aunque no sea así, porque tiene&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la humildad del que sufre, del pobre, del que es pueblo, como así también tiene&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la dignidad de los que aman por amar, porque ese es su destino, tiene la dignidad del que sabe que lo único que permanecerá es la identidad de un pueblo que siempre tiene la garganta apretada y que no le importa, y que de Gimnasia se nace, se vive y se muere, que no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;importa nada mas que ser de Gimnasia, que la emoción de los colores sobrevive en las retinas, la dignidad de un pueblo que no cree en un destino mejor porque cuando se está&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;entre triperos ya es lo mejor del destino. La dignidad de un pueblo que desarma desde sus entrañas mismas los conceptos elitistas, exitistas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sistema salvaje que devora el amor por el amor mismo, un pueblo que no mide a su propio pueblo por lo ganado, porque sabe que lo que más vale en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el pueblo es el pueblo mismo…&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India sabe con el tiempo que estuvo bueno el milagro, se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dio lo que se les daba a todos menos al basurero y también es verdad que le va a doler hasta el día que se muera, pero no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;importa, no importa nada que no sea el club, porque un club significa la suma de identidad, porque significa la pertenencia y porque la define. Porque un club es un lugar de encuentro, y de proyectos en común.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Un club significa suma. Dentro de este sistema socioeconómico cruel y salvaje, un club es un idilio, es un reencuentro constante con un otro que identifico en la igualdad.&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India y su sueño&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del parto imposible de las tres rosas, azules y blancas. Sabe que le va a doler y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;también sabe que fueron tres rosas las que parió en el sueño, y también sabe que la decisión está tomada, y si le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;va a doler, que duela todo lo que tenga que doler. Si cuando pasen los años lo que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;va a sostener a India es el abrazo de su amigo de la infancia diciendo, “valió la pena, valió la pena”, y recordar en el abrazo extendido&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que cuando eran chiquitos se cruzaron en la avenida 7 cuando el lobo ascendió, y estar en el mismo lugar después de más de 20 años, y saber que el hijo de su amigo y los que vendrán serán tan triperos como ellos y repetirán esta historia de amor incondicional. Que duela todo lo que tenga que doler… Y sí el amor es así. –“¿Ahora entendes cuánto te amo?”-&lt;span style=""&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India entra a la cancha casi sin aire, sin poder hablar,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ya no entra un sentimiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y la cancha se va llenando y los triperos cantan, festejan un partido que todavía no empezó, India piensa en su viejo y en su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mejor herencia, el pecho le aprieta mas y mas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dolor que no cesa, y mira a su gente, faltan minutos para que empiece el partido, sabe que eran tres rosas las del sueño y sabe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que es lo último que puede intentar. -“Todavía te escucho respirar, vos lo sabes mejor que yo”-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ya habían ido a Lujan, San Nicolás,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;velas 500 por partido, videntes dos, qué no se había intentado, cambios de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ropa, cábalas 40 mil, cambiar de lugar los autos, decir tal frase antes del partido, promesas un millón y medio cada dos segundos, rezos, santos todos los que existen, y por las dudas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;aquellos que están por santificar, rosario media docena en cada mano. -”latís en las promesas de tu gente”-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;India sueña&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que pare rosas… de su vientre se desprenden tres rosas azules y blancas. Se desprenden&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de su vientre con dolor, y en cada grito comprende el infinito… ve sus manos abiertas, las ve temblar, moverse, agitarse. Entiende entonces los nombres que duermen en la eternidad de las promesas. Entiende entonces que en cada grito de gol descansan todos sus muertos, sus esperanzas y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus cruces.&lt;span style=""&gt;              &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India mira a sus amigos, a su marido -“me voy no me siento bien”- faltan 5 minutos para que empiece el partido,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mira el cielo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;-“virgencita Rosa Mística,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;si tengo que hacer un sacrificio para que el lobo gane lo hago de corazón,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y lo único que tengo para ofrecer es esto,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aunque duela, si es necesario te ofrezco irme de la cancha y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que el lobo gane”-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;India se va y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cómo duele. Baja la tribuna con los ojos llenos de lágrimas, camina despacio, llega hasta los jardines, donde 30 años atrás había aprendido a nadar, respira hondo. Mira nuevamente al cielo -“es el mayor sacrificio que puedo ofrecer, los que me conocen saben que no hay cosa en el mundo que me pueda doler más, que cada tablón que baje&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;son &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mil agujas debajo de mis uñas.”- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;India escucha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la entrada del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;equipo desde fuera, mientras arrastra las piernas y por las mejillas se deslizan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lagrimas y se le frunce el corazón. Lleva el alma a la rastra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y en lo único que piensa es que ya está,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no tiene más&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para ofrecer, y el corazón se le frunce cada vez más, y su alma ya no quiere dar un paso, y llora como sólo se llora cuando algo duele realmente, en silencio, sabiendo que lo ha dado todo, como cada uno de los triperos y que no está sola. Y llega a su casa y se acuesta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y no puede parar de llorar, sólo piensa en la virgencita, sus tres rosas y un milagro.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Escucha el segundo tiempo por radio, porque se obliga a levantarse. Viene el primer gol y el corazón se acelera, viene el segundo y el corazón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;golpea duro en el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pecho y viene el tercero y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el corazón se le escapa, da una vuelta por el mundo y al rato vuelve, y no puede parar de llorar.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo único que atina a decir es –“que duela todo lo que tenga que doler, y que se deje de joder, que quiero festejar, todo lo que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no festejé en la cancha.”&lt;span style=""&gt;                        &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;En la madrugada del 12 de julio de 2009 soñé que paría tres rosas azules y blancas, soñé con lo imposible, soñé que de mi vientre salían tres rosas, soñé que arrebatamos el curso de la historia. Soñé que te amaba hasta el dolor… soñé con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los miles&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que rodean mis costados, soñé con tablones repletos de esperanzas. Soñé con una cancha y sus promesas. Soñé con un pueblo digno y su grito de amor.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Soñé con lo imposible…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;¿Ahora  entendes? Sos el amor de mi vida, un amor sin condiciones, ni categorías. Yo te escucho respirar a través de toda tu gente…Estoy hecha de lo mismo que vos, estoy hecha del calambre en la garganta por la pelota que no entra, estoy hecha del orgullo de triperear en la tribuna, estoy hecha del placer de no sentirme sola. Estoy hecha  de la herencia de mis viejos, y la herencia que dejaré en mis nietos, estoy hecha del amor a la camiseta,  estoy hecha del orgullo de ser simplemente una tripera… puedo pensar en vos toda la vida, pues te escucho respirar, estás latiendo en el corazón de toda tu gente…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;María Florencia Massa. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-3237827293193811624?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/3237827293193811624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/india-y-el-sueno-de-las-tres-rosas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3237827293193811624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3237827293193811624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/india-y-el-sueno-de-las-tres-rosas.html' title='India y el sueño de las tres rosas'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-6161933639440610306</id><published>2010-05-18T15:41:00.000-07:00</published><updated>2010-05-18T15:42:23.094-07:00</updated><title type='text'>Esperanza y dolor</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Quiero empezar por  el título y su por qué. Dolor, que llevo atado, desde siempre, desde que me sentaba, junto a mi papá, a escuchar los partidos del Lobo, frente a una spika. Siempre estábamos enjugando una lágrima. Y esa canción, que cantan los de enfrente, que nuestro padre se murió, sin verlo campeón, me pega donde más me duele. Aunque siempre, y desde siempre, ensayábamos el mismo ritual, la próxima vez, será!!! Y lo sigo practicando. Soy fuerte, y el amor, puede más. Digo, dolor y es en las tripas, que lo siento, porque? Me pregunto y he oído, por ahí, que Dios, no está con nosotros, sin desmerecer opinión alguna, creo que la culpa es de los hombres, que pensar en eso, es justificar, el mal accionar, del hombre.&lt;br /&gt;Hinchada tenemos, la mejor, abnegada, fiel, equipos a lo largo de su historia, hemos sabido tener, que ha faltado? Dirigencias!!! a la altura de las circunstancias. Sin más.&lt;br /&gt;Esperanzas, miles. Fui a todos los partidos del año, cuando perdimos con Rafaela le dije a mis hijos, a los que son del Lobo, yo acá no voy, sé que si nos vamos a la “B”, lo seguiré, como ya lo seguí, los años que estuvo allí, no me ha de modificar nada, pero ir al partido, no!!. Soy una militante del tablón, ignota, que deja en cada partido un poco el corazón, en suspenso. Y no me animé. Me fui a San Vicente, donde vive mi hija mayor, allí fuimos toda la familia, incluidos los hijos que son de los otros, innombrables. Mis hijas pusieron, el partido y yo me fui a caminar sola, he conjurado cada cosa, de risa, tiraba piedritas ,tres, con fuerza hacia delante, como si fueran los goles que tenía que hacer el querido Lobo, mirando el reloj, decidí volver, y casi llegando a la casa, me topé con mi hijo Alvaro, me dijo con voz entrecortada, quedate tranquila vieja, Gimnasia, gana dos a cero, no alcanza, faltan dos minutos, me dio un abrazo, y se fue caminando. Cuando escuchamos un grito de gol, no podía ser de otro que del Lobo, mis hijas abrazadas, yo entré y estallé en llanto, con tantos años acumulados, de reveces, pensé en el ‘62, los hermanos Bayo... la gloriosa delantera, nunca igualada, Onnis, Castiglia y Pignani de los ‘72, la bandera que hicimos con mi hija para el ‘95, y que juntando monedas, viajamos desde, San Clemente, porque ahí, vivíamos, para verlo campeón, que renovamos al año siguiente, 2005 llegó y no viaje, por cábala, misterios del destino, y de las malas administraciones. Lloré por todo y por más, por ver a mi querido club, soñado grande, por mi padre, en estas circunstancias. Mis nietos hicieron ronda, mirándome, Conrado, me dijo, no entiendo abuela, por qué lloras así, si ganó!!.&lt;br /&gt;Y mi nieta mayor, María Pía, dijo casi emocionada, no ves pavote que llora de alegría.!!&lt;br /&gt;Y así… somos, la 22, locura, con el corazón abierto, sangrante, pero de pie.&lt;br /&gt;En ese instante, pensé, se dará vuelta la historia, compensará, nuestro acompañamiento, sin descanso??.&lt;br /&gt;Y hoy veo que no,  todo sigue igual, que seguimos, con la mejor hinchada, da y da,  se merece algo más. Dolor por este momento, por el Club de mis amores, que lo siento abandonado, que lo quiero más que nunca. Esperanza por siempre, porque, si me cortan me salta sangre azul, porque ningún resultado lo va a cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Marta Castelli. La Plata.-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-6161933639440610306?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/6161933639440610306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/esperanza-y-dolor_18.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/6161933639440610306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/6161933639440610306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/esperanza-y-dolor_18.html' title='Esperanza y dolor'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-6593050513289648338</id><published>2010-05-18T15:35:00.000-07:00</published><updated>2010-05-18T15:37:02.204-07:00</updated><title type='text'>Las alas de la 22</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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El Viejo “René” ya dejó a un lado el libro de Hamlet Lima Quintana; ya abandonó su intento por comer. “&lt;i style=""&gt;No puedo, señorita”&lt;/i&gt;, dijo René. Ella, esta vez, no lo obligó. Lo dejó solo en la habitación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Sessa ya no se apura: saca desde el arco con desgano, pensando en el final cercano. Quedan algo más de 20 minutos y se necesitan tres goles. Difícil. La televisión muestra el rostro tenso de Madelón, entre desilusionado y ofendido con el destino. &lt;i style=""&gt;Tanto nadar para ahogarse en la orilla&lt;/i&gt;. La risa socarrona se asomaba para desatar la carcajada final. Plaza Moreno sería testigo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;En el Hogar ya estaba el cura Ignacio, como todos los domingos, preparado para confesar a los “chicos”. &lt;i style=""&gt;René, llegó el padre, si querés le pido que te haga &lt;st1:personname productid="la Extremaunci￳n" st="on"&gt;la Extremaunción&lt;/st1:personname&gt;, jaja.&lt;/i&gt; El viejo “René” no contesta; apenas tiene fuerza para mantener cerrados los nudillos; la mirada sostenida en el horizonte de la pantalla, que por un momento se tiñe de blanco y negro, batallas de viejos gladiadores se encarnan en los nuevos protagonistas. Escudos de ensueño. La imagen dura un segundo y el puño recobra poder. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Ya entraron Sosa y Niell; ya echaron a “Teté”. Ambos con 10 hombres. Cuevas es figura pero el arco de Capogroso no lo sufre. Y el tiempo se sigue apurando: 26 minutos. &lt;i style=""&gt;Bueno René, Dios lo quiso así, no te hagas mala sangre&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;La televisión no encuentra miradas caídas, a pesar de la inminente resolución. Pero en forma sorpresiva llega el gol: el “&lt;i style=""&gt;Tornado”&lt;/i&gt; Alonso, tras un centro de Sosa, pone el &lt;st1:metricconverter productid="1 a" st="on"&gt;1 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0. Quedan 18 minutos; complicado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;“René” se come las uñas, desecha el vaso de agua que le ofrecieron y se quita el swetter molesto de la espalda. Está agresivo. Mira para arriba buscando un guiño, una esperanza. Pero los minutos corren más rápido que los jugadores. Van 38. Gimnasia no llega al arco. Está ansioso y faltan dos goles. Sosa juega como hincha y reacciona: tarjeta roja. El Lobo se queda con 9 hombres.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;La ciudad está desolada, en cinco minutos la lucha de tanto tiempo llegará a su fin. Tantas batallas, tantas campañas memorables se pasan por el recuerdo. “&lt;i style=""&gt;Chirola” &lt;/i&gt;Romero, abajo del arco, se pierde el segundo. Ya no quedan semillitas para comer. 44 minutos: Aued, corazón en la mano, lanza un centro combado, segundo palo, cabezazo de Niell… Goool!!! Sí, descuenta Gimnasia y sólo falta uno. “René” ya no sabe ni lo que está apretando, su garganta se cierra y sus ojos tibios no resisten la voluntad de la emoción. Está todo tan cerca. Pero queda sólo el descuento. Collado ya hizo la seña: 5 minutos más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Alguno de la otra habitación escucha un grito y se acerca: &lt;i style=""&gt;No me digas que otra vez se quedan en la puerta de la gloria! Ja, les convenía que hubiera terminado &lt;st1:metricconverter productid="1 a" st="on"&gt;1 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0 y no se frustraban tanto.&lt;/i&gt; Es cierto, la historia parece definida. El descenso está tocando timbre. Pero ni “René” ni las 25 mil almas en el Bosque creen que el llamado es para Gimnasia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;La popular se infla en un aliento celestial. Rafaela está aturdido, no entiende. Agüero, casi desplomado, sigue rechazando a puro cuero. No queda tiempo, todo Gimnasia al ataque; la tiene Cuevas, van 46, engancha en la puerta del área, tira el centro pasado…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;La socarrona Plaza Moreno se congela, “René” abre grande los ojos, los tablones de la 22 se mueven. Y en la espalda, la 22 que vuela: Niell, de palomita. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Sí, la locura se desata. Estallidos al unísono coreando el grito sagrado, el umbral más hermoso. El verde más vivo que los árboles hayan tenido. Abrazos desconocidos amándose eternamente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Las emociones pueden dispararse tanto: bronca, angustia, felicidad, desesperación, éxtasis. Todo se manifiesta en un mismo instante. Pasarán muchos años para que se repita esa misma secuencia de encuentros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;“René” llora, mira la televisión pero no ve nada. Sólo agradece, espera el final, ahora sí. Gimnasia logra torcer su propio destino, vencer a su demonio. El juez pita y ya no hay más. Gimnasia es de primera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;“René” se tira al piso, los huesos le pesan pero no le importa. Su puño se desarma y un papel cae al suelo. La enfermera, más tarde, pudo recogerlo como último documento: &lt;i style=""&gt;nadie puede regalarte un día de sol si antes no lo haces nacer adentro tuyo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 153);" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Vaya si quema este sol, tripero.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 153);" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 153);" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Villarreal Matías. La Plata&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-6593050513289648338?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/6593050513289648338/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/las-alas-de-la-22.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/6593050513289648338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/6593050513289648338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/las-alas-de-la-22.html' title='Las alas de la 22'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-1370304448066333374</id><published>2010-05-03T15:12:00.000-07:00</published><updated>2010-05-03T15:14:32.117-07:00</updated><title type='text'>Dieciocho minutos</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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&lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Gol de Alonso. Algunos gritaron, como siempre. Pero yo me quedé callada, no me inmuté. Fue como si nunca hubiese entrado esa pelota. Miraba, desde la tribuna de 60, cómo todo se movía menos yo, que no quería sentir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Ella me miró con un sueño en la frente pero no le pude responder. Me agarró de la mano y me apretó fuerte. Tenía un “Valium” en el corpiño envuelto en un pedazo de papel, unos cigarrillos que prometía dejar de fumar y una estampita de su virgen de cabecera, &lt;st1:personname productid="la Desatanudos." st="on"&gt;la  Desatanudos.&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El miedo a la esperanza, el miedo a la ilusión. Una fea sensación que traía desde mi casa, desde hace un tiempo, porque ya no existían cábalas ni amuletos. Años yendo a la cancha y probando todo: camisetas, remeras, pulseras, bombachas, rituales, cualquier cosa servía de barrilete a la ilusión, a ese cielo prohibido para mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Alonso corre al centro, se apura, pero se permite darle un beso a la pelota. Y el partido sigue. Y ahí van ellos tirando un centro a las manos de Sessa. Dios mío lo que debe sentir ese hombre. Pensar que lo veía en la misma tribuna donde estaba parada yo, hace unos cuantos años atrás, cuando él iba a ver al Lobo con sus hijos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y yo no quería abrazar a nadie y se notaba que a varios les pasaba lo mismo. Todos ahí, mirando a los once tipos de turno, a los once que no eran nada y, sin embargo, fueron todo. Y a ella, que me pedía un abrazo, tampoco se lo podía dar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;La pelota volaba, se hacía desear. Cambiaba de juego, de jugador, de botín. Miles que la desafiaban, soñaban su destino. Pelota que armaba castillos y los desplomaba con sus reyes y princesas dentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y yo seguía sin sentir. No miraba el reloj ni soñaba con un final feliz. Pensaba en lo que iba a venir, en las cargadas, en el qué dirán. Parecía que ella sabía lo que pensaba: me miró y se sentó en el tablón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Cambio en Rafaela y esa bandera enfrente: “Traigan frutillas que la crema es de primera”. ¿Y qué decir? Era lo probable. Había construido una barrera mental a la esperanza. Estaba segura que íbamos a perder y, durante esos segundos, la historia me daba la razón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Pero ahí vamos nosotros de vuelta. El área es un caos, todos metidos adentro, el cambio que no se hace. Y llega el segundo. Gol otra vez. Se suman gritos nuevos pero yo no puedo gritar. Sigo inmóvil, sin sentir. La veo a ella sentada en el tablón, entre el amontonamiento de gente, rezando a su estampita. No me mira, sigue con los ojos fijos en esa mujer que era la fe, su fe. La toca, la acaricia, pero no se anima a besarla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Esta vez fue Niell. Casi ni lo grita, se apura como Alonso. No le da un beso a la pelota pero la lleva al centro y se pone a pedirle a alguien que cambie la historia. Se agacha y él también reza, exige el milagro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;En las tribunas los triperos se empiezan a copar. Ven relojes y sacan cuentas. Pero yo sigo con miedo. No quiero sentir, me niego a ilusionarme. Hay algunos que se miran, todos se entienden, las miradas bastan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y queda poco, sólo unos minutos. Va Cuevas y se la roban. No hay nadie atrás, y mientras tanto los de la crema que corren como locos porque ellos también se la juegan. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y pienso que el amor no cambia según categorías. Estoy segura que voy a seguir siendo tripera aunque reconozco que las cosas pueden cambiar. Pero nací con esto, en una familia azul y blanca y este es mi destino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El pedazo de papel que estaba en el corpiño ya estaba mojado. El “Valium” ya se había deshecho y se había transformado en una pasta. Pero ella necesita tranquilizarse y chupa el papel como un drogadicto que necesita saciar su impulso, como un animal sin razón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y ahí va Cuevas otra vez. Tira el centro y se la juega. Miles de triperos siguen la pelota y ven cómo pasa el arco. Sufren hasta lo último, se les para el corazón. Yo dudo de la eficacia, esperando equivocarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y de repente el mismo pibe de hoy, que se había reconocido bicho colorado, se tira de palomita y se transforma en lobisón. Tiene el número 22 en la espalda, parece una quimera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y fue el tercero, el de la gloria. El que pude gritar. El que hizo que ella se levantara del tablón y deje de rezar. El que unió en un abrazo a toda la familia tripera. El que dio razón a la esperanza y vida a la imaginación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y ya ni sé qué hicieron los jugadores. No los vi, el abrazo me ganó y esta vez la emoción me cerró los ojos. Cuando los abrí estaba “Chirola” colgado del alambrado, dándose la mano con uno que se había trepado a la misma altura, con el que compartía la emoción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Los gritos eran llantos y las lágrimas felicidad. Olvidarse del resto y pensar en nada, en eso que se vivía, en Gimnasia que lo es todo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyTextIndent"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;María José Fernández. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-1370304448066333374?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/1370304448066333374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/dieciocho-minutos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/1370304448066333374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/1370304448066333374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/dieciocho-minutos.html' title='Dieciocho minutos'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-2601707222161752705</id><published>2010-05-03T15:11:00.000-07:00</published><updated>2010-05-03T15:12:18.974-07:00</updated><title type='text'>Las tareas por cumplir</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Uno ya es grande… (o más o menos grande porque cuando escucho hablar a los viejos me doy cuenta de que ellos se la bancaron más), pero digo grande en relación a mi hijo Mateo de diez años. ¿Cómo se le explica a un chico el haberlo hecho de este cuadro? ¿Qué le pasa por la cabeza a ese pibe que domingo tras domingo me ve putear, discutir, pelearme…? A veces creo que si me insultara, si me echara en cara el haberlo hecho de este cuadro tendría razón… Pero después empiezan las otras preguntas: ¿Cómo es posible que un chico de apenas diez años pueda sufrir igual que yo… o más? ¿Cuándo le contagié este virus? ¿Será algo genético?&lt;/span&gt;&lt;o:p style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Para ponerlos en situación y para que yo mismo me acuerde, cuando lea esto dentro de mucho tiempo, informo que hoy es 12 de julio de 2009 y mi equipo acaba de conservar la categoría al vencer por tres a cero a Atlético de Rafaela. El primer gol lo hizo el uruguayo Alonso, de carambola, a los 27 minutos del segundo tiempo y ya para esa altura habíamos quedado solos frente al televisor con mi hijo Juan Mateo. Mi mujer había puteado feo al final del primer tiempo, dijo que hubiera sido preferible habernos ido antes de que termine el campeonato y qué sé yo cuántas cosas más y fue en busca de un terapéutico acomodamiento de placares. Mi hija Magdalena acometió contra el perro que soportó el baño estoicamente aunque mostrando los colmillos. Cuando las dos mujeres de la casa escucharon el gol, se vinieron, lógico, pero mi esposa puteaba aún más. Empezó con que ahora era peor, que hubiera sido mejor quedar cero a cero y… volvió al acomodamiento de ropa. El pobre perro soportaba ahora unas refregadas un poco mas intensas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;   Faltando un minuto para que se cumpla el tiempo reglamentario, el jugador más petiso del fútbol argentino, Niell, de cabeza, convierte el segundo gol: dos  a cero. Trato de calmar a Juan Mateo para que no lo grite porque pienso que a las mujeres les va a hacer peor, pero el pibe estalla en un grito que no parece salir de una garganta de un ser humano de diez años y entonces aparece la facción femenina abriendo la puerta con violencia y reforzando los argumento anteriores, más aún cuando ven que van 44 minutos y el partido ya termina. No sé bien cómo desaparecen de la escena en el mismo momento en que Rafaela vuelve a sacar del centro de la cancha y se ve en un recuadro rojo en la parte superior de la pantalla el tiempo adicionado: ¡¡¡son 6 miserables minutos!!! Entonces el pibe, mi hijo, en una acción que desafía todas las leyes de la lógica, se dirige resueltamente hacia su mochila y comunica que va a hacer la tarea de matemática. Yo estoy tan sacado que no dimensiono inmediatamente lo que acaba de decir… Una semana hace que le estoy pidiendo que haga esa tarea que la gripe porcina y la consiguiente suspensión de clases le han impuesto y este pibe, Juan Mateo, contradictorio como pocos, decide hacerla ahora, en estos seis minutos que ya son cinco. Pero no bien pone la carpeta sobre la mesa y el partido transcurre por el minuto 46 otra vez Niell y otra vez de cabeza, hace el tercer gol… y el pibe se pone a llorar. No grita, no salta, no se mueve… se pone a llorar. Las mujeres aparecen porque algún vecino gritó o porque yo, sin darme cuenta y contra mi voluntad, debo haber gritado. Trato de imponer la calma: informo que faltan 5  eternos minutos, que tenemos un hombre menos, que esperen… que todavía no… Las mujeres desaparecen dejando la puerta  abierta y amago con irme también, pero el pibe me pide entre sollozos que me quede y entonces vuelvo, no sin antes alcanzar a ver al perro en la pileta del lavadero que sigue en el suplicio del baño aunque ahora el agua que lo moja no proviene sólo de la canilla. Oigo las puertas de los placares y los cajones chocando sus maderas y me imagino ropa volando por la habitación como si un gran viento se hubiera levantado… Regreso al sillón y miro sin ver lo que pasa en el campo de juego porque el llanto de mi hijo no se detiene y le ordeno estúpidamente, pero agarrado de la última cábala que me queda, que finalice la tarea a la que él mismo se condenó increíblemente en esta instancia crucial. ¡Cómo si el pibe estuviera en condiciones de poder realizar una actividad intelectual y cómo si esa orden que le doy fuera la llave que me garantizara que el partido va a terminar con ese resultado…! Pasa que todas las otras estupideces que me propuse desde la noche anterior se me fueron ya al carajo y resultaron infructuosas durante 75 angustiantes minutos. Pasa que no puedo creer que en 15 minutos todo se haya dado vuelta y la salvación esté ahí, al alcance de la mano. Entonces lo miro de reojo al pibe que finge hacer la tarea, es decir, se pone en posición de escribir porque ha comprendido cuál es la finalidad de esta postura, de esta actuación y de esas palabras mágicas que él pronunció y materializaron el milagro del tercer gol. Y cuando vuelvo la vista  a la pantalla veo que todos los jugadores se abrazan y mi mujer aparece con la bandera de Gimnasia como si fuera Mel Gibson en la película y sale al patio y empieza a putear con la voz quebrada y mi hija jamás terminará de secar al pobre perro que mira y sufre desde la pileta del lavadero. Me paro del sillón, camino y abro los brazos para estrechar a mi hijo, pero él sigue llorando y no abandona su falsa posición de escritura porque teme romper el encantamiento que produjo semejante sacrificio. Le quito la lapicera de la mano, lo abrazo y le digo que ya está, que ya pasó, que la tarea está cumplida.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Carlos Andrés Gurini. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-2601707222161752705?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/2601707222161752705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/las-tareas-por-cumplir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/2601707222161752705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/2601707222161752705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/las-tareas-por-cumplir.html' title='Las tareas por cumplir'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-1951893760534561386</id><published>2010-05-03T15:09:00.000-07:00</published><updated>2010-05-03T15:11:02.766-07:00</updated><title type='text'>Disfrutar el sentimiento</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-TRAD; 	mso-fareast-language:ES-TRAD;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Fue el feriado nacional más estresante. La tarde del 9 de julio culminó, para la todos los triperos, con la paliza recibida en Rafaela que dañó el ánimo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Nos fuimos de mi casa, después del partido, a la deriva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;El “&lt;i style=""&gt;Turco”&lt;/i&gt; se subió a su 147 y dijo “hagamos algo, vamos al centro…no sé…” y de inmediato &lt;i style=""&gt;Juan y yo&lt;/i&gt;, ante la mirada de mi viejo, lo seguimos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Sin ni siquiera pensarlo, pasamos a buscar al “&lt;i style=""&gt;Suizo” &lt;/i&gt;por la casa del primo. También arriba del coche de prepo y sin mediación, como si le hubiéramos escrito o previo llamado &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;por celular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Todos tenemos la misma edad y no hubo comentarios. Recuerdo las miradas, era oír el silencio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Terminamos en un &lt;i style=""&gt;pool &lt;/i&gt;de 48 casi 11, donde, sin saberlo, encontramos gran parte de lo que habíamos perdido: la esperanza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Pedí una cerveza y varias fichas, mientras ya le hacían la novena entrevista, por los canales del multimedios, a Aldo Visconti como si se tratara de Gabriel Batistuta o el “Charro” Moreno. “¡Lo que es el exitismo que tan cerca tenemos!”, putié por dentro. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;“Este jorobado hizo 4 goles en una temporada y nos estampa 3 en un partido. ¿Cómo carajo hizo? ¿Me lo pueden explicar?”, pregunté, sin darme cuenta de que no hablé con mis amigos desde que Laverni terminó el partido en Santa Fé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;No encontré respuestas; los chicos sólo miraban el paño verde de la mesa como si fuese una cancha para buscar explicaciones, que ninguno tenía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Pasaron varios minutos sin percatarnos de que en la mesa de enfrente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estaban ellos. Dos pibes de no más de 8 ó 9 años, uno con la camiseta del &lt;i style=""&gt;Lobo&lt;/i&gt; y el otro con una remera con el escudo en el pecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Se divertían como si nada pasara. Ver eso me alivió, me dio algunas respuestas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Juan también los observaba, pero tenía más ganas de romper el único &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;taco que conseguimos que de reflexionar. Justo él, uno de los muy pocos triperos, que privilegia la razón antes que la pasión. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;No quedaba otra más que sacar el bono con tiempo, volver a las cábalas, cambiar de tribuna, mirar al cielo, cruzar los dedos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Así fueron las horas previas a la revancha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Decidí hablar con mi abuelo, que no está, en un ámbito que él detestaba porque nunca fue creyente: la catedral. “&lt;i style=""&gt;Tito”&lt;/i&gt;, como le decían, me marcó a fuego,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y la historia -precisamente- es la historia de los que no están, escuché una tarde en la facultad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Gimnasia si por algo se caracterizó en el campeonato fue por la falta de gol y teníamos que hacer nada menos que tres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Se lo pedí al “&lt;i style=""&gt;Nono”&lt;/i&gt; después de subir por la rampa de 14 y 53. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;No se porque, después de pasar la madrugada con todos los chicos haciéndonos promesas, decidí ir con el auto por los 3 lugares donde viví. Aquel primer departamento de 116 y 34 que mis viejos alquilaban y pasé los primeros meses de mi vida, la casita interna de 5 y 37 de mi tía abuela y la actual, pero dando la vuelta manzana, en todas, por la vereda y en contramano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Compré “El Día” antes de llegar y leí el suplemento de deportes, en el comedor, con la ilusión y el optimismo de la reciente locura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Me levanté y no desayuné. Un domingo más sin mate o café con leche no era nada. Más que querer tomar algo para no tener la panza vacía, era no poder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;A las 12 y pico del mediodía, salimos con &lt;i style=""&gt;Papá y Bruno&lt;/i&gt;, mi hermano más chico, a buscar al “&lt;i style=""&gt;Suizo”.&lt;/i&gt; Estacionamos en 52 y fuimos, por la vereda del Zoológico, hasta la esquina del Monumento a esperar al “&lt;i style=""&gt;Turco” y Juan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Verlo a mi viejo camino al Bosque, contando de sus épocas de juventud y los jugadores que vio, siempre es para mí el pronóstico de lo que va a suceder en cada partido al que vamos juntos. El estaba tranquilo, parecía que “la película” que se aproximaba no le sería repetida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Entramos por la puerta que da a los vestuarios e intentamos subir a &lt;st1:personname productid="la Tribuna" st="on"&gt;la Tribuna&lt;/st1:personname&gt; de 60 justo detrás del túnel; terminamos en el quinto escalón del córner, empezando de abajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Aparecieron “&lt;i style=""&gt;Lucho” y “Javo”,&lt;/i&gt; para nuestro asombro. Ellos no son de &lt;st1:personname productid="La Plata" st="on"&gt;La Plata&lt;/st1:personname&gt; ni de Gimnasia, pero entendieron el sentimiento apenas llegaron a estudiar a la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Salió el equipo, empezó el partido y yo aferrado a la última foto de mi abuelo vivo, envuelta en un calzoncillo del Club adentro de la campera, una moneda de un peso en el bolsillo chico de adelante y tres de 25 doradas en el de atrás a la derecha. La suerte tenía que estar con nosotros alguna buena vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Atacábamos y, con suerte, cerca del palo. Tirábamos un centro y la atajaba, antes que baje en alguna cabeza, el “lungo” Capogrosso. No había caso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Pasó el primer tiempo y el entretiempo que, para la generación que estaba conmigo, fueron los 15 minutos más crueles en una cancha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Volvió el equipo al campo de juego y esa breve charla de Madelón con nuestros jugadores, antes de que empiece el complemento en la mitad de la cancha, fue inentendible y tranquilizadora al mismo tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Con la expulsión de Teté se abrió el partido, pero cuando lo rajaron al “Pampa” dije “estamos fritos, cagamos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;En los momentos más tensos, mi viejo se caracteriza por recurrir a la ironía para descomprimir la situación. “No se preocupen, quizás la entrada en la “B” es más barata”, largó en medio de la desesperación y los nervios a su alrededor. Lo miraron demasiado feo los que se perdieron el gol de Alonso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;“¿Cuánto falta?”, preguntó un tipo atrás mío. “Casi nada”, contestó Papá previo al desborde de Aued que terminó con Niell, colgado de la red, gritando el segundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Ahí fue cuando recordé que Bruno -que nació el mismo día del abuelo- volvió ese día al Bosque, por pedido de mi viejo que le hizo saber que no iba con nosotros desde que goleamos a Alianza Lima &lt;st1:metricconverter productid="5 a" st="on"&gt;5 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 1. Y faltaba un gol nada más, para golear de nuevo sobre el mismo arco de esa noche de febrero de 2003 contra los peruanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Aquel minuto 46 fue una secuencia de emociones. Aparecimos todos contra un paravalanchas, que forma parte de una de las salidas por debajo de la tribuna, mi viejo que deja de fumar y los dos hermanos completamos la fila familiar en el mismo tablón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Madelón tiene que dejar el campo de juego, por protestarle a Collado, y se va al túnel. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;En ese lugar, detrás del alambrado, me quedé en &lt;st1:personname productid="la Final" st="on"&gt;la Final&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Copa Centenario" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Copa" st="on"&gt;la Copa&lt;/st1:personname&gt; Centenario&lt;/st1:personname&gt; con Papá y fue la primera vez donde vi un partido, yendo solo a la cancha a los 12 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Por recordar eso, me pierdo momentos del partido. Alguien patea al arco y la pelota, que para mi hoy sigue entrando, es empujada por no se quien (porque no lo vi al petiso maravilla volar en el aire) y se mete pegada al palo del túnel, ahí mi “primer lugar” cuando el domingo santo del ‘96 me fui solo y sin avisar a la cancha y le ganamos a Ferro &lt;st1:metricconverter productid="1 a" st="on"&gt;1 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0 con gol de Márcico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Mi viejo lloraba, pero no lo vi. Tuvieron que contármelo. Mi hermano nos abrazó y yo agarré la foto de mi abuelo y le pedí que por favor termine el partido, antes de un tiro libre de ellos en la puerta del área grande del arco del Bosque.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;¡Esa foto sonrió!. Juro y recontra juro que tuvo una hermosa mueca en los labios hasta que terminó la &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;maldita Promoción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;No fui a 7 y 50, preferí ir a saludar a mi mejor amigo que lloró, con su familia, en su casa de Ringuelet y que me mandó decenas de mensajes de texto que no pude leer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana; color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Hace unos días, en un cumpleaños, un joven y futuro ingeniero me contó: “yo no sigo el fútbol, no soy de nadie… pero ese partido de ustedes fue mejor que cualquier final del mundo y el más emocionante que me tocó ver, fue &lt;/span&gt;&lt;i style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;disfrutar el sufrimiento&lt;/i&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;.” &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana; color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana; color: black;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Francisco Postiglioni. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-1951893760534561386?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/1951893760534561386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/disfrutar-el-sentimiento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/1951893760534561386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/1951893760534561386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/disfrutar-el-sentimiento.html' title='Disfrutar el sentimiento'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-3179000023681831335</id><published>2010-05-03T15:07:00.000-07:00</published><updated>2010-05-03T15:09:27.995-07:00</updated><title type='text'>El día que la historia no pudo con el sentimiento</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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font-family: Verdana;"&gt;Como ya mencioné anteriormente, la historia siempre nos jugó en contra más allá de haber logrado varios subcampeonatos y haber obtenido &lt;st1:personname productid="la Copa Centenario" st="on"&gt;la Copa Centenario&lt;/st1:personname&gt;, pero fueron muchas más las veces en que sufrimos que en las que gozamos; y esto en el torneo clausura del 2009 (torneo de la primera mitad del año 2009) comenzó a cambiar ya que ganamos partidos clave en condición de visitante como por ejemplo, frente a Rosario Central, frente a San Martín de Tucumán y frente a Boca. Recuerdo el sufrimiento de los hinchas en esas fechas porque los equipos que estaban en las mismas circunstancias que nosotros habían ganado, por lo que nos presionaban a hacerlo también. En la ultima fecha de dicho torneo le ganamos a Gimnasia de Jujuy en condición de local y esto nos permitió jugar la promoción; y hubo un desahogo parcial podríamos decir, ya que todavía restaban jugar los dos partidos con Atlético de Rafaela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Todavía recuerdo aquél jueves 9 de julio, día en que se jugó el partido de ida frente a los rafaelinos como visitante y perdimos tres a cero; donde el equipo jugó muy mal y además tenía que remontar un resultado abultado, era algo muy complicado; y a pesar de la esperanza que teníamos, estaba el lógico temor del descenso. Ese día vi el partido por televisión en lo de unos amigos, y la verdad es que volví muy mal a mi casa, muy desanimado y sin ganas de hacer algo; pero obviamente siempre con la esperanza de poder revertir esa situación, tenía la fe intacta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El día domingo 12 de julio, fue un día que comenzó muy temprano, en donde los nervios y la ansiedad me invadían por completo; quería llegar lo antes posible al Estadio, no aguantaba estar en mi casa esperando el momento de partir hacia el Bosque. Se me viene a la memoria que ni siquiera pude almorzar de cómo me sentía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;A la cancha llegué una hora antes de que comience el partido, quería entrar a jugar y poder ayudar al Lobo en esta situación. Cuando vi salir al “Gato” Sessa a realizar los movimientos pre-competitivos aumentaron mis revoluciones y la ansiedad estaba por llegar a su tope máximo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Durante el primer tiempo estuve intranquilo porque Gimnasia no estaba jugando bien y Atlético de Rafaela jugaba de contra, y de esta manera tuvo un par de ocasiones claras de gol; que de convertirlas podría haber terminado con la ilusión de quedarnos en primera división. El primer tiempo terminó empatado sin goles, y yo tenía la fe intacta de que nos salvábamos pero a la vez le temía a lo peor, el descenso. En el entretiempo, a mi alrededor, veía a las personas sin emitir un sólo vocablo, todos esperaban un milagro ya en ese momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;En el segundo tiempo, los nervios aparecieron más que nunca, la fe me desbordaba pero los minutos pasaban y no podíamos hacer el primer gol de los tres que teníamos que convertir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;En el minuto 28 llegó el tan ansiado primer gol, el que podría llegar abrir el camino al milagro; y fue así que en dicho minuto el “Pampa” Sosa tiró un centro para que el “Tornado” Alonso la alcance a puntear y mande la pelota al fondo del arco. Este gol se gritó mucho, lo grité mucho; fue una especie de desahogo por como se venía dando el partido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Luego siguieron pasando los minutos y nos faltaban dos goles, además había que sumarle las expulsiones de “Tete” González y del “Pampa” Sosa; y el tiempo pasaba pero los goles no aparecían, los nervios que tenía en ese momento era inexplicable, tenía un gran temor al descenso pero todos entendíamos que lo mejor que podíamos hacer era alentar al equipo y así lo hicimos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Fue así cuando en el minuto 44, Aued tiró un centro pasado para que llegue Franco Niell y de esta manera se infle la red de gol. Fue un gol que lo grité nomás de tres segundos, porque sabía que faltaba un gol más y no nos quedaba mucho tiempo, para ese momento ya tenía los ojos con pequeñas lágrimas pero seguía alentando al Lobo, como cada uno de los hinchas que estábamos en el Estadio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Lo mejor llegó en el minuto 46, cuando “Pipino” Cuevas tiró un centro pasado para que Franco Niell aparezca airándose de palomita y decretando de esa forma el tres a cero, resultado que nos alcanzaba para quedarnos en el fútbol grande de &lt;st1:personname productid="la Argentina. Creo" st="on"&gt;la Argentina. Creo&lt;/st1:personname&gt; que a nivel personal, fue el gol que más grité en mi vida, fue un desahogo de impotencia, de nervios, de todo lo que sufrimos los triperos durante toda la temporada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Recuerdo que cuando vi a la pelota ingresar dentro del arco, grite el gol como nunca y al mismo tiempo lloraba, me abrasé con mis amigos Diego y Pablo; a quienes debo mencionar porque sufrieron mucho como yo, y como cada uno de los triperos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Ese momento fue inexplicable, las caras de los hinchas que estaban a mi alrededor no me las voy a olvidar, ver a los chicos y personas grandes llorar, ver gente sentada en la tribuna porque no entendía nada de lo que pasaba, no entendíamos la locura que estaba sucediendo en ese momento. La llamo locura porque los triperos siempre sufrimos y estamos destinados a sufrir, pero el sufrimiento vivido ese día fue inigualable; solamente lo pueden explicar los triperos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;La salida de la cancha fue impresionante, todos cantando y algunos todavía con lágrimas en los ojos. La fiesta siguió en la tradicional esquina céntrica de la ciudad; y fue ahí donde concurrió en forma masiva la familia gimnasista, donde hubo cánticos y fuegos artificiales durante varias horas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Ese día rompimos con la historia, porque el sentimiento y la pasión hicieron que nos quedáramos en primera, obviamente contamos con un plantel que en su mayoría eran triperos como los que estábamos en la tribuna y también hicieron posible que esto se pueda cumplir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Es el día de hoy, en el que escucho aún el relato de los últimos 20 minutos del partido y se me pone la piel de gallina, y me acuerdo de esos momentos inolvidables.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Me siento orgulloso de ser hincha de Gimnasia, porque tenemos pasión, porque siempre alentamos al equipo en todas las canchas, estamos peleando el descenso y seguimos llenando las tribunas en condición de local y visitante; por eso digo: QUE LINDO ES SER DE GIMNASIA Y ESGRIMA &lt;/span&gt;&lt;st1:personname style="color: rgb(0, 0, 102);" productid="LA PLATA." st="on"&gt;LA PLATA.&lt;br /&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;st1:personname style="color: rgb(0, 0, 102);" productid="LA PLATA." st="on"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;st1:personname style="color: rgb(0, 0, 102);" productid="LA PLATA." st="on"&gt;Mauro Varela. La Plata.-&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-3179000023681831335?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/3179000023681831335/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/el-dia-que-la-historia-no-pudo-con-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3179000023681831335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3179000023681831335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/el-dia-que-la-historia-no-pudo-con-el.html' title='El día que la historia no pudo con el sentimiento'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-2772878346665560023</id><published>2010-05-03T15:05:00.000-07:00</published><updated>2010-05-03T15:06:49.396-07:00</updated><title type='text'>Un día en azul y blanco</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Recuerdo ese día casi como si cada momento lo estuviera viviendo ahora mismo. Saliendo del partido en Rafaela, veía caras de preocupación, bronca, dolor y me unía a ese llanto profundo que no tenía consuelo alguno, sólo quedaba esperar y la esperanza de que todo podía cambiar, pero con la incertidumbre y el pesar de saber que iba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a ser difícil. Llegando al micro que nos llevaba de vuelta hacia &lt;st1:personname productid="La Plata" st="on"&gt;La Plata&lt;/st1:personname&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;vi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt; algunas caras solitarias y perdidas, pero luego de un rato la calma llegó con la alegría que los Triperos solemos irradiar y entre medio de tanto dolor volvieron los cantos y más que nunca la esperaza de saber que esto se podía remediar y que si todos poníamos nuestro granito de arena íbamos a salir adelante. Con esa misma esperanza, compré la entrada para el domingo y decidí esperar con impaciencia el partido, sin saber que éste iba a ser inolvidable para toda &lt;st1:personname productid="la Familia Gimnasista." st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Familia" st="on"&gt;la Familia&lt;/st1:personname&gt; Gimnasista.&lt;/st1:personname&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;El día del partido, mi casa (como supongo la de todos los que amamos a este club) era un caos, banderas, camisetas y nerviosismo por todos lados, no distaba mucho de la ciudad que teñida de azul y blanco esperaba el partido. Llegando a la cancha ya se veían los bares colmados de camisetas azules y blancas, y de a poco un centro que parecía el de una ciudad fantasma. Toda &lt;st1:personname productid="La Plata" st="on"&gt;La Plata&lt;/st1:personname&gt; parada para ver el partido que se disputaría a las 14:30 hs en el estadio Juan Carlos Zerillo, sin distinción de equipo de futbol, toda la ciudad estaba a la expectativa de un resultado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Como siempre, llegué al monumento y estaban esos locos lindos cantando y tocando los bombos, todo era alegría, todo era emoción, no había motivo para sentir tristeza. Sea cual sea el resultado, el amor por nuestro equipo jamás iba a cambiar, porque somos de Gimnasia y porque sabemos que hay cosas que no se explican, sólo se sienten, el amor no entiende razones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;En el monumento me encontré con los chicos con los que habíamos pasado toda la noche para sacar la entrada a Rafaela y no podíamos parar de hablar y de tratar de encontrarle una explicación coherente a aquel partido. La intranquilidad se sentía en el aire y parecía eterno cada segundo que pasaba. Entré a la cancha y no puede dejar de notar (como en todos los partidos) la cantidad de bebés en brazos de sus madres o la cantidad de nenes corriendo por los pasillos de la cancha, ellos con una mezcla de inocencia y pasión que alentaban con toda sus fuerzas, incentivaban a cualquier persona que por momento caía en ese pozo de desolación e incomprensión. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Fue así como la hora se iba acercando y las tribunas comenzaban a prepar ese recibimiento que enmudece al rival que lo ve. El equipo conformado por Gastón Sessa, Alvaro Ormeño, Rubén Maldonado, Ariel Agüero; Mariano Messera, Fabián Rinaudo, Esteban González, Sebastián Romero, Luciano Aued; Juan Cuevas, Diego Alonso y bajo la direccion de Leonardo Madelón sale a la cancha y el Bosque se colma de color y canto. Estaba en la intención de cada uno de nosotros, transmitirles a los jugadores tranquilidad y buena onda, ellos serían los responsables de forjar en hechos lo que anhelábamos en pensamientos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;El señor Javier Collado, da el pitido inicial a lo que sería luego una fiesta albiazul. El primer tiempo del partido no avisó lo que luego vendría, no fue un fiel reflejo de lo que el segundo tiempo le regalaría a toda la gente. Sin grandes exabruptos ambos equipos se fueron a los vestuarios igualando &lt;st1:metricconverter productid="0 a" st="on"&gt;0 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0. Atlético de Rafaela tenía que simplemente mantener el resultado, nos llevaba 3 goles de ventaja; Gimnasia, sin embargo debía encontrarle la solución a este obstáculo que tenía en el camino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Comienza el segundo tiempo y a los 12 minutos Esteban Gil de Atlético de Rafaela pide el cambió, en ese momento todos los hinchas, sin entender muy bien lo que pasaba vemos a “Luli” Aued y “Teté” González que lo cargan en brazos y los sacan de la cancha y la posterior disconformidad de Gil que se enoja con “Teté”, pocos segundos después el árbitro del partido había decidido expulsar a ambos jugadores. Escasos minutos de este hecho entra a la cancha Roberto Sosa por Messera y luego Franco Niell por Maldonado, inyectando confianza y calma luego de aquel episodio que nos había dejado sin “Teté” y muy inquietos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;El primer gol llega de la mano del “Uruguayo” Alonso que a los 27 minutos cuando el “Pampa” desbordó por la izquierda pudo concretarlo, éste les daría la confianza a todo el equipo y sobre todo a nosotros de que el milagro sería posible. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Es inexplicable lo que fue ese primer gol, el grito, las lágrimas de alegría, la felicidad que se notaba en el rostro de todos era inmensa. Sabíamos que quedaba un arduo camino por recorrer y que ahora el tiempo nos jugaba en contra. Todos comenzamos a notar, que el equipo segundo a segundo comenzaba a tomar más confianza y con las esperanzas renovadas sabíamos que estábamos a sólo un paso de concretar el objetivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Luego de probar y probar a los 44 minutos, “Luli” tira un centro pasado desde la izquierda y “Franquito” Niell, solo y de cabeza puso el &lt;st1:metricconverter productid="2 a" st="on"&gt;2  a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0. Las tribunas rebalsaban, la gente gritaba, éramos todos una gran familia, a nadie le importaba si conocía al que estaba abrazando, sólo sabíamos que quedaban 7 minutos para cambiar la historia. Ya empezaba a correr el tiempo complementario y cuando se cumplieron los 46 minutos, de igual forma (con asistencia de “Luli”) “Franquito” pone el &lt;st1:metricconverter productid="3 a" st="on"&gt;3 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0, que nos dejaría continuar en primera división. Los 5 o 6 minutos restantes fueron interminables, se notaba el nerviosismo de todos, mirábamos los relojes cada un segundo y notábamos que las agujas de los relojes no se &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;inmutaban.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Luego del pitido final, no recuerdo con claridad que fue lo que pasó, sólo tengo imágenes un tanto confusas. Vi a una chica abrasarse con un señor, llorando de la alegría, tanta era la euforia que se cayeron y así y todo seguían abrazados. Vi a una señora, abrasando casi de forma maternal, a todos los chicos que estaban exaltados y que no podían parar de cantar a gritos. Vi a los nenes y las nenas arriba de sus padres, llorando y gritando a la par de ellos. Vi a miles de personas trepándose a los alambrados y por un largo rato no poder bajarse, ya que miraban asombrados a esos jugadores que les estaban propiciando tanta felicidad. Vi a personas sentarse y a otras que las abanicaban al no poder respirar por la emoción que les provocaba ese resultado. Pero sobre todo vi a una gran familia, que se ayudó desde el primer momento, que vivió, sintió, sufrió y que no perdió las esperanzas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Muchas veces los malos momentos que uno debe atravesar, lo hacen caer, lo hacen olvidarse de que todo se puede revertir. Lejos de separarnos, los triperos, ya sea cuerpo técnico o hinchada, nos unimos para atravesar este mal momento. Salimos adelante y cuando nos creyeron desaparecidos, ahí estábamos enfrentando la situación, con la frente en alto y la conciencia tranquila, de que si las cosas salían mal, todos habíamos puesto lo mejor de nosotros. Se formó un equipo sólido, la cancha y la tribuna se hicieron uno,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y como decía María Elena Walsh en &lt;st1:personname productid="La Cigarra" st="on"&gt;La  Cigarra&lt;/st1:personname&gt;: “a la hora del naufragio y de la oscuridad, alguien te rescatará para ir cantando”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Esa fue la sensación que creo que todos tuvimos al termino del partido, cuando nos quisieron quitar la localía del Bosque para que juguemos en el Estadio Único, la dirigencia y los hinchas nos hicimos uno, cuando los jugadores no encontraban la solución, sólo tenían que mirar a las tribunas y ver las caras de ilusión de toda su gente, esa gente que confiaba ciegamente en ellos y cuando ya muchos creían que no sería posibles ellos hicieron el milagro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;La emoción, la pasión, la alegría y el orgullo de ser de Gimnasia, se vio reflejado en 7 y 50 cuando miles y miles de hinchas nos juntamos para festejar este logro y lo que va a ser un largo camino hacia un futuro próspero. Demostramos estar a la altura de las circunstancias y no bajar los brazos ni aún vencidos, por eso aprendimos que la unidad hace la fuerza y que nos sobra valor para enfrentar cualquier adversidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Micaela Rodriguez Molina. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-2772878346665560023?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/2772878346665560023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/un-dia-en-azul-y-blanco.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/2772878346665560023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/2772878346665560023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/05/un-dia-en-azul-y-blanco.html' title='Un día en azul y blanco'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-5523728999522333226</id><published>2010-04-30T15:27:00.000-07:00</published><updated>2010-04-30T15:28:04.910-07:00</updated><title type='text'>Pasado mañana</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;“Somos hinchas de la hinchada y eso termina siendo algo malo. ¿Pero qué significa ser hincha de la hinchada? Por que la hinchada es hincha del equipo y no de sí misma, es decir, es hincha de otros. Es decir, la hinchada termina encerrándose en ella misma por no encontrar un reflejo en la cancha de lo que ella cree ser, como hincha irracional de sí misma, entonces se generan excesos, desavenencias, peleas, desencantos, por no ver el hincha reflejado a otro que no sea si mismo. Bueno, lo dicho, es un tema grave que nos llevó al límite: la conclusión final fue que solo un equipo de hinchas podía salvar a Gimnasia de semejante desastre. Y porque son hinchas es que no se les puede reprochar nada, pase lo que pase el domingo y entiendo, está bien, que nadie quería que esto pasara pero no se puede negar que estos chicos dejaron todo, esa es una de las pocas cosas que tengo claras y que voy a seguir sosteniendo después del domingo y siempre” pensaba Francisco. Desde que salió de su casa, sólo pensó en Gimnasia, en el partido del día anterior, en todo lo que había pasado y también en lo que pasaría el domingo, pensaba en todas y cada una de las infinitas posibilidades que se entrecruzarían ese día. Es por eso que no era de extrañar que a esa altura, cuando cruzaba uno por cincuenta y cuatro, su cabeza fuera una enorme ensalada de ideas, sensaciones confusas, recuerdos, conceptos imprecisos y estadística que respaldara el milagro que se necesitaba para seguir en primera. “Una pena” pensó “por un partido de mierda”. Bordeó la cancha auxiliar de quienes no deben ser nombrados como quien atraviesa por el precipicio de los abismos del infierno, es decir, ligero y escupiendo maldiciones contra el predio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;“Todo una verdadera lástima” pensaba, mientras se internaba de lleno en &lt;st1:personname productid="la Pereyra Iraola" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Pereyra" st="on"&gt;la Pereyra&lt;/st1:personname&gt; Iraola&lt;/st1:personname&gt;, en dirección al monumento, y luego al Bosque en si mismo, a la cancha de Gimnasia, así, sin nada de nombres técnicos como Estadio o escenario donde hace las veces de local. La cancha de Gimnasia, con todas las letras. “Encima ese tipo se tiraba un pedo y hacia un gol. Sólo a nosotros nos pasa: marcaron espectacular a Rodrigo López o a Pastore y les hizo tres Aldo Visconti. ¿Quién es Aldo Visconti?” pensaba, hasta la indignación y la furia. “Bueno, Madelón se equivocó en los cambios pero a nosotros nos cobran más, nos estafan cuando la pifiamos. Si hay equipos que juegan mal y esto no les pasa. ¿O alguien me va a decir que Central jugó bien en Córdoba? Bah, seguro que alguno lo dice, si hay cada pelotudo. Pero la gente no tiene la culpa, sólo que esta harta de que todo cuando tiene que salir bien, sale mal y cuando sale mal, sale muy mal, es la realidad. Porque la verdad es espectacular tener una hinchada así, es lo mejor, pero el tema es otro, no es la gente, lo que nos pasa es que tenemos mala suerte. Mira ahora sino, una base de buenos jugadores grandes, buenas promesas, todo listo para salir de esta y empezar a olvidarnos del descenso, pero no, nos clavan tres y ahora todo hace agua. Todo por ese partido de mierda. Encima, con la leche que tenemos nosotros, nos pasa como contra el Bolívar o como contra los uruguayos, no puede ser, me mato si ganamos dos a cero”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Cuando iba haciendo la curva para el lado de los jardines, pensaba que la fila para hacer la cola, sobre todo si era media larga, iba a dar tiempo para ver como estaba la gente y como iba a ser el clima del domingo: estarían los que querrían linchar a los jugadores, otros que estarían resignados al descenso y algunos optimistas en grados cercanos al delirio místico y la locura. Francisco se enrolaba con aquellos que iban a ir a alentar y que, si pasaba lo peor, aplaudiría a los jugadores por el esfuerzo realizado durante todo el año. Lo sorprendió gratamente la longitud de la fila y buscó raudamente el último puesto de la misma. Por lo general, no hablaba con la gente, prefería escuchar lo que otros decían y, si se daba, hacer algún comentario. A los viejos italianos les daba la razón en todo por que le divertía ver como se ponían colorados y empezaban a gritar. Estaba atento al chispazo que no tardaría en producirse. Y fue justamente quien estaba frente a él, un hombre de barba rara, pelo teñido de amarillo y ropa puesta desde hacia varios días quien encendió la mecha. Iba acompañado por un hombrecito bajito y fornido de pelo crespo, que no emitía palabra. Ambos estaban, como él, perturbados por Gimnasia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-No podemos ser tan vergas, hermano- dijo el hombre de pelo amarillo, mirando a su compañero pero esperando que alguien recogiera el guante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Un hombrecito semicalvo, de anteojos, que parecía aplastado por la vida, fue quien respondió&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Mira, eso le venía diciendo a él- y señaló a un jovencito flaco y desgarbado, apenas más alto que él.- La verdad, no se puede creer. Por que el uno a cero era un buen resultado y el dos cero era remontable. ¿Pero tres a cero? No, para nosotros es imposible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Es que esto sólo a nosotros nos pasa- intervino un flaco canoso, al que Gimnasia le agregaba no menos de diez años.- Por que los pinchas la pasan caminando esta instancia-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-A esos ni me los nombres. Ya están preparando las velas, si todavía tiene la espina clavada del noventa y cuatro- respondió el hombre de pelo amarillo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Si, esos nos quieren hundir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Por eso no nos podemos ir a la “B”. Si lo único con lo que podemos cargarlos es con eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Y con la gente. Porque lo de la gente es espectacular. ¿Viste lo que fueron a Rafaela?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Un hombre morocho, parado al lado del canoso, escuchaba con atención. Estaba serio, atento a todo lo que pasaba. Francisco sospechaba que estaba junto al canoso, aunque en esas instancias, cuando las discusiones y charlas empiezan a crecer, todos parecen ser amigos de todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Yo fui- dijo el hombrecito semicalvo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-¿Vos fuiste?- se sorprendió el hombre de pelo amarillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Si, fui con él- señaló al flaco desgarbado que asintió-. Llegamos hoy a la madrugada, yo fui a trabajar y ahora estoy acá, haciendo la cola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-No, pero no, decime sino se puede creer. Esto nos pasa a nosotros nomás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Si, hay jugadores que no pueden estar más. Alonso, Maldonado, Cardozo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-No, lo de Cardozo es increíble, ese no corre, no mete, nada hace, los centros van todos atrás de la tribuna, es un desastre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Pero de última es un pibe, ¿pero lo de Alonso? No, ese tipo no puede jugar. Poneme a mi, para eso-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-No le ganó una a los defensores de ellos que eran unos muertos. Porque ellos son unos muertos, es así.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Pero fue un partido de mierda, no se salvó nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Sino fuera por Sessa, nos comíamos cuatro o cinco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Si, pero para mi que se comió el tercer gol, no sabia que hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Francisco pensaba en como seria la remontada. Tal vez iba a ser un baile fenomenal, un cinco a cero con buen juego y lujos; o quizás un partido tranquilo, dos-cero el primer tiempo, otro más en el segundo y todo controlado; o tal vez un dramático encuentro con vibrantes giros en el marcador, máxima emoción, final no apto para cardiacos y un gol espectacular en los instantes finales; o tal vez, y ésta era la opción que lo acongojaba, no habría remontada y se vería la celebración con lágrimas de festejo y el llanto del descenso consumado, con incidentes y una desazón que duraría meses y tal vez nunca terminaría. Pensaba, también, en quienes podían ser los héroes de la tarde: el “Uruguayo”, el “Pampa”, quizás “Cuevitas”, o el “Paraguayo” con una patriada. Como deseaba que llegara el domingo a las seis de la tarde y que todo terminara bien; pero también pasaba por su cabeza la oscura posibilidad del descenso y ahí era cuando se angustiaba, cuando quería que el tiempo se detuviese en ese instante y que el partido no llegara nunca. Esa duda lo corría por dentro, el hecho de saber que todas las posibilidades podían ser reales el domingo y el desconocer cual de ellas sería la que iba a tener lugar en el Bosque. Y todavía faltaban dos días para el partido. ¿Cómo iba a pasar esos dos días? El domingo antes del partido, ya lo intuía, iba a estar deshilachado por los nervios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Y, bueno, capaz que es mejor si nos vamos a la “B”, porque para sufrir así no se que mierda queremos hacer en primera- dijo el hombrecito semicalvo con resignación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Pero si el club está fundido, desaparecemos sino vamos a la “B”- retrucó el canoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-No, siempre es mejor estar en primera. Además ahora hay una camada de pibes que los arruinas si descendés- alentó el hombre de pelo amarillo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Es verdad, no nos podemos ir a la “B” y menos por un partido de mierda en Rafaela, por que fue eso, un partido de mierda- pareció volver a convencerse el hombrecito semicalvo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El morocho seguía sin emitir palabra; sólo escuchaba como en misa. A Francisco le llamaba particularmente la atención este personaje que parecía estar tan metido en la conversación y, a la vez, ausente de ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Pasa que el tipo no sabe nada- retomó el hombre de pelo amarillo- ¿Por qué no lo cerró al partido? Siempre lo mismo, es un caprichoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Pero el loco nos sacó del pozo, por él seguimos con chances- contestó el canoso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Lo tiene que poner al “Coco”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Si con el “Coco” nunca ganamos nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Tiene que poner tres atrás y sacarlo a Cardozo- dijo el hombrecito semicalvo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Encima seguro que, si nos vamos a la “B”, traemos a los mejores jugadores de la “B” y terminamos decimos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-No, loco, no, no podemos irnos a la “B”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Delante de este grupo un adolescente esperaba abrazado a su novia. Desde afuera de la fila, a través de las vallas, un chico de su edad los saludó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-¿Cómo andan?- les preguntó el chico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Y acá, esperando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Che, dicen que jugamos en el Estadio Único.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-¿Cómo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Si, parece que ya está, lo dijeron recién en la radio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Un ola de frio polar cayó sobre todos los que hacían la fila. Todos se miraron entre si, incrédulos. “No podía ser justo ahora” pensaba Francisco, “en un partido así, no nos pueden hacer esto”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-¿En el estadio?- dijo, conmocionado, el canoso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Te das cuenta que los dirigentes son todos unos hijos de puta- reflexionó el hombre de pelo amarillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Nos vamos a la “B”- decía, al borde del llanto, el hombrecito semicalvo - Nos vamos a la “B”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El silencio se apoderó del lugar y no hubo más espacios para las especulaciones o para la esperanza. Caras largas como si Rafaela hubiera hecho el primer gol del partido del domingo. El morocho los miró a todos, dio un paso al frente y habló para aquellos que quisieran escucharlo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Mirá, esto se puede revertir. No importa donde juguemos- hizo una pausa intrigante y retomó- Te explico, ellos hicieron un esfuerzo enorme allá, súmale los nervios de hacer historia, y en el segundo tiempo los pasamos por arriba. Hay que cuidar que ellos, en el primer tiempo, con lo que les queda de piernas, no nos hagan un gol. Y en el segundo tiempo se lo ganamos, no te voy a mentir, vamos a sufrir un poco, pero se lo damos vuelta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El hombrecito de pelo amarillo lo miró y movió la cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;-Ojala, maestro, que sea como usted dice. Ojala. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Y el milagro ocurrió el doce de julio. En una ciudad que hace bastante tiempo está dominada por las bajas temperaturas, con una gripe de moda dando vueltas por ahí, pasó lo inesperado. Uno de esos días en los que hay que salir con bufanda, guantes y dos pares de media, el sol salió de repente y en el Bosque sucedió lo imposible o, mejor dicho, lo que es posible sólo para algunos: en el día más frío hizo calor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Alejandro Noguera. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-5523728999522333226?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/5523728999522333226/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/pasado-manana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/5523728999522333226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/5523728999522333226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/pasado-manana.html' title='Pasado mañana'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-5001608123311176692</id><published>2010-04-30T15:26:00.001-07:00</published><updated>2010-04-30T15:26:52.454-07:00</updated><title type='text'>El día que cambiamos la historia</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;¿Cómo resumir en un cuento lo que no alcanzaría en una enciclopedia? Esa fue la primera pregunte que me hice cuando decidí sentarme a contar una de las tantas emociones que me hizo vivir, sentir y por que no también sufrir mi Lobo querido…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Pero si de esas tres cosas hablamos, como olvidar aquella fatídica tarde de miércoles cuando nos juntamos con toda la barra para alentar en uno de los momentos más difíciles que nos tocaba vivir a todos los Triperos. Pero el día había llegado y teníamos que ponerle el pecho una vez más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Tarde soleada, a pesar de ser pleno invierno. La tribuna nos quedaba chica, como siempre. Cuando “Leo” Madelón y los muchachos saltaron a la cancha el recibimiento dejo atónito a todos los santafesinos. Claro, era de suponerse, al no haber jugado muchas veces en primera y no habernos enfrentado tan seguido, no sabían del todo bien que no sólo enfrentaban a Gimnasia, sino también lo hacían contra su gente, porque nosotros siempre jugamos con uno más. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Todo era optimismo. Enfrente estaba Atlético de Rafaela que había logrado jugar la promoción casi sin imaginarlo. Ese ítem le daba al partido un condimento más como para ilusionarme con que este escollo lo íbamos a sortear entre todos y que nos íbamos a quedar en Primera División a donde pertenecemos por ser el Decano de América y por tener la hinchada más seguidora del país, sólo con eso a nosotros nos alcanza para ser el más grande.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Pero nada hacia suponer que esa tarde iba a ser una de las más tristes de mi vida. Cuando la pelota empezó a rodar, el nerviosismo era típico de una final. Típico de cuando juega el Lobo. Los corazones latían cada vez más fuerte y encima estos tipos se nos estaban viniendo contra el arco del “Gato” Sessa cada vez con más peligro. Me empecé a mirar con mis amigos y no había que decir nada, porque los Triperos somos así, nos entendemos con la mirada, una relojeada para el costado entre dos hinchas en una tribuna puede hacer presagiar el mayor de los regocijos por alguna pelota colgada en el ángulo por el “&lt;st1:metricconverter productid="9”" st="on"&gt;9”&lt;/st1:metricconverter&gt; de turno que tenga la dicha de vestir la azul y blanca, o la peor de las puñaladas futboleras como la que aquél día íbamos a recibir. Y si hablo en plural es sólo para que ustedes entiendan lo que quiero decir, pero en realidad no fue una, fueron tres las puñaladas al corazón de todos los que nos habíamos ilusionado con dejar atrás ésta horrible instancia sin demasiados sobresaltos. Fue &lt;st1:metricconverter productid="3 a" st="on"&gt;3 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0 de visitante! Increíble, pero real. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Sólo la inspiración de un grandote que jugaba arriba, y que por unos días pasó por los canales de televisión como si en él se hubiese reencarnado Batistuta, y esto no es sólo una manera de graficar la situación, ya que hasta algunos medios llegaron a apodarlo “Bati” por aquella gloriosa tarde para él. Cosas que tiene el fútbol. Un muchacho esforzado, que valla a saber uno donde anda hoy en día, se levantó una tarde con todas sus luces encendidas y ya lo comparan con uno de los mejores delanteros de los últimos años a nivel mundial. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Lo cierto es que gracias a sus tres gritos en Rafaela yo tenía ganas de que la tierra me tragase, de que algo pasara y que el tiempo se detuviese ahí y no avance más. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Pero este anhelo no iba a ser posible y había que salir a la calle y esperar que llegue el domingo para que vengan al Bosque y rogar para que este cuerpo técnico y estos jugadores que habían dejado de lado “guita” y prestigio para venir a salvar a Gimnasia del descenso, vuelvan a responder como ya lo habían echo en proezas anteriores como cuando silenciamos Tucumán con aquel cabezazo de “Tete” González o el triunfazo en &lt;st1:personname productid="La Bombonera" st="on"&gt;La  Bombonera&lt;/st1:personname&gt; con los goles de Diego Alonso y el “Oso” Agüero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Después del partido me encontré con amigos, que a pesar de no ser Triperos como yo, sabían que solo estaba con los ojos abiertos porque mi sistema respiratorio funcionaba de maravillas, pero que en realidad estaba muerto en vida y sin entender lo que estaba pasando. Hasta que uno se animó a hablarme, todavía no entiendo cómo tubo ese coraje, lo único que atinó a decir fue:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;- Mal el Lobo no?. Lo mire desencajado, se me hizo un nudo en la garganta, miré hacia abajo por respeto a los que todavía piensan que llorar no es cosa de hombres y nada más alcancé a responder:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;- No nos podemos ir a la “B”.- Me apoyó la mano derecha en el hombro y sin saber que decirme, balbuceo con voz tenue:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;- Tranquilo, todavía falta un partido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Valoré muchísimo el esmero que estaba poniendo para intentar recordarme que no todo estaba perdido cuando uno está dispuesto a entregar el corazón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Fue así como me dispuse a esperar que llegara el domingo para ir a la cancha como es habitual, a darle todo mi apoyo al equipo como lo hago desde que tengo uso de razón, pero esta vez había que estar más que nunca, porque es muy fácil ir cuando las cosas van bien, pero los fieles de verdad se ven cuando la cosa está fulera, cuando nadie dice presente, es ahí cuando la “&lt;st1:metricconverter productid="22”" st="on"&gt;22”&lt;/st1:metricconverter&gt; siempre está, y es eso lo que nos hace distinto a todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Los días previos al encuentro decisivo se hablaba todo el tiempo de lo mismo, de cómo tenia que salir el Lobo a buscar el milagro que nos deje en Primera. Algunos opinaban que había que jugar con tres atrás y tres arriba, otros decían que teníamos que jugar igual, porque el cambio de táctica con que Madelón había jugado todos los partidos de la temporada podía condicionar al equipo que jamás había ensayado variantes tácticas. En fin. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Creo que fueron no sólo horas eternas, sino también en las que menos hablé de fútbol. Yo sólo quería que llegue el día del partido y que sea lo que Dios quiera. Trataba de consolarme pensando en una realidad que para ese momento no era consuelo ni tampoco novedad. Con Gimnasia jugando en la “A”, en la “B” o en la luna voy a seguir siendo el mismo enfermo que queda al borde del infarto cada vez que la pelota empieza a rodar en un campo de juego y que para uno de los dos lados patean once de camiseta blanco con una franja azul en el pecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Hasta que al fin llegó el momento de la verdad. Domingo 12 de julio del 2009. Todo era incertidumbre. Comencé a prepararme para una tarde que sabía iba a ser larguísima, sea cual fuera el desenlace de la historia. Me puse la camiseta, pasé a buscar a la banda, y a la cancha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Cuando llegamos faltaba un rato largo para el pitazo inicial, pero como a mi vieja le gusta ponerse atrás de algún para avalancha, fuimos más temprano que nunca. Ella era una de los tantos que soñábamos con poder aunque sea por una vez torcer el destino a favor nuestro. Y como gimnasistas que somos, nos aferramos a lo único que desde siempre nos mantiene en pie, nuestra ilusión y nuestra gente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Ya estábamos a nada del partido cuando por primera vez, creo que fue por tantos días de no hablar de fútbol y de callar tanta bronca que tenía adentro por estar viviendo una situación en la que estábamos por culpa de gente que nunca tendría que haber entrado al club y que seguramente mientras yo miraba el horizonte sufriendo por no saber que iba a ser de nosotros en la próxima temporada, se debía estar paseando por el mundo sin importarle haber dejado una institución desvastada. Por todo esto que relate anteriormente fue que con todas mis fuerzas acompañé a mi raza al grito de “hoy hay que ganar basurero, hoy hay que ganar”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;La hora del partido llegó, se infló la manga y salió el Lobo con un recibimiento impresionante. La cancha reventaba como en los mejores años del club, cuando de la mano del “Viejo” Timoteo, peleábamos por cosas grandes y estábamos donde nos merecemos estar, pero acá la realidad era otra y para volver a ser lo que alguna vez fuimos había que ganarle por tres de diferencia a un Atlético de Rafaela que nos había dejado con la boca abierta luego del partido de ida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Comenzó a jugarse con un Gimnasia tirado todo al ataque, pero los minutos pasaban y no podíamos meterla. La desesperación se adueñaba de todos, pero el aliento era incesante. Final de la primera parte con empate sin goles y nuevamente nuestras miradas cómplices que decían muchísimas cosas, pero que nadie se atrevía a exteriorizar. Valla a saber por qué. Algunos por no “mufar” con su pensamiento, otros seguramente por no ser pesimistas y otros como era mi caso, porque me permitía soñar para mis adentros, aunque sabía que la película era cada más de suspenso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Con la segunda mitad en marcha, al Lobo se lo veía de la misma forma, decidido a buscar al menos un descuento que le de fuerzas anímicas para enarbolar el tan ansiado milagro futbolístico, pero nada de esto pasaba y el partido se iba muriendo de a poco, hasta que en una jugada aislada la pelota le cayó al “Pampa” por la izquierda, centro por bajo y gol del “Tornado” Alonso. Les confieso que no se si por nervios o por la emoción, o por un poco de todo, no lo pude ni gritar, quedé callado y en la misma posición en la que estaba antes del tanto. Lo único que hice fue mirar al cielo, busqué un rincón en donde encontrar al culpable de esta enfermedad que tengo desde que nací, y que es la más hermosa del mundo llamada Gimnasia y que me la dejó como herencia mi abuelo, con quien me encuentro en cada gol Tripero desde el día de su partida, y le pedí a él y a Dios que hagan realidad el sueño de todo el pueblo albiazul.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Luego de tanta súplica, bajé la cabeza para volver a meterme en el partido y observé que había entrado “Franquito” Niell. Si yo era el D.T. Iba de titular, pero confiaba en “Leo” Carol que venia haciendo las cosas bastante bien, y luego de un centro de “Luli” Aued apareció el “Enano” travieso por el segundo palo cabeceó y metió el segundo. Ese sí lo grité con alma y vida y aunque faltaba nada para terminar el partido, sólo un par de minutos, ya lo hecho por mi Lobo era dignísimo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Pero lo mejor estaba por venir. Porque en el último minuto de adicionado, la agarró “Pipino” Cuevas en tres cuartos de cancha, punta izquierda, jugada casi calcada a la relatada anteriormente, puso un centro que se desvió en la cabeza de un central de ellos que, en el afán de rechazar la peinó hacia atrás y no hizo más que servirle el tercero nuevamente a Franco Niell. La cancha se venía abajo, lo grité hasta no se cuando, esperé el final desesperado, el corazón ya no me respondía de tanta emoción acumulada durante días, semanas, meses de angustia. Pitazo final y delirio total en el Bosque, Gimnasia y Esgrima &lt;st1:personname productid="La Plata" st="on"&gt;La Plata&lt;/st1:personname&gt; se quedó en Primera División señores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;   Fue un domingo inolvidable, uno de los más felices de mi vida sin ninguna duda, es que después de tantos años de malaria nos merecíamos una alegría como esta, pero no por haber ganado una Promoción, es que por la manera en que se dio, no sólo se disfruta el triple, sino también porque le vamos a poder contar a nuestros hijos, nietos y bisnietos, por que no, que Papá, el abuelo, el bisabuelo, estuvieron ahí aquél día. El día que empezamos a cambiar la historia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Gastón Granero. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-5001608123311176692?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/5001608123311176692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/el-dia-que-cambiamos-la-historia_30.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/5001608123311176692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/5001608123311176692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/el-dia-que-cambiamos-la-historia_30.html' title='El día que cambiamos la historia'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-1251982548451175986</id><published>2010-04-30T15:24:00.000-07:00</published><updated>2010-04-30T15:25:37.192-07:00</updated><title type='text'>Barcelona azul y blanco</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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&lt;/span&gt;viviendo en Barcelona y no poder estar conteniendo a mis hijos, que siguen aún con más pasión esta hermosa locura.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El poder contener, resulta supuestamente del hecho de estar más curtido, uno supone que se puede acostumbrar a todo esto, pero cada golpe siempre parece el nocaut, fueron tres golpes demoledores y mis uñas están clavadas en las palmas, por impotencia, por angustia. Sinceramente, mi vacío no sería tan grande si podría fundirme en un abrazo con ellos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Anoche pude dormir sólo unas horas, hoy es el día “D”, tuve un sueño que me ha renovado la confianza, he soñado con mi suegro, el abuelo de mis hijos, un tripero que hasta cuando estaba muriendo en el hospital, me preguntaba como veía al Lobito, me invito a un viaje maravilloso, en primera instancia me dijo que escuchara dentro de mi corazón, de forma mágica comencé a reconocer las voces del “Negro” José Luis, del “Loco Fierro”, “El Gordo” Montesino, de Barreda, mi tío que murió hace muchos años y no podía entender que estaba pasando. No me hablaban a mí, se sentía como un archivo de la palabra gimnasista. No podía dejar de derramar lágrimas. García me decía, esto es solo el comienzo. En ese preciso instante, comencé a ver imágenes del Bosque, cada detalle, hasta los árboles más antiguos que custodian los jardines del templo. Veía como el pasado y el presente se juntaban, la historia me pasaba como un fotograma,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;donde se veían las alegrías en colores y las tristezas en blanco y negro, pero con una particularidad, en los momentos más duros, las lágrimas eran azules y blancas. Me encontré camino al viejo Buffet del club, pidiendo un vaso de vino, como antes de la década del ‘80, cuando todavía estaba en pie la chimenea en la tribuna que da a espalada a las facultades, no podía dar crédito a los que estaba viendo, apoyado contra una columna estaba Julito, con el “Negro” José Luis, más allá debajo del tilo a un costado de la pileta infantil, estaba el Dr. Favaloro, abrazando a un abuelo que no dejaba de comerse las uñas de los nervios, mientras el Barba no dejaba de comer semillitas y derrochando como siempre optimismo. Mi viejo, charlando con su cuñado Barreda, como cuando era chico. Los pibes de las barriadas organizando sus banderas, entre todos esos personajes, &lt;st1:personname productid="La Granja" st="on"&gt;La Granja&lt;/st1:personname&gt;, El Mondongo, Ensenada, Diego Vale Fer, Parque San Martín, Fede, Javi, y todas las filiales, ellos también ya forman parte de la historia. Que locura, pero que hermoso estar viendo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;estos recuerdos y percibir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sentimientos que tienen pasado, pero también tienen futuro. Creo que todo tripero necesita convivir con estos fantasmas y ser parte de ello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Me desperté llorando de emoción, como describir un sentimiento, como poder expresar con palabras algo que se siente, toda frase o palabra queda pequeña, cuando asoma lo que se siente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Corrí temprano a hablar con mis hijos, teniendo en cuenta que hay cinco horas de diferencia, a darles fuerza, o que ellos me la den a mí, no les comenté nada de mi sueño, en realidad no pude decir nada cuando ellos me dijeron, como si se hubieran aprendido el libreto de memoria, “gracias viejo por habernos hecho tripa”, se me acabaron todos los argumentos, ellos estaban con la fuerza que yo no tenía, todo lo que había pensado decirles, ya estaba de más, sólo les pedí que me sintieran muy cerca de ellos mientras duraba el partido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Regresé a mi apartamento y comencé el proceso de la espera, con la angustia y la soledad como compañeras, después de interminables termos de mate, ordenar mil veces lo ya ordenado, creo haber hecho medio camino de Santiago dentro el departamento, esperando el partido. Cuando comenzó, lo estaba escuchando por internet, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;con una diferencia en la transmisión de cinco minutos, que les voy a contar de las promesas, las cábalas, los rezos, todos hemos pasado por ello, sólo puedo contarles que en un cuarto piso de Cornellá de Llobregat estaba ondeando un trapo azul y blanco. Mi agonía duró cinco minutos más, pero no podía contener las lágrimas de emoción; me llaman al celular, eran mis hijos, desde la cancha, nos unimos en la felicidad, que da ver esfumarse tanta angustia acumulada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;Tornando la calma, ya sin la angustia pero con la soledad de no poder compartirlo con todo ese pueblo borracho de placer, invité a mi soledad a brindar con un Fernet con Cola, para recordar los viajes a todas las canchas del país. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Antes no podía dormir por la angustia, ahora no lo podía hacer por la excitación, me conecté a internet y se habían reunido en lo de Javi, todo el grupo de chicos que solíamos viajar, incluyendo mis hijos, el día 12 de julio ya estaría marcado en mi memoria por la hazaña y la inmensa felicidad de ver que cada uno de los triperos que viajaba se había acordado en algún momento de mi, ya no me siento solo, tengo una gran familia, la familia gimnasista y por supuesto tengo a mis queridos fantasmas, que seguramente deben haber pintado el cielo azul y blanco.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Paulo Zuccoli. España.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-1251982548451175986?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/1251982548451175986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/barcelona-azul-y-blanco.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/1251982548451175986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/1251982548451175986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/barcelona-azul-y-blanco.html' title='Barcelona azul y blanco'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-5656069057510028893</id><published>2010-04-30T15:22:00.000-07:00</published><updated>2010-04-30T15:24:12.076-07:00</updated><title type='text'>La promesa</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;Era muy difícil… sabíamos que era muy difícil. Volvimos de Rafaela con una pena… recordábamos la última vez que habíamos ido al descenso, pero primaba más la epopeya de la vuelta, de los partidos contra Racing, Flores, Gabriel Pierino Pedrazzi... epopeya, el “Charly” Carrió… Sentimiento de epopeya era lo que se sentía pensando en aquella vez, pero esto era distinto… Para salvaguardar la mística llamé a los compañeros de militancia y todos iban, ahora más viejos, con sus hijos y esposas y fui hasta la casa de Jorge y María a buscarlos para compartir la tribuna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;Ellos vivieron el regreso a la “A” desde México, desde el más absoluto silencio del exilio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;Con las viejas camisetas, la bandera en jirones y el corazón y el sentimiento intacto, nos acercamos a la cancha, a vivir nuestra pasión, nuestro pedacito de esperanza revolucionaria. Jorge estaba vestido todo de verde oscuro… parecía un “kivi”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;Minuto a minuto fuimos disfrutando cada circunstancia del encuentro, silbido y algunas puteadas para una concentración policial desconsiderada, el jefe de la seguridad privada y su camiseta bajo el sacón, las caras de la gente que esperaban que pasara el momento y que todos nos encontráramos en 7 y 50.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;El pasado y el presente en un instante… mi viejo, que me llevó a la cancha de chico y me dijo que eligiera, mi amor por la camiseta, mis tardes de pileta, mi llanto en el ‘79, alguna novia siguiendo campañas, el penal errado contra San Lorenzo en la “B”… y esta chica rubia que rezaba un rosario y un muchacho que puso una estampita de la virgen desatanudos y María que insistía en decir:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-los partidos hay que ganarlos en la cancha y en la tribuna, no rezando…” y nuestras risas con Jorge comentando&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;-es una marxista clásica, jajaja, el opio de los pueblos, jajaja – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;Todo se hizo silencio, todo fue grito, todo fue ojos, manos, saltos, pero el partido iba y venía y nada cambiaba. Me dolía escuchar a los de Rafaela que cantaban tan enérgicos en su evidente regreso a la “A”, pero no había pautas de poder rescatar el partido…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;El flaco de la colita en el pelo me pedía que no me moviera del lugar donde estaba. María me miraba y me decía &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-¿y?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;Mi hijo se abrazaba a la bandera… las miradas expectantes daban muestra de la situación. Marcelo Lofeudo sacando fotos en la cancha se agarraba a la máquina con marcado temor y llegó el gol de Alonso. Muchos no lo pudimos gritar, no sabíamos si gritarlo… no sabíamos… los corazones pulsaban para que todos fueran adelante, pero no sabíamos… a los 42.56 el propio Alonso la pifia frente al arco, pero nadie decía nada, la gente se tocaba, se miraba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;El juego es así, lo que no sucede en muchos minutos sucede en una jugada de Aued a Niell y gritamos el segundo gol… y Niell tiró una patada voladora eterna cuando fue a buscar la pelota y nosotros nos abrazamos, nos besamos… Recordé a esa mujer que amo y a quien me hubiera gustado tener a mi lado. Jorge tenía los ojos llenos de lágrimas y me apretaba el brazo y el mundo paró en el Bosque, el mundo se tiñó de azul y blanco y Cuevitas, como de paseo por la 8 peatonal de los sábados, paró, enganchó y como viniendo de otro mundo Niell volaba y de cabeza ponía el &lt;st1:metricconverter productid="3 a" st="on"&gt;3 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;Alguien que no se desde donde salió me abrazó, yo solo lloraba, solo miraba la cancha como un chico y pensaba en mi viejo que me dijo “elegí” y sentí que había llegado el día que esperaba, el grito… ese grito sagrado del hincha…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;La gente se abrazaba, se besaba, volví a pensar en ella en esos momentos y de pronto Jorge se me acerca y me dice llorando:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-cuando vaya a San Juan voy a llevarle una botellita de agua a la Difunta Correa…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-¿A quién? dijo María secándose las lágrimas…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-a &lt;st1:personname productid="la Difunta Correa" st="on"&gt;la Difunta Correa&lt;/st1:personname&gt;…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-¿desde cuando haces promesas a la difunta correa?...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-la hice hace un ratito…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;La gente deliraba en sus festejos, yo escuchaba la conversación entre mis lágrimas y la risa del planteo de María:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-Jorge… 40 años casados y ahora me entero que le haces promesas a la Difunta Correa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-Siiiiiiiiiiii - gritó Jorge – si, le prometí que si no nos íbamos le llevaba la botellita y se la voy a llevar-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;A nuestro alrededor la gente saltaba, lloraba, gritaba, perdía el aire y Jorge acentuaba su discurso:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 18pt; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;-no nos vamos, carajo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no nos vamos. Gracias Difunta, gracias!!!!!!!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;El “uhhhhhhh” de la pelota que Bisconti hizo rebotar contra un compañero hizo que volviéramos al partido, el pitazo final, hizo que los abrazos se multiplicaran y que todos saliéramos de la cancha abrazados, embanderados. Jorge y María caminaban sin hablarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;“El Opio de los pueblos”… me dije y vi una calle eternamente azul y blanca que albergaba a miles de sonrisas…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;“El opio de los pueblos”…me dije y apreté bien fuerte la crucecita con mis iniciales y sus iniciales y ella me vio cruzando plaza San Martín, mientras un patriota revoleaba la bandera tripera subido al caballo del libertador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;“La sonrisa del pueblo”… me dije y abrazado a Jorge vestido increíblemente de kiwi, lloramos por la camiseta, que era la alegría del pueblo… y me sentí yendo a la cancha una noche con mi viejo… y sí viejo, elegí…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; letter-spacing: 0pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Roberto Moscolini. La Plata.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="letter-spacing: 0pt;font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-MX" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-5656069057510028893?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/5656069057510028893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/la-promesa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/5656069057510028893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/5656069057510028893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/la-promesa.html' title='La promesa'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-672540202992526752</id><published>2010-04-30T15:20:00.000-07:00</published><updated>2010-04-30T15:22:29.494-07:00</updated><title type='text'>La medalla</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Le sorprendió tanto el hallazgo, que decidió convertirla en su amuleto personal. Se encargó de limpiarla hasta sacarle brillo y la colgó de un clavito, sobre la puerta de acceso al patio de su casa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;Cada fin de semana, previo al partido de fútbol de su querido Gimnasia y Esgrima La Plata, Remigio se paraba sobre una banqueta y besaba la medalla, para pedirle un resultado favorable. Si el equipo ganaba, era gracias al poder del amuleto, si no, era porque él no había sabido pedirle con suficientes ganas o porque algún fanático del equipo contrario, tenía un talismán aún más milagroso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;Así pasaron los años, alternando alegrías y decepciones, entre gritos de gol y llantos de tristeza, hasta el día de su muerte. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;La tarde del 12 de julio de 2009, Gimnasia tuvo que enfrentar un partido decisivo contra Atlético de Rafaela, en el que estaba en juego su permanencia en la categoría. Debía convertir tres goles más que su rival para poder mantenerse en Primera División del fútbol argentino y necesitaba, para ello, una importante dosis de suerte. En el partido de ida de &lt;st1:personname productid="la Promoci￳n" st="on"&gt;la  Promoción&lt;/st1:personname&gt;, el Lobo platense había perdido por esa diferencia de goles y, para revertir la historia, se requería al menos un milagro, como esos que Remigio acostumbraba pedirle al amuleto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;El escenario del Bosque platense se presentaba ideal para una tarde de festejos y gloria. Desde las tribunas, los distintos atuendos y banderas teñían de azul y blanco las imágenes que el país entero seguía por televisión. Los bombos y las trompetas de la “22” (como se conoce a la gloriosa hinchada de Gimnasia) conformaban la banda de sonido de la película taquillera de la tarde, protagonizada por once guerreros en pantalones cortos, que salían a la batalla en busca de la gran hazaña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;A medida que pasaban los minutos, la difícil misión parecía convertirse en imposible. Los goles de Gimnasia tardaban en llegar y la aventura se volvía cada vez más complicada. “Esta tarde, cueste lo que cueste, tenemos que ganar”, sonaba, desde los cuatro costados del templo tripero, el canto desaforado de la hinchada local, que no pensaba abandonar la lucha antes del final.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;Lamenté que Remigio no estuviera ahí, para besar la medalla que produjera el milagro. “¡Dale Nono, danos una mano!”, le supliqué, mirando el pedazo de cielo que asomaba entre las dos columnas de iluminación del Estadio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;Un rayo de luz solar iluminó de golpe la tarde gris y el flaco Diego Alonso metió el primero. ¡Gol de Gimnasia! El festejo fue moderado, pero lleno de esperanza. Todavía faltaba convertir dos goles más, y sólo restaban diez minutos del tiempo reglamentario. Pero el aliento desmedido e incondicional de la gente de Gimnasia, junto con la garra y el enorme temple de sus jugadores tuvieron, finalmente, su merecida recompensa. El petiso Franco Niell sacó un cabezazo de su mágica galera y metió el &lt;st1:metricconverter productid="2 a" st="on"&gt;2 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0 sobre la hora. ¡Vamos Lobo, que se puede!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;Ya en tiempo suplementario, cuando el cruel descenso parecía ser una dura realidad inevitable, el petiso pegó un salto heroico en palomita y su bendita cabeza acarició nuevamente la pelota, para hacerla cruzar la línea de gol del equipo contrario por tercera vez. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;El Estadio vibró de incontenible alegría, envuelto en un grito de gol interminable y para el infarto. Por debajo de mi gorro azul y blanco, con la mirada nublada por las lágrimas, me pareció ver a Remigio sonriendo a un costado de la cancha, con la radio portátil en la oreja, besando la medallita.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Martín Gardella. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.-&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-672540202992526752?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/672540202992526752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/la-medalla.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/672540202992526752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/672540202992526752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/la-medalla.html' title='La medalla'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-6277645006409750173</id><published>2010-04-04T16:18:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T16:46:29.403-07:00</updated><title type='text'>¿Lo han vuelto a ver?</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cuser%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt; 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Un par se paró y miró hacia delante y hacia atrás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-Completo –dijo Marcelo y se sentó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;El micro apagó las luces y comenzó a circular saliendo lentamente de la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Un pibe atrás mío empezó a putear de manera incontrolable, el que lo acompañaba lo freno -¡Para loco, ya paso! ¡Para!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Había subido más de uno con los ojos rojos al micro y nadie decía nada. Inundaba un ambiente pesado, denso, de mucha emoción controlada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Alguien abrió un paquete de galletitas, se escuchaba ese crujir del envoltorio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡No ponga la radio &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;por favor, chofer!-había pedido otro desde un asiento ultimo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Se escuchó como un gemido y un asomo de llorisqueo de un asiento vecino. Una voz enérgica de otro, increpándole y pareció que lo había detenido, pero el pibe se largo en serio a llorar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¿Cuantas cosas pasaran por esa cabeza? –pensé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Nuevamente el silencio que duró un tiempo hasta que el micro paró en una estación de servicio donde la mayoría bajo. Los pasajeros, aprovecharon para pasar por los sanitarios o aflojar un poco las piernas y en el servicie consumieron algún sanguche, un alfajor, chocolates, bebidas o un jugo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Parecía que ese relax, era necesario y que fue una buena pausa para mitigar en algo lo de esa tarde.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Nuevamente el chofer, preguntó -¿si estaban todos? y el muchacho gordito que estaba sentado en un asiento delantero, fue por el pasillo hasta el fondo y volvió – ¡si señor completo!-afirmó&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Pero no se sentó, el micro estaba con las luces encendidas en su interior y aun no había comenzado la marcha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Miro a todos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cada uno de los presentes que seguían comiendo o tomando alguna bebida y en un tono desafiante inicio su exposición...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡Les juego a todos Uds. una cena, lo que quieran un costillar, un cordero, un lechón que a Rafaela le ganamos el domingo! ¡Ahora y que están mas despiertos! ¿Escucharon bien, no? ¡Si pierdo yo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pago!-y continuo con su arenga. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡No crean, ni por asomo, que yo me voy a achicar, o que yo no voy a a pagar, o no voy a cumplir mis promesas! ¡Sepan todos ustedes señores, que me enseñaron desde chico a ser responsables de mis actos y de mi palabra! ¡No conozco la opción de la ventaja o de aprovecharme de otro! .Para nada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;-reafirmó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡Lo que yo digo lo cumplo a rajatabla sin agachadas y sin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ningún tipo de ninguneo no eso no es para mi! ¡Yo asumo y mi palabra es ley! ¡Soy&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como un tábano que se monta arriba de un caballo y por más que corcovee, yo no largo prenda me quedo ahí pegado a la piel&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de las verijas!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡Así es señor no estoy para el macaneo ni para decir una cosa por otra! Y estoy tan caliente que me atrevo a jugar por algo más, por lo que me digan!!! Otro cordero, un viaje a Uruguay, una bicicleta, el mejor hotel y la mejor mina, todo lo pago yo!! -esto si lo dijo con una tremenda rabia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;                                                                                                      &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;                               &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-Y me sorprendió, el loco este. No lo conocía ni &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;lo había visto antes. Me di vuelta en el asiento y le pregunte a Segretin ya veterano, o a Fernando vitalicio si lo conocían, pero &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;me contestaron casi al unísono los dos - no lo tenemos visto- afirmaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;En un marco así después de un partido como ese, donde la racha, la suerte o nuestra mala leche nos dejo casi afuera, que un tipo, un desconocido apareciera así, casi en la penumbra de los sentimientos futboleros era de una extrañeza incomparable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Pero el estaba ahí vivo, cerca nuestro. Continuando con su predica y su énfasis. Nos toreaba el chabon.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;                  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;                                                                                    &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;                            &lt;/span&gt;- Y sepan que esto no solo lo voy a pagar solo así pelado, me encargo de la ensalada, la cerveza el vino, las gaseosas y el postre y lo que mas quieran apostar, pero no me voy a quedar así nomás llorando por dentro o con la melancolía del pasado.¡Por eso locos, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;yo no me voy a quedar caliente así nomás! -no el domingo la rompemos-dijo con una seguridad envidiable y hasta sorprendente…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Me&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;agradaba el relato del pibe, había tanta fe, tanta convicción y además desplegaba una gran energía para con &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;los demás, agotados y entristecidos por lo sucedido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Me levanté y me acerqué dos filas atrás donde el Negro y el Gato inseparables amigos estaban semidormidos, porqué tenía una tremenda curiosidad por saber quien era. El Negro bostezando –ni idea-me dijo y siguió dormitando. Al Gato no quise despertarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Mas atrás venía González que había venido especialmente de Necochea, y se me ocurrió que por ahí era de esa zona -no Seba, no se ni quien es. Pero qué bien nos hace un tipo como estos ahora-dijo con mucho énfasis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Y parado ahí delante en la combi &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;cerca del chofer que no dejaba de mirarlo por el espejo retrovisor, quizás sorprendido, quizás pensando en una locura interna que se había desatado en el. Con esa acción desafiante y nada racional, lo típico de un hincha, de una fana. Solo orgullo, orgullo, bronca y desafío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡Así que el que se quiera bajar del caballo, que lo haga ahora aclaremos los tantos yo le tengo fe! ¡Por eso me la juego, éstos rafaelinos se la van a tener que comer entera y doblada!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Y el ahí comenzó a reírse, y su risa apareció en ese momento justo y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;necesario, Apareció en la cara típica de los gordos con esa mirada &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;amplia &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y generosa, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;sonrisa que no es igualable a los que tienen otra fisonomía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Uno del fondo empezó a arengar y se inicio el griterío. Fue en ese espacio de la pausa,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la vuelta a la normalidad, que permitió no &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mantener ese&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;agobio, que estrangulaba a la garganta de los que veníamos dormitando y que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;nos despertamos con ese: DALE LOO &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que nos energizaba, fortalecía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;e inundaba el silencio casi sepulcral del vehículo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Todavía tenía el gorrito en la cabeza y parecía dispuesto a todo. Me sorprendió la fe, la confianza, esa garra que seguramente lo acompañaba en su vida. No había un titubeo, una vacilación. Por momentos pensaba que estaba alucinado, qué algo había tomado para sentirse así con fuerza y esa entereza. Porque el ambiente no era el mejor, más de la &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mitad de los pasajeros estaban quebrados, exhaustos, muy golpeados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡Así que la apuesta esta, lechón, asado, cordero y todo lo demás!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Era imposible para mí digerir todo lo que afirmaba. Es más a mi me parecía despertar de un mal sueño, de una mala noche, de esas resacas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;con ron, frutilla, cerveza, durazno y daikiris. Me dolía el cuerpo, me sentía embotado y hasta con náuseas y lo veía a el ahí enhiesto, sólido e insobornable. Pensaba sencillamente que este pibe &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;estaba &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;re loco y alucinado que no había sentido el golpe, que no había percibido la historia, que no había caído en uso de la razón, que estaba empecinado en algo que podría ser irreversible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡Vamos Gimnasia, vamos todavía!! Aguante tripero! -alentaba el que se mantenía parado ahí apoyándose por momentos en uno de los asientos, en otros charlando con el chofer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Habían ya pasado unas cuantas horas del viaje y nos estábamos acercando a la ciudad. Se encendieron las luces del micro y la visión era de un lugar arrasado para mí con la imagen de nuestros acompañantes &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pero no para el muchacho que se mantenía entero. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Pero quien se iba a animar a apostar en contra de uno mismo, quien estuviera en sus cabales no iba a admitir una derrota para ganar una apuesta, nadie, nadie en su sano juicio. Ninguno de nosotros porque era estar en contra de nosotros mismos. Eso era para otra gente, para otras comunidades o grupos pero no para los hinchas. Esos códigos están descritos, impresos, grabados y hasta esculpidos en las rocas y piedras milenarias que nos se borran ni se pueden anular ni con el paso del tiempo.&lt;span style=""&gt;                                                                                        &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;                        &lt;/span&gt;Porque si bien éramos concientes, no desconocíamos que había que hacer una hazaña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡El domingo cambiamos la historia, ni héroes ni hazaña! Reafirmo el chabon, como si supiera mis pensamientos. Tenemos equipo ahí con CUEVITAS y NEILL con esos pequeños lo cambiamos todo. Tenemos corazón y unos huevos enormes, ni con TETE ni con RINAUDO lo vamos a dejar pasar, que ojo por ojo y diente por diente. Que asado me voy a comer. ¡A ver quien sale, arriba el ánimo! –y continuaba con su predica como si no hubiese sentido esa tormenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-¡El pibe AUED la va a romper, Maldonado va a partir al medio al que se asome, MESSERA va a &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;distribuir y la va a hacer rodar, y ni te digo CHIROLA que va a dejar la vida! ¡Que tienen ellos, a ver quien me refuta, a ver a quién o creen que nos van a madrugar como hoy!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Y desafiaba a si, a todos, que nos fuimos poco a poco alentando con su propia fe. Que comenzamos a descubrir que era todo posible y que si teníamos con que, y sobre todo una historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Todo cambia- pensaba yo. Y esto no &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;era un imposible y comenzaron a sumarse algunos dormidos, y los otros despiertos también opinaron y los más grandes nos dieron la confianza y hasta el chofer que había estado muy medido -se animo decir-¡que no nos iban a ganar y que íbamos seguir en primera! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Al terminar el viaje me confeso que el era de Nacional porque era uruguayo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Mientras el gordo que parecía un gran organizador ya estaba tomando todos los teléfonos para después reunirnos y festejar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Pidió un lápiz y un papel y comenzo a anotar nombre, celular de cada uno: Patricio, Francisco, Juan., Marcelo, Ignacio, Abel, Jorge, Pelado, Seba, González, Negro, El Gato, Rodo, Pocho, Seba, Villar, Segretin, Fernando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div  style="border-style: none none solid; padding: 0cm 0cm 1pt;color:-moz-use-text-color -moz-use-text-color windowtext;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;¿Están todos? - y repitió los nombres de cada uno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Yo todavía inquieto por saber de donde venia le pedí el celular, que me lo anoto en un papelito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Quedamos en vernos cerca de la ochava de la tribuna del bosque porque del otro lado, cómo cabuleros no pensábamos ir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Al bajarnos del vehículo nos golpeo suavemente el pecho a cada uno, como si hubiera sido el viejo. ¡Hasta el domingo! ¡Hasta el domingo!-no recordó a todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Esa semana lo llame estaba curioso por saber de donde era. El celular varias veces me dio ocupado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;En una de esas llamadas alguien atendió,-¡Hola soy Seba -dije-¿ te acordas de mi, del micro ,del partido con Rafaela? Una voz del otro lado no reconocible me contesto amablemente que estaba equivocado. Ese era otro tripero- pensé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;El sábado llamé nuevamente &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pero nadie contesto. Reiteré &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;varias veces ese día pero el teléfono estaba desconectado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;El domingo estaba ansioso por &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;para volver a verlo y &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;recibir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esa energía, o ese pragmatismo de algunas personas, que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tanto los diferencia de otros…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;En la tribuna no estaba, pregunté a un par si lo habían visto pero no lo encontraban.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Ni me acorde de el después de lo sucedido. ¡Y menos al terminar el partido!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;¡¡Como pensar en eso, estaba viviendo otra cosa, otra vivencia, un mundo nuevo!!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Nunca más volví a verlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Y eso que recorro, por mi laburo, todas las calles de la ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;A veces pienso que fue un fantasma o quizás esa alma oculta que tenemos todos y no la abrimos nunca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Pero si estoy seguro que esa fe de este muchacho estaba en los que ese día se pusieron la azul y blanca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:14pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;                                                                                                   &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;                               &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:14pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:14pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Rodolfo Antonio Urbina. &lt;st1:personname productid="La Plata.-" st="on"&gt;La  Plata.-&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-6277645006409750173?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/6277645006409750173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/l-o-han-vuelto-ver.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/6277645006409750173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/6277645006409750173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/l-o-han-vuelto-ver.html' title='¿Lo han vuelto a ver?'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-5455391730218465853</id><published>2010-04-04T16:10:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T16:16:39.417-07:00</updated><title type='text'>El día que cambiamos la historia</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cuser%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt; 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 &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;EL AUTOR&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;¿Milagro? No,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;permítanme diferir pero cuando se habla de algo milagroso es porque está Dios de por medio y en mi opinión el Barba no escucha los partidos del lobo, mira para otro lado. Yo diría hasta que no le gusta la azul y blanca. Perdónenme los jugadores, que fueron a Luján después, o antes también, no lo sé y todos los que rogaron al cielo por ese bendito tercer gol, pero milagro no. No, no me hablen de milagros a mí. Hazaña sí, si se quiere. Hazaña, forjada por hombres, por hombre de carne y hueso que fueron al frente en pos de un objetivo y que lo consiguieron dejando el alma y el corazón en la cancha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;EL TIPO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;El tipo fue a la cancha con fe. Estacionó el auto en calle 1 y caminó por el Boulevard, hasta el monumento cantando y desparramando optimismo a cuanto hombre, mujer, niño o anciano se le cruzara en el camino. Una atmósfera rara se respiraba en el ambiente. Una mezcla de ansiedad, optimismo, nervios y angustia se percibía en cada rostro, en cada semblante de miles de personas que se acercaban lentamente a un estadio que vería como en 90 minutos se echaría a suerte y verdad todo le laburo de más de un año. 90 minutos. O héroes o villanos. Es así. Es crudo pero así es el futbol y esa era la realidad. La gente casi no hablaba, no cantaba, apretadas sus gargantas en un nudo y esa bola que se alojó en el estómago desde aquel fatídico 0-3, oprimía por entonces, más fuerte que nunca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Sin embargo el tipo iba, hablando en voz alta de cómo había que jugar, haciendo aparatosos ademanes de cómo había que desbordar por las puntas, con los laterales y volantes y no jugar al pelotazo desesperado, buscando con la mirada la aprobación de los casuales oyentes, pero solo conseguía alguna que otra sonrisa como respuesta. Cada tanto miraba para atrás, buscando la aprobación de sus hermanas, que caminaban más lento masticando semillas pero tampoco hallaba respuestas. Su hermana mas chica estaba callada, tenía fe, suponía el tipo, ya que después de la derrota en la ida ella no había emitido opinión, ni a favor ni en contra, sino que mantenía más bien un prudente silencio. Pero suponía que tenía fe. Su hermana más grande, por el contrario, era pesimista. Iba a la cancha a estar, a dar la cara si había que descender y a poner el pecho, como siempre lo había hecho, pero con tan solo un atisbo de esperanza de salir festejando esa tarde noche. Y también iba su novia. La había conocido hace unos años en su laburo y se había enamorado perdidamente. Una mina sencilla, compañera y hermosa. De esas minas que habían entrado a una cancha más veces para ir a un recital que para ver un partido de futbol. Hincha de Boca decía que era, pero que el futbol le importaba tanto como &lt;st1:personname productid="la Bolsa" st="on"&gt;la Bolsa&lt;/st1:personname&gt; de Tokio. Hasta ese momento. Hasta que lo conoció a él y el tipo la empezó a llevar a ver a su lobito y había prendido la llama de la pasión por los colores, esa que no se apaga nunca más una vez que se prende. Esa tarde tendría su prueba de fuego. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Ya en la popu del bosque, la sensación de extrañeza se le acentuó más al tipo. La ansiedad se palpaba en cada mirada y en cada músculo tirante de aquellos rostros iguales. Ya en la previa, el tipo continuó con su discurso del optimismo, participando, mas no sea como oyentes, a sus casuales vecinos que, maniatados por los nervios,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;asentían, mayoritariamente, con un escueto cabezazo. ”Es simple -decía el tipo- Si tenemos 90 minutos para hacer 3 goles, hay que hacer un gol cada 30 minutos. Es una regla de 3, papá. ¿Alguien duda que tenemos más equipo que estos muertos?” Pitágoras aprobaba con su cabeza pero toda la teoría se fue al río cuando el entretiempo marcó un apático y austero &lt;st1:metricconverter productid="0 a" st="on"&gt;0 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0. El tipo se sentó en el cemento y metió su cabeza entre las rodillas. Repasó mentalmente su teoría y básicamente, nada había cambiado. Solo la variable tiempo. Ahora era un gol cada 15 minutos, y a la lona. Empezó el segundo tiempo y el tipo actualizó en voz alta los nuevos tiempos para algún hincha desprevenido pero las caras a su alrededor ya no eran las mismas, y ningún cabezazo aprobatorio corroboró su nueva hipótesis. La cosa se complicó cuando pasaron los 15 y el primer gol no llegó. Éste se produjo allá por los 21, 22 minutos y había que actualizar rápidamente los nuevos intervalos. Pero al tipo se le quemaron los papeles. El hincha le ganó al matemático y los papeles acabaron en la hoguera de su pasión. Era solo hacer fuerza y redoblar su optimismo. Pero como siempre, para cada optimista, aparece en un “momento” algo o alguien dispuesto a poner a prueba hasta la más dura de las templanzas. En este caso, fueron dos expulsiones y el paso, inexorable, de los minutos que machacaban implacables como puñaladas asestadas por un asesino serial. Cuando Alonso falla un gol de cabeza, solo, debajo del arco, en el minuto 42 del segundo tiempo, fue uno de esos momentos. Faltaban dos minutos más el descuento y había que hacer dos goles. Ah, y con nueve hombres. Una pavada. Sin embargo, créanlo, el tipo expresa a viva voz: “Si hacemos un gol ahora, nos salvamos. ¡Tenemos todo el descuento para meter el tercero! ¡Le tiramos catorce centros y vamos todos a cabecear! ¡Vas a ver que nos metemos con pelota y todo!” El tipo se enteró después que su hermana pesimista la codeó a la otra, lo señaló con el mentón y se mordió el labio inferior. La otra aprobó con cabeza. Ambas lo añoraron con amor. Su novia, a su lado, se sentó por un momento en el escalón, lo tironeó del pantalón y le quiso hablar desde abajo. Tan solo alcanzó a decir su nombre, llamándolo desde abajo, pero el tipo entendió en un segundo su mirada, que le decía aquello que él no quería escuchar, que se negaba por todos los medios a aceptar. No mientras girara la pelota. Lo cierto es que un estruendo lo sacó de sus cavilaciones. Levantó la vista y allí estaban, tres jugadores de Gimnasia, sacando al unísono la pelota del fondo del arco enviada por una cabeza anónima y que hacían resurgir las esperanzas de los que, no como él, ya casi las habían perdido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;La estadística dirá que entre el segundo y el tercer&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gol solo pasaron dos minutos, pero al tipo le quedaron grabados. Miró a su alrededor, la gente ya estaba llorando. Hasta aquí, mezcla de alegría por la conquista y el esfuerzo y angustia porque no era aun suficiente para el objetivo. Igual no alcanzaba. Nuestros hombres siguieron buscando y como dijo el tipo, el primer centro nomás que cayó al área santafesina, encontró otra vez la cabeza anónima para conseguir la hazaña. Creo que fue uno de los goles más festejados por una cancha llena que menos se gritó. Gritó, del verbo gritar. No había fuerzas para hacerlo. La popular entera, para donde se mire, mostraba a la gente caída, tirada en el piso, abrazada y llorando. No se gritó con las gargantas, anudadas y mudas, deglutidas por los nervios y el sufrimiento. Se gritó con el corazón. Se gritó con el alma. Muchas veces el tipo se ha ido de una cancha contento, feliz, cantando, por una victoria. Otras tantas, seguramente más, se ha ido mal y triste, apenado por una derrota. Pero ese día, como nunca, se fue de la cancha orgulloso. Orgulloso de ser tripero. Orgulloso de sus jugadores, que dejaron el alma para regalare una alegría tan grande.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Es injusto, seguramente nombrar a alguno de aquellos gladiadores que participaron de esa contienda. Todos se brindaron por igual. Pero del mismo sería injusto dejar como anónima aquella cabeza salvadora de esta historia que se ha contado. Aquella cabeza no es más anónima, es la de Franco Niell y fue la que plasmó en la red el esfuerzo de todos, todos los triperos que hicieron fuerza ese día.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;EL AUTOR&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;“Por una vez, el cielo se apiadó del pueblo albiazul”, podrán decir algunos. Yo, discúlpenme, sigo pensando que fuimos nosotros: el técnico, con su mensaje de optimismo, tranquilidad y sus aciertos tácticos, además del cambio; los jugadores, todos, por su entrega total y nosotros la gente. Todos, todos, cabeceamos ese centro aquella tarde julio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 115%; font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cuser%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt; 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font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;12 de Julio 2009; el reloj me jugaba una mala pasada… sus agujas no avanzaban! Parecían estáticas, no se movían, no querían. La espera era eterna, el insomnio me dominaba; sentada frente al monitor buscaba algo que me desorbitara los pensamientos, algo que me sacara lo que ocurriría en las próximas horas. Camine en dirección a la cama, me acosté, me tapé, gire, me acomode, volví a girar; no había caso no podía dormir. Me volví a levantar, camine a la cocina. Me preparé el café, volví a &lt;st1:personname productid="la PC. Miles" st="on"&gt;la PC.  Miles&lt;/st1:personname&gt; de amigos estaban como yo; sin poder pegar un ojo. Una espera eterna, el reloj seguía igual, inmóvil; mi piel reflejaba el miedo, mis ojos el terror. Una sensación de frio corría por mi espalda, mis sentidos no respondían; lloraba, mis lágrimas reflejaban la frustración…&lt;br /&gt;Temblaba, mis ojos se cerraban lentamente, cuando escucho Gimnasia es de primera, abro mis ojos rápidamente; no veo nada, oscuridad, silencio, ruidos de la noche, mis ojos se cierran, despacio muy despacio; viajo lejos demasiado lejos…&lt;br /&gt;8 A.M escucho la puerta, mi vieja; vas a ir a la iglesia… es Domingo.&lt;br /&gt;No no voy, suena el teléfono… me levanto me ducho. Mamá espérame voy a la iglesia con vos; y ahí estaba en plena reunión, escuchando. Mis primos al igual que yo, se notaba en sus caras. La misma mala noche, esa misma por la que había pasado yo.&lt;br /&gt;Si alguien salva al Lobo sos vos Dios, allá arriba. Se viene mi cumpleaños, dame ese regalo. No pido nada más, que el Lobo se quede en primera. Me levantaba, con los ojos llenos de lágrimas, con el corazón esperanzado.&lt;br /&gt;Todos se preparaban para ir a la cancha; la “yeta” se quedaba en casa, sí lo sé, no podía quedarme en casa, pero era así; Las promesas son promesas viejo; y la gorda se quedaba en casa.&lt;br /&gt;Volvía en el auto; mamá preocupada con que íbamos a almorzar; yo a un par de horas de morir de angustia.&lt;br /&gt;Mi cuerpo no sentía hambre, mi estomago tenía un nudo imposible de desatar.&lt;br /&gt;La gente llegaba a casa, el reloj no se movía; los vecinos sin sangre colgaban sus banderas; esas que se compraron cuando se hicieron de estudiantes en 2006.&lt;br /&gt;La nena no quería hablar con nadie, en ese momento todo molestaba; parientes de esos que no entienden nada tratando de derrumbar esperanzas; mi viejo que me tenía podrida diciéndome que Gimnasia no se iba. El teléfono en silencio, la casa en murmullos.&lt;br /&gt;Collado pita, el partido arranca junto con los latidos descontrolados de mi corazón. La respiración se entrecortaba; el té de tilo no hacia efecto. El reloj corria velozmente; era imposible. 45 minutos y todo seguía igual, los nervios me carcomían por dentro. El pecho demasiado oprimido, la camiseta me asfixiaba.&lt;br /&gt;Veía nublado, la piernas me flaqueaban, el nudo de mi estómago se autoajustaba a la situación. El reloj se burlaba, ese entretiempo eterno…&lt;br /&gt;Gimnasia salía a la cancha, la camiseta seguía asfixiándome; el cuerpo temblaba… el sistema nervioso no se controlaba. No escuchaba el llanto de mi primita, ni los gritos de los otros. No escuchaba nada, escuchaba a la gloriosa 22; la gente lloraba, las lágrimas comenzaban a brotar de mis ojos.&lt;br /&gt;Madelon mete cambios, entra mi amor, el Enano. El corazón me latía a mil por hora, no respondia las preguntas de mi viejo, no escuchaba lo que me decía mi vieja; con los ojos en la pantalla puedo ver como la pelota entra; Gool, fue un grito de 5 segundos, de desahogo; después me dijeron que la voz no salió de mi boca, fue un grito mudo.&lt;br /&gt;Los segundos seguían pasando, y así igual los minutos; las lágrimas seguían brotando. Todos los tiros al arco pasaban muy cerca, deliraba.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 51);" lang="EN-GB"&gt;Despacito fui cantando; dale dale dale dale dale dale Loboooo, dale dale dale dale dale dale looooo; dale dale dale dale dale dale Loboooo, dale dale dale dale dale dale looooo…..&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;Cuando veo un salto, un cabezazo y escucho un grito soñado: GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL; grito desaforadamente; corro afuera miro el cielo vuelvo a entrar, abrazo &lt;st1:personname productid="la TV" st="on"&gt;la TV&lt;/st1:personname&gt; y grito entre mi llanto qe lo amo!&lt;br /&gt;Recuperando la voz, hablando casi al hilo del grito repetía; vamos Gimnasia que se puede; podemos Gimnasia podemos. Los nervios me carcomían la sangre; no podíamos perder la categoría por un gol. Como enviado del cielo mi sobrino dice ahora Franco hace otro gol… sus palabras llamaron al milagro; la palomita de Niell, el tercer grito, llorando tirada en el cuelo, dándole gracias a Dios por habérmelo dejado en primera;&lt;br /&gt;Abrazándome con mi primo, mis viejos llorando, el resto contentos, yo tirada en el suelo con la remera en la cara, sacando fuerza de donde ya no las había. Levantándome de golpe; corriendo hacia la calle; los sin sangre guardando banderas, yo saltando en medio de la calle, agradeciendo a la vida por haber nacido tripera.&lt;br /&gt;12 de Julio; 17:20 7 y 50 de Fiesta! Llanto, abrazos, alegría; pero sobre Todo Gimnasia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;Candela Uribe. &lt;st1:personname productid="La Plata.-" st="on"&gt;La Plata.-&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-857462195562465969?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/857462195562465969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/un-dia-perfecto_04.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/857462195562465969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/857462195562465969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/un-dia-perfecto_04.html' title='Un Día Perfecto'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-3252541405230841593</id><published>2010-04-04T14:19:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T14:20:41.111-07:00</updated><title type='text'>Dolor, Esperanza, Angustia... Delirio</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cuser%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:officedocumentsettings&gt;   &lt;o:relyonvml/&gt;   &lt;o:allowpng/&gt;  &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;} @font-face 	{font-family:Calibri; 	mso-font-alt:"Segoe UI"; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-520092929 1073786111 9 0 415 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin-top:0cm; 	margin-right:0cm; 	margin-bottom:10.0pt; 	margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:Calibri; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:EN-US;} @page Section1 	{size:21.0cm 841.95pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: right; line-height: normal;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;“Tantas veces me mataron, tantas veces me morí,&lt;br /&gt;sin embargo estoy aquí resucitando.&lt;br /&gt;Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal&lt;br /&gt;porque me mató tan mal, y seguí cantando.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: right; line-height: normal;" align="right"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;María Elena Walsh – Como &lt;st1:personname productid="la Cigarra" st="on"&gt;la Cigarra&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;...viene el centro para Visconti, Visconti… Gol de Atlético de Rafaela!... y el puñal, que ya había sido clavado dos veces en mi corazón, volvió a enterrarse en mi pecho...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;No pude ir a Rafaela. Bah, en realidad, no fui porque buscando y rebuscando en mis recuerdos, encontré que los últimos dos partidos de visitante, tanto con San Martín en Tucumán como con Boca en &lt;st1:personname productid="La Bombonera" st="on"&gt;La  Bombonera&lt;/st1:personname&gt;, los había visto en mi casa con la tele silenciada y escuchando la radio... y eso fue lo que hice aquel jueves 9 de julio de &lt;st1:metricconverter productid="2009 a" st="on"&gt;2009 a&lt;/st1:metricconverter&gt; modo de “cábala”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Por esos días mi cabeza funcionaba a mil por minuto y no pensaba en nada más que en esas dos finales, en ese obstáculo que comprometía la permanencia del Lobo en la primera división y que había que superar como sea. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Aquella &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;tarde estuve tranquilo, por lo menos hasta la hora del partido. Pero no porque lo creyera ganado, sino porque me decía: "Bueno, si allá empatamos, acá la presión la van a tener ellos...". Sin embargo, ocurrió lo que nadie esperaba, lo que ni el “Tripero” más pesimista ni el hincha de la “Crema” más optimista hubiera esperado... un resultado lapidario...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y así fue, 3-0 en contra en Rafaela. No encontraba ninguna explicación. Y cuanto más y más pensaba, la cosa se ponía más y más oscura, porque ya me imaginaba a los "primos" con alguna mueca de alegría, de soberbia, porque claro, ellos jugaban la final de &lt;st1:personname productid="la Libertadores" st="on"&gt;la  Libertadores&lt;/st1:personname&gt; y nosotros la permanencia en primera división. Para colmo, en el barrio, donde la cosa está repartida, todos los viernes jugamos al fútbol 5, pero da la casualidad de que, como era feriado, alguien adelantó el partido para ese mismo jueves maldito, justo una hora después de finalizado el partido del Lobo. Así que no tuve tiempo para que me ahoguen las penas y como cada "picadito" me calcé la camiseta del Lobo del año '96 y fui a dar la cara como buen “Tripero” que soy. Por supuesto, los comentarios no se hicieron esperar: "...y bueno parece que por lo menos por un año, no va a haber clásico..." o "...ahora &lt;st1:personname productid="la B" st="on"&gt;la  B&lt;/st1:personname&gt; no es como antes, está difícil para ascender...", y ¿qué podía decir yo? Sólo atinaba a murmurar, "está difícil, pero bueno... falta el partido de vuelta". No tenía mucha esperanza, mejor dicho, esperanza tenía, siempre hay esperanza, pero la desazón era tan grande que opacaba cualquier sentimiento optimista. Así pasó este jueves para el olvido…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Llegó el viernes. Todavía no había asimilado semejante catástrofe, así que miré un poco de tele para enfrentar la realidad… y ahí estaba, en todas las noticias, una y otra vez, cada gol de Rafaela. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;La noche llegó tan rápido que ni me acuerdo lo que hice durante el día. Y esa misma noche, tenía el cumpleaños de un amigo en un bar céntrico de la ciudad. No quería tener ningún contacto social, pero compromisos son compromisos. Si bien había algunos “primos” en el lugar, esa noche, por suerte, no estuve “solo”. Entre mis compañeros de sentimiento estaban el “Cone”, compañero incondicional en la cancha y Dieguito, un muchacho con quien hicimos amistad en la secundaria. Y fue precisamente éste último, quizás por algún trago demás o quizás por tener el don de predecir el futuro, no lo sé, el que me dijo: “El domingo ganamos &lt;st1:metricconverter productid="3 a" st="on"&gt;3 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0. Acordate lo que te digo… si ellos hicieron 3 en 90 minutos, ¿por qué no lo vamos a hacer nosotros?”. Ese comentario me devolvió la vida. Pero no porque antes creyera que no era posible remontar el resultado, sino porque el solo hecho de escuchar este mensaje optimista de la boca de otro tripero sonaba más alentador que decírselo a uno mismo. Insisto, la esperanza estaba, seguía intacta, pero ahora el sentimiento de desazón menguaba y surgía una euforia indescriptible que pedía a gritos que el partido comenzara ya, para ir a alentar al equipo, para comerse a los rivales desde las tribunas. Entrada la madrugada y con la fe rejuvenecida decidí volver a mi casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Al día siguiente, el sábado, lo más memorable que hice fue pintar una bandera que rezaba: “Pase lo que pase seguiremos estando” (con los nombres Cone, Leo, Pipa, Diego y Toro), con la cual pretendíamos llevar tranquilidad a los jugadores, ya que durante la temporada habían dejado todo en cada cancha y que, por más que en dos partidos pudiera desvanecerse el sueño, no olvidaríamos todo lo que habían sufrido durante el año.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Por la noche me acosté temprano, porque había que estar concentrado y guardar las energías para el compromiso que se venía. Sin embargo, me costó horrores poder dormir esa noche…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Por fin llegó el día. Aquel 12 de julio de 2009 me levanté temprano (10 de la mañana, por ser domingo, es temprano) y casi no comí nada, porque no tenía un nudo en el estómago, yo mismo era un nudo, un manojo de nervios con patas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Llegado el mediodía, emprendí mi caminata desde mi casa, en 121 y 70, hasta el estadio del bosque. A cada cuadra que pasaba veía triperos y triperos que iban en la misma dirección que yo. En el aire había una sensación de preocupación, pero también de fe, aunque moderada y reprimida por esta cruel realidad que nos envolvía, y por los nervios, ya que la hora de la verdad se acercaba. Llegando a diagonal 113 y 64, suena mi celular, era el Toro, otro compañero de cancha incondicional que, en febrero, se había mudado a Tierra del Fuego, y que, antes de cada partido, me llamaba para hablar del equipo, de las corazonadas, arriesgar un resultado, vaticinar quién podía hacer un gol, etc.… habiendo pasado ya &lt;st1:personname productid="la Facultad" st="on"&gt;la Facultad&lt;/st1:personname&gt; de Periodismo, iba charlando de lo más entretenido con mi amigo cuando, de pronto, proveniente desde el estadio, que estaba aun a unas cuadras, escucho: “Y dale Looo, y dale Looo…”, la piel se me erizó, el sonido me envolvió, me abstraje del entorno. Tomé aire, porque estaba ahogado como cuando uno quiere llorar pero se la aguanta, y casi entre lágrimas le dije a mi amigo: “Escuchá, Torito, escuchá”, y me dejé llevar por el aliento en las tribunas, que a falta de hora y media, más o menos, aparecía como una mezcla de esperanza y orgullo: esperanza, porque me hacía sentir que se podía lograr la hazaña de remontar el 0-3, y orgullo, porque esta hinchada, a la cual tengo el privilegio de pertenecer, no estaba inhibida ni desanimada por las circunstancias desfavorables y demostraba, una vez más, como tantas otras, su fidelidad incondicional. Luego de un momento volví a la realidad y, con un llorisqueo inocultable, le relaté a mi amigo lo que ocurría. Yo no lo podía ver a él, pero con sólo oírlo, lo imaginaba con lágrimas y triste, no sólo por la situación que nos tocaba vivir, sino también por la distancia a la que le tocaba vivirlo. Nos despedimos, deseándonos lo mejor, como si nosotros fuéramos los que jugábamos, y, en parte, era así porque desde cada rincón en que un tripero se encontrara, éste debía hacer lo suyo, debía jugar su partido.&lt;span style="color: rgb(217, 149, 148);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Siguiendo mi camino, casi llegando a 60 y ya inmerso en el clima, un hombre mayor se me acerca y en voz baja me pregunta: “Perdoname, ¿por dónde entran los visitantes?”… era hincha de la “Crema”, me quedé un segundo en silencio y luego le indiqué el camino… pensé en decirle algo, no un insulto, algo como “La tenemos difícil, pero cuidado que todavía no ascendieron ustedes”, pero no lo hice, seguí adelante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;A las doce y veinte del mediodía, minutos más minutos menos, llegué a “El Chaparral”, el lugar estratégico de encuentro que tenemos con los muchachos cada vez que juega el Lobo en el Bosque. Llegué temprano, habíamos quedado que nos encontrábamos una y media. La espera se me hizo eterna, hasta que llegó el Pipa. Nos saludamos, muy serios, concentrados, y me dijo “No es imposible”, “No, no es imposible” le respondí tímidamente, porque no quería generar un exceso de confianza que le cayera mal al “Barba” y nos jugara en contra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Minutos más tarde se nos unieron el Cone y su tío, “Robert”, que ya es uno más del grupo. Casi no hablamos del partido, pero con la mirada nos dijimos todo… esperanza había pero no queríamos “quemar” al equipo con algún comentario demás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Eran las dos menos diez de la tarde, y el último integrante del grupo, Leo, se hacía esperar. Estábamos impacientes, llamándolo al celular, porque la hora se acercaba. A las dos en punto, finalmente llegó… “¿Cómo podés llegar tarde justo hoy?”, le reclamamos… El pobre Leo tenía su razón que, en ese momento, por la tensión, no quisimos comprender: se había tirado a dormir un rato, porque había trabajado toda la noche y recién había salido a las 10 de la mañana. &lt;span style="color: rgb(217, 149, 148);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Aclarados los tantos, entramos al “campo de batalla” y nos acomodamos donde pudimos, más precisamente en la ochava de la tribuna “Centenario” que está junto a lo que fue la vieja platea “H”. Las tribunas rebozaban de gente, así que, obviamente, no pudimos subir ni 10 escalones y ni hablemos de colgar la bandera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Poco tuvimos que esperar para la salida de los “guerreros”, y cuando lo hicieron, abrimos el “trapo” por sobre nuestras cabezas… estábamos orgullosos, porque el sentimiento que expresaba nuestra bandera era el que se respiraba en cada rincón del estadio: “Pase lo que pase seguiremos estando”…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;… y el partido empezó, con el Lobo pateando hacia el arco que da espaldas al Bosque. El primer tiempo fue como todos lo imaginaban, Gimnasia manejando la pelota, abriendo la cancha, dominando, pero faltándole “profundidad”, y Rafaela esperando, buscando alguna que otra “contra”, que salvo jugadas aisladas no inquietaba a la defensa del Lobo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;La primera llegada clara del Lobo, fue un centro desde la derecha del “Chileno” Ormeño, toque del “Tornado” y… al lado del palo… casi lo gritamos… porque nosotros estábamos viendo la jugada desde la izquierda. Fue lo más claro que hubo en el primer tiempo, que terminaba cero a cero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El entretiempo fue una tortura, el solo hecho de pensar que quedaban nada más que 45 minutos era devastador. Nos mirábamos los 5 compañeros de cancha, no encontrábamos palabra para romper con tanta angustia. Por un momento me acordé de nuestro pobre amigo que estaba en el “fin del mundo”, tan lejos de acá y tan presente en el sentimiento, y me preguntaba cómo lo estaría viviendo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Casi sin avisar, el segundo tiempo empezó. Y para colmo de males, a los 12 minutos, se fue expulsado Teté González y el “&lt;st1:metricconverter productid="8”" st="on"&gt;8”&lt;/st1:metricconverter&gt; de ellos, porque nuestro jugador quería sacar en andas de la cancha a éste último por “estar acalambrado”. “Ahora sí que los Rafaelinos se van a cerrar atrás”, pensé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Por suerte, aquel hecho quedó en el olvido cuando a los 27 minutos, el “Pampa” Sosa desborda por izquierda tirando una pelota venenosa a la puerta del área chica que el “Tornado” Alonso empuja al fondo de la red. Llegaba así el tan esperado primer gol. Hubo un grito reprimido en el estadio, mezcla de fe, porque se podía empardar el marcador, y de conciencia, porque el tiempo nos estaba ahogando, hundiendo, traicionando. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Sabiendo esto, Madelón mandaba cada vez más jugadores en ofensiva para buscar el milagro, y dejando inevitables espacios que Rafaela intentaba aprovechar de “contra”, lo que casi les da fruto en un par de jugadas… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y como si fuera poco, los nervios le jugaron una mala pasada al “Pampa” que se iba expulsado por chocar con un rival. “¡¡¡Dios, pateá un poquito para el Lobo, por favor!!!”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El partido se iba… la fe estaba, pero el reloj se empeñaba en seguir su ritmo, hasta que pasó lo que tenía que pasar, o más bien lo que queríamos que pasara… Cuevitas, que traía la pelota por izquierda la toca, metros más adelante, para Aued quien lanza un centro pasado para que el chiquitito Niell cabeceara y… Goool!!! Iban 44 minutos y estábamos a tiro. En ese momento, para darme más esperanzas quizás, me acordé de aquel partido del año 2000 en &lt;st1:personname productid="La Bombonera" st="on"&gt;La Bombonera&lt;/st1:personname&gt;, cuando el Lobo perdía 3-1 con Boca y, a dos minutos del final, lo empataba con mucha garra y corazón… No terminaba de recordar esto que… Cuevitas agarra la pelota por la izquierda y ahí va, hace pasar de largo a un defensor, levanta la cabeza y tira el centro al segundo palo, donde, cuando todos creían que se perdía por el fondo de la cancha, aparece, una vez más, el mismo chiquitito que se lanza al vuelo en “palomita” y, cambiándole el palo al arquero, decreta estado de delirio en el Bosque de &lt;st1:personname productid="La Plata. Goooool" st="on"&gt;La  Plata. Goooool&lt;/st1:personname&gt;!!! El grito envolvió a toda la ciudad… lágrimas por aquí, lágrimas por allá, gente abrazándose con gente con la que nunca había hablado… el tercer gol del Lobo era el diagnóstico de un inminente colapso de todos los corazones presentes en ese estadio y de otros tantos corazones que no habían podido estar. Ningún cardiólogo, salvo el Doctor René Favaloro, que aquel 12 de julio de 2009 hubiera cumplido 86 años de vida y que, además, era “Tripero de Ley”, habría entendido cómo tantos corazones aguantaron tantos sentimientos simultáneos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Con el “pitazo” final, los festejos se extendieron rápidamente por toda la ciudad y por varias horas. El centro platense fue una fiesta azul y blanca, con mucha alegría, cantos, pirotecnia, abrazos, lágrimas y lo más importante: en familia. Nuestro amigo, en el Sur, llamó nuevamente y, entre lágrimas, cantábamos las canciones del Lobo como si estuviera ahí con nosotros, en 7 y 50…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Para todos, es decir, diarios, periodistas, opinólogos, etc., desde aquel jueves oscuro, estábamos descendidos. Esa tarde nadie daba nada por Gimnasia, pero el Lobo se impuso, contra la adversidad, contra los pronósticos, contra los que deseaban que cayera… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Muchos minimizan nuestra hazaña diciendo, “¿La promoción festejás?”. No señores, no es la promoción lo que festejamos, es el orgullo de vestir estos colores, es el orgullo de saber que, como Mens Sana, no necesitamos a nadie a quien recurrir para lograr objetivos, porque nos tenemos a nosotros y, por supuesto, es el orgullo de estar en las buenas y en las malas… en las malas mucho más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: left; line-height: normal;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin: 6pt 0cm; text-align: left; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Diego E. Barrios&lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-3252541405230841593?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/3252541405230841593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/dolor-esperanza-angustia-delirio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3252541405230841593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3252541405230841593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/dolor-esperanza-angustia-delirio.html' title='Dolor, Esperanza, Angustia... Delirio'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-8018678964242774310</id><published>2010-04-04T13:37:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T14:15:07.246-07:00</updated><title type='text'>El día que conocí la verdadera fe</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cuser%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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 &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Para hablar del resultado final me tengo que remontar al partido de ida ante Rafaela, ese dia lo escuche por radio primer gol, segundo, tercero……&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Fui a trabajar bancandome gastadas y todo tipo de palabras desalentadoras, me sentía muy mal triste y si hay algo que no voy a hacer en este relato es mentir, repito me sentia muy triste no podía parar de pensar sentia angustia dolor, ese dolor que solo se siente desde el amor desde la pasión ese amor de ver lo que uno ama incondicionalmente en una situación complicada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Se acercaba el día del partido de vuelta y cada vez más nervios más miedo mas dolor, hablé con mi novio Diego tripero hasta la coronilla y lejos de lo que esperaba me dijo: este partido lo ganamos no me queda duda quedate tranquila no estes mal además tecnicamente ellos se van a acalambrar van a sentir el peso de este partido ya vas a ver. Obviamente yo por dentro pensaba que era todo al revés y no por falta de fe a mi Lobo querido sino porque sentia que las circunstancias eran mas grandes que las posibilidades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;La noche del sábado pasé por ruta 36 y avenida 520 ahí en ese lugar hay un santuario de Gauchito Gil, el cual nunca había pisado no sabía nada de él pero veía que cada vez tenia más velas mas cosas y así fue que en medio de la noche fuimos me bajé del auto y pedí lo que sentia, que Gimnasia haga tres goles y me subí al auto, cuando le conte a diego me dijo tres? y si nos hacen uno? …… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;llegó el domingo 12 de julio y allí partimos al templo de la pasión al lugar donde viví la tarde mas maravillosa de mi vida junto al Lobo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Para que contar, la cancha explotaba la gente estaba ahí todos expectantes, ansiosos algunas optimistas y otros pesimistas pero estaban todos con sus miedos con sus ganas pero ahí en el Bosque, el tripero no abandona y esto no es una frase de moda es una realidad absoluta la cual me toco vivir en carne propia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Fui a mi lugar a la posición más alta para poder ver en el córner alla al lado del alambrado en la tribuna del Bosque subí esos escalones con todas mis ganas y cuando llegue y me di vuelta vi toda la gente y ya no cabia un alma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Mientras esperabamos el comienzo del partido una mujer prendió una piramide de incienso (creo) al lado del alambrado, y bueno… salieron los equipos a la cancha sentía que el corazón se me salía del pecho y empezó el partido primer tiempo cero a cero, otra vez Diego diciendome: “quedate tranquila en el segundo tiempo se acalambran vas a ver, yo pensando en gauchito gil y en lo que le habia pedido”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Comienza el segundo tiempo seguimos igual sin goles y yo que pensaba en gauchito… miro mi reloj faltaban 20 minutos exactos para terminar el partido, mientras mensajes de texto cargadas de todo tipo e invitaciones a lo que iba a ser nuestro entierro….iba a ser&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Bueno alli estaba mi costumbre de caminar de un lado para el otro sin parar no podía mirar el partido, fumaba, Diego estaba ahí mirando no sacaba los ojos de la cancha, repito que mire mi reloj cuando faltaban 20 minutos, de repente mientras caminaba se viene el primer gol y para que fue un descontrol una locura y la gente miraba el reloj…yo también&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;el tiempo seguia pasando rapido cuando uno esta en desventaja, yo seguía caminando y fumando de repente temblo el estadio Diego se colgo del alambrado y mire al campo de juego no podía creer lo que estaba pasando no podía entender no podía gritar, si, textualmente no podía gritar estaba en una emoción tan grande que no podía ni moverme, de repente abriendose paso entre la gente subiendo la tribuna un señor mayor muy mayor de pullover rayado, agarrandose el corazón, le pregunté como estaba y me dijo: esto me va a matar! volví a mirar el reloj me quede al lado de el y pensaba en gauchito gil cuan cerca estabamos de lo que le pedí y como pasaba la maldita hora o mejor dicho los minutos los segundos… tenía una mezcla enorme de felicidad y de angustia porque irnos al descenso con semejante partido era una verdadera picardia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Seguía ahí al lado del hombre que se agarraba el corazón. Diego me abrazó y me dijo este partido lo ganamos tres a cero te lo dije.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Mire el reloj una vez más y el tiempo volaba, odie el reloj.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;de repente y de manera mágica, trascendental, el estadio del Bosque la cuna de la pasión de la lucha, el aguante, el seguimiento incondicional, del amor sin barreras sin tiempos sin circustancias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vibró de manera inexplicable cuando llegó el tercer y magnifico gol de Franco Niell.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;En este mismo instante que estoy haciendo este relato no puedo evitar que los pelos se me erizen, no puedo evitar que se me llenen los ojos de lágrimas, revivir aquel momento es algo que enriquece mi alma y mi corazón, así que voy a tratar de detenerme en el tiempo y explicar lo que sentí y lo que vi a mi alrededor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;En ese momento por tercera vez no pude gritar las lágrimas ahogaron mi voz, Diego me abrazo y se colgo del almbrado, el Señor que se agarraba el corazón lloraba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(como podíamos lo cuidabamos), la gente estaba inmersa en un grito contenido de todo un campeonato y aún no terminaba el partido, los últimos minutos al contrario de todo el partido no transcurrian más, ya a esta altura no me mandaban mas mensajes de texto con gastadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Así fue que el árbitro dio por terminado el partido y el estadio volvio a vibrar era tanta pero tanta la emoción que si fuese tangible se hubiese visto desde la luna. Algo difícil de transmitir en palabras, solo un tripero puede entender lo que digo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Los jugadores se abrazaban en un abrazo infinito, ellos sentían lo mismo que nosotros y tenian el doble de presión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Llore hasta que me quede sin lágrimas y me ahogaba no podía hablar no podía creer lo que estaba pasando todo era canto y alegría, desahogo de tanta presión contenida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Fuimos a 7 y &lt;st1:metricconverter productid="50, a" st="on"&gt;50, a&lt;/st1:metricconverter&gt; festejar algo único, inedito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Si, festejamos quedarnos en primera, así somos los triperos amor a los colores sin condiciones era todo una fiesta ahí recorde mientra festejaba con mis amigos Iñaki y Leandro tres grandes cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Primero: hacia unas semanas que había soñado que en el tiempo adicional hacia un gol Gimnasia y era un gol de vital importancia un gol que hizo emocionarme mucho, desde que se lo conte a Diego me decia: y? lo que soñaste se da hoy? así partido tras partido y fue en el último en el más importante, esto que cuento es pura verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Segundo: Diego siempre tuvo fe y fue el quién me dijo que lo ganabamos si o si el jamás dudo de lo que iba a pasar, gracias Diego por tu fuerza y por transmitirme tanto amor a estos colores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Tercero: el 12 de julio de 2009 conoci la fe, la verdadera gracias gauchito gil por cumplir el unico deseo que fui a pedirte, sin haber ido jamás hasta ese día, creer o reventar la fe mueve montañas y no me cabe duda que mueve pasiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Lucrecia Heit ( Lucitripa). Lisandro Olmos.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-8018678964242774310?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/8018678964242774310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/el-dia-que-conoci-la-verdadera-fe.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/8018678964242774310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/8018678964242774310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/el-dia-que-conoci-la-verdadera-fe.html' title='El día que conocí la verdadera fe'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-7728055427406778738</id><published>2010-04-04T13:32:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T13:37:24.165-07:00</updated><title type='text'>Mi realidad</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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 &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;El día que cambiamos la historia, todavía no empecé a escribir y ya se me caen las lágrimas. ¡A veces ni yo entiendo este amor que siento por Gimnasia! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Voy a empezar mi relato con una confesión, mientras caminaba por las calles de Rafaela, después de semejante derrota y empapada en llanto, intentaba escuchar el aliento que mi papá me daba, asegurándome, prometiéndome que íbamos a dar vuelta el resultado, A CAMBIAR &lt;st1:personname productid="LA HISTORIA" st="on"&gt;LA  HISTORIA&lt;/st1:personname&gt;, A CAMBIAR &lt;st1:personname productid="LA RACHA" st="on"&gt;LA RACHA&lt;/st1:personname&gt;, pero mi mente, mi cabeza no encontraba solución alguna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Odioso 9 de julio, olvidable. El viaje, los nervios, todo, tristeza, desazón, angustia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Tres días, 72 horas, eterna espera vivimos, y yo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tuve que ver con estos ojos como mi papá y mi hermano se iban a la cancha y me dejaban acá, en mi casa, ya &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que era lo mejor para mi, sí, para mi salud, yo necesitaba estar en la tribuna, con la gente, con mi gente, viviendo el partido ahí, no mirándolo por televisión, pero se suponía que acá, iba a estar mas cuidada y contenida... puras mentiras!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Mi mamá, mi abuelo, el televisor, Dalto en la radio, y yo , todas las cabalas y ninguna, algunas si y algunas no, ¿lo escuchamos por la radio o por la tele?, mi mamá que es una histérica, que no sabia si mirarlo o no, que hasta ni escucharlo quería, insoportable, y yo cinco veces mas histérica que ella. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;La desesperación, la histeria, alteración o como se llame que se vivió en esta casa no tiene explicación, no la voy a poder plasmar en estas hojas siquiera. Pero por fin silencio, Dalto me dedicó la formación, intentó darme más palabras de aliento todavía pero ya estaba nula, ya lloraba, y ya se escuchaban las bombas de la gloriosa 22, desde nuestra casa hasta mi casa, se escuchaban las bombas, y es lejos, bastante lejos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;No podía estar sentada, no podía estar parada no podía estar, no me entraba el sentimiento en el cuerpo, no me entraba el alma, nadie me hablaba, pasaban los minutos y la pelota no entraba, y mi hermano que me mandaba mensajes, y la cara de mi abuelo, bichito de mi corazón que perdía su luz, y se opacaba, y se enojaba, y puteaba, setenta y tantos años vividos y teniendo que padecer algo así, no tenía palabras, no tenia aliento, necesitaba gritar, necesitaba romper su garganta junto a la mía con un deseado gol, pero rápido, ya, ya, dije ya, los minutos pasaban y la pelota no entraba, y no escuchaba nada, no veía, y me agarraba la cara, y las manos, y la panza, se me estaba saliendo el corazón del pecho, eran minutos y minutos y mas minutos perdidos y las esperanzas se me iban, no había nadie ni nada que me las devuelva, perdía la fe, y terminaba el primer tiempo…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Con la cara totalmente desencajada, fuera de mi, busque con la mirada los ojos de mi mamá, necesitaba que sus ojos me transmitieran paz, necesitaba paz, se me salía el corazón, pero no tuve respuesta, ella fumaba un cigarrillo tras otro en la cocina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Sí dije que es histérica y no mentí, ahora aclaro que además de ser histérica ella y yo, estamos todos totalmente locos acá adentro, tan locos que cuando no lo resistió mas se fue a encerrar al lavadero para no escuchar nada y rezarle y pedirle un milagro a mi abuelo, el papá de mi papá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Empezó el segundo tiempo, y a los 12 minutos a un jugador&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de Rafaela se le ocurrió sentir una molestia muscular, pedir el cambio y retirarse de la cancha con una lentitud incalculable, y tras los acontecimientos que ya sabemos terminamos con la expulsión del Tete… y ahí el horror, no solo nos quedábamos con 10 al igual que Rafaela sino que yo me quedaba sola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Mi abuelo acto seguido a la expulsión se levantó y sin decirme nada se fué a su casa, mi mamá que seguía en el lavadero encerrada, y yo sola, gritando, llorando pataleando, pidiendo por favor, somos Gimnasia loco, somos de primera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;No me pregunten que paso los minutos que siguieron porque no lo sé, solamente me acuerdo ver a “B”isconti solito arriba y a los demás adentro del arco, y de repente gol, ¿gol? Si, GOLLLLLLL, gol de Alonso gol gol golllll &lt;st1:metricconverter productid="1 a" st="on"&gt;1 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0, 30 minutos habían pasado y gol, no grité, no podía gritar porque no me salía la voz, miraba el televisor, subía el volumen todo lo que podía y como podía y lloraba, lloraba de una manera que no había llorado nunca, era llanto que venia de muy adentro mío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Estaba desparramada en el suelo debajo de la mesa de la cocina, cuando sentí entrar a mi mamá, todo en fracción de segundos, había subido tanto el volumen y puteado de una manera tan grande que había pensado lo peor, pero cuando supo la realidad, volvió a su lugar, a hacer lo que debía, pedirle el milagro al viejo Moretti, 2 mas faltaban, 2 solitos más..&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;No veía porque el llanto no me dejaba ver, ya no me importaba como se movían o dejaban de mover los jugadores, me importaba el tiempo de vida que le quedaba al partido, cuarenta minutos y me expulsaron al Pampa, y se moría el partido, me moría yo, cuatro eternos minutos, uno solo para los 45 y gol, gol GOL OTRA VEZ GOL &lt;st1:metricconverter productid="2 a" st="on"&gt;2 a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0, no entendía nada, fue mas agonizante que el primero, faltaba un solo minuto, mas el descuento y estaba tan cerca del milagro, tan cerca pero faltaba tan poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Solamente lloraba, lloraba con llanto de angustia, desde lo mas profundo de mi, estaba sola, sola con el televisor y abrazada a la pata de la mesa llorando, si el destino me jugaba tan mala pasada y todo terminaba así no se lo que hubiera pasado, pero no, un enano volador me enseño que los milagros existen, milagros o lo que fuera que sean existen, y pude gritar, grite GOOOOOL con voz desgarradora porque así estaba, desgarrada, tenia el corazón lastimado, la pasión ya me dolía, y pasaban los minutos hasta el final en los que si mal no recuerdo lo único que hacia era pedirle a la virgen, a Dios y a mi abuelo que me cuida desde el cielo por favor, por favor..&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Y terminó, la pesadilla terminó, la hazaña, el milagro terminó, Gimnasia era de primera y de primera no se iba a ir, y grité, grité&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y mi mamá, que se había acordado que me estaba muriendo en la cocina me vino a intentar levantar del piso, y lloraba ella, y lloraba yo, y no tenia fuerzas para levantarme, no podía, había dado todo, y en el piso cantábamos y gritábamos, y mirábamos a los jugadores, a la tribuna, nuestra gente… y mi abuelo, que también sobrevivió a semejante locura vino a nuestro encuentro, y si yo con 18 años lloraba desgarradamente como un bebé, nadie va a poder imaginar como lloraba él, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;nadie me va a borrar la imagen que tengo guardada en el corazón, sentado con la cabeza apoyada en los brazos cruzados sobre la mesa, agradeciendo y preguntándose porque tanto sufrimiento, llorando desde adentro, llorando con el alma llena de locura, de nervios, de alegría…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Increíblemente esta es mi historia, mi realidad, así lo viví, así lo vivimos acá, con locura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Después de calmarnos y festejar obviamente recibí el reto por semejante estado al que había llegado, los nervios me habían ganado y se habían apoderado de mi, &lt;st1:personname productid="la PASIￓN" st="on"&gt;la PASIÓN&lt;/st1:personname&gt; se había apoderado de mi… esta hazaña fue una prueba que me puso la vida para demostrarme cuales son las cosas que realmente valen la pena, lo que se puede amar y quizá no se sabe, Gimnasia es una de esas cosas, Gimnasia no tiene explicación, se vive y se siente y solo los que compartimos esto tan lindo lo podemos entender, lo viví con adrenalina, como si hubiera sido el fin del mundo, aunque bien sabía que esto no iba a cambiar mi amor, simplemente sabía que no nos merecíamos una desilusión, un sufrimiento así, pero al fin y al cabo terminamos donde teníamos que terminar, y tuvimos nuestro merecido final feliz…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Lucia Moretti. &lt;st1:personname productid="La Plata.-" st="on"&gt;La Plata.-&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-7728055427406778738?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/7728055427406778738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/mi-realidad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/7728055427406778738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/7728055427406778738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/mi-realidad.html' title='Mi realidad'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-3412689988405523816</id><published>2010-04-04T13:30:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T13:31:49.470-07:00</updated><title type='text'>Para mí que Niell mide 2 metros</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cuser%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt; 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En las tribunas del bosque el triperío era una maraña de nervios que alentaba. Pero en tiempo de descuento, Franco Niell, el petiso de &lt;st1:metricconverter productid="1,62 m" st="on"&gt;1,62 m&lt;/st1:metricconverter&gt;. metió dos goles de cabeza. La locura, el descontrol y la alegría. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;El Lobo sigue en &lt;st1:personname productid="la A." st="on"&gt;la A.&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Mi hermano Bernardo decía ayer que esto no pasa ni en un cuento de Fontanarrosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Recién el gran Horacio Pagani dijo en Estudio Fútbol que ayer el hincha de Gimnasia vivió lo máximo que puede vivir un hincha de fútbol. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Los dos están equivocados. Para mí fue mucho más que eso. Por un lado supera por amplia ventaja a la ficción que se le puede llegar a ocurrir al más fantasioso de los escritores. Y sobre todo mucho más que la realidad que pueda llegar a analizar cualquier periodista verborrágico. Reducir a un tripero a ser un simple hincha de fútbol es una equivocación.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Todos los triperos sabemos muy bien que el Lobo es mucho más que 11 boludos corriendo atrás de una pelota. El Lobo es pueblo, es identidad popular fortalecida y enfatizada por el odio hacia ese club de mierda, gorila, de elite, turbio y tramposo que son los rayados de rojo y blanco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Estuve toda la semana repitiendo una estrofa de los Redondos (triperos y populares) que me marcó a muerte en estos últimos meses; esa última estrofa de “Yo caníbal” que dice “…Voy al coliseo a prenderme fuego... por favor! que el adiós no se alargue (me cansé de tanto esperar) CUANDO EL FUEGO CREZCA QUIERO ESTAR ALLI”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Y estuve allí, caminando por el pasillo de un lado para el otro, como desde hace más de 25 años, para “sentir” al lobo y no para verlo. Con el fuego sagrado de la hinchada tripera. El pasillo se convirtió en una marea humana que iba de un lado para el otro. Me la pasé llorando como loco, con mis hermanos Lelu y Ber; también con “el negro” Andrés y su hijo Marquito. Se sumaban por ahí Fefo, “el gordo” Julián, Javi “el ventaja”. Pero sobre todo me abrazaba con “la pilla” Laurita, que en el último momento decidió venir por primera vez y pase lo que pase al bosque; que lloraba como todos nosotros y me gritaba "no sé por qué lloro". Yo creo saber porque lloraba… el fuego crecía y ella también estaba allí (me pasó algo ridículo, en el entretiempo le tuve que recordar que si no metíamos tres goles, nos íbamos a &lt;st1:personname productid="la B" st="on"&gt;la B&lt;/st1:personname&gt;… pero me parece que me lo estaba diciendo a mi mismo para entrar en razón).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Luego el pueblo copó 7 y 50. Nosotros con mi viejo y mis hermanos llevamos nuestra bandera, esa que jura “no importan las copas, el lobo toma del pico” y fiel al trapo no paramos de tomar birra, luego seguimos escaviando un whisky y un fernet. Mi viejo Pascual estaba re loco con nosotros (mi vieja me contó hace un rato que vomitó toda la noche como un gil; pero para mí en realidad se sacó de adentro todo el garrón acumulado durante un año).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Que quede claro, si descendíamos también íbamos a copar 7 y 50. Se rumoreaba que la contra iba a ir con cajones y velas a festejar nuestra desdicha, aunque todos sabemos que a ellos no les da el cuero para enfrentar a un tripero. Pero sobre todo sabemos que no nos íbamos a ir a nuestras casas con la cabeza gacha. Podríamos haber caído en desgracia, pero la efervescencia de nuestra identidad iba a explotar desde lo más profundo de cada uno de nosotros, y nadie se iba a burlar de nuestro infortunio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;La vida y el fútbol me enseñan y me obligan todo el tiempo a ser racional, a ser un hombre lógico y pensante. Pero yo cada segundo de mi vida elijo ser tripero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;Ah me olvidaba... estoy seguro que Niell mide dos metros... por lo menos eso es lo que le voy a contar a mis nietos dentro de 50 años, cuando les cuente como fue el día que la historia se partió en dos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cuser%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;} @font-face 	{font-family:Tahoma; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:1627421319 -2147483648 8 0 66047 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	mso-bidi-font-size:10.0pt; 	font-family:Tahoma; 	mso-fareast-font-family:Tahoma; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:EN-US;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Germán Greco. Tolosa. &lt;st1:personname productid="La Plata.-" st="on"&gt;La Plata.-&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-3412689988405523816?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/3412689988405523816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/para-mi-que-niell-mide-2-metros.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3412689988405523816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3412689988405523816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/para-mi-que-niell-mide-2-metros.html' title='Para mí que Niell mide 2 metros'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-3308988844027592106</id><published>2010-04-04T13:22:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T13:28:11.328-07:00</updated><title type='text'>Había que estar</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cuser%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt; 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 &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Una vez por semana, a veces dos, teníamos la necesidad de encontrarnos y disfrutar del olor de los chorizos que iban asándose lentamente. Las caras no eran siempre las mismas, algunos hacía bastante tiempo que no aparecían a cumplir con el viejo rito, pero hoy era distinto, hoy el motivo era otro y había que estar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;En mi caso particular, en parte por cábala, y otro tanto porque ya no son los 70’s y ahora la guita no alcanza para pagar cuota, bono y pasajes, dejé de disfrutar la soledad de un chori o un paty en los jardines del bosque -como dicen mis amigos de &lt;st1:personname productid="la GGG-" st="on"&gt;la GGG-&lt;/st1:personname&gt; para ver los partidos con los mismos nervios y la misma pasión frente a mi televisor. Pero hoy había que estar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;¡Los 60’s … los 70’s! Si algo extraño son esos 20 años dorados, donde los códigos eran &lt;st1:personname productid="la Biblia" st="on"&gt;la Biblia&lt;/st1:personname&gt;, los pensamientos, revolución y los puños, las armas con las que defendías lo que es de uno, y no sólo el humo de las parrillas se olía por el bosque platense.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;En esos años el Lobo comenzó a ser “el Lobo” de la mano del Loco Ciaccia, los Bayo, Rojas, Prado, Gómez Sánchez y, para mí, Lobo no nacido en cuna tripera, marcó el comienzo de mi ida a las canchas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;A fines de los 60’s pasar música fue mi modo de vida y expresión y Guilligan era mi apodo, lo que ahora llamaríamos nick. Daba gusto ver cómo muy a pesar suyo, los "chetos" tenían que bailar al ritmo de &lt;st1:personname productid="La Barredora" st="on"&gt;La Barredora&lt;/st1:personname&gt; en el boliche de moda y en la cancha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;El dinero, las ambiciones desmedidas, hicieron que se vea frustrado el sueño tripero, y muchos de los que hoy estamos aquí sufrimos una nueva frustración.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Marcelo, mientras levantaba el vaso de vino, me recordaba el equipo del '78 y la alegría que daba ver jugar a Beltrán y tener la valla casi invicta que defendían Vidallé y la dupla central Gutiérrez y Pellegrini, sólo dos goles en contra en medio torneo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En esos años obtuvimos el bicampeonato 78-79 de básquet, pero en fútbol también sufrimos como hoy. Pobre actuación en el campeonato y un cuadrangular definiendo la permanencia o no en Primera División.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Por eso hoy había que estar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Y aunque no lo creas, estábamos todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Juan José nos explica que su hermano viene después, que estaba preparando todo para festejar su cumpleaños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Los titulares de los diarios destacaban que serían 90 minutos a toda pasión, como si ellos supieran de lo que estaban hablando, demostrando lo contrario al marcarla limitada en un espacio de tiempo y considerando que la concurrencia sería no multitudinaria ya que remontar un 0-3 era algo casi imposible de concretar, teniendo en cuenta las realidades del equipo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Por eso había que estar, porque el revertirlo era la dicha, el milagro, la risa incontrolable; y el no hacerlo era el aplauso sostenido al equipo que se iba al descenso y sería como la despedida a un amigo que, sabemos, se le hará difícil regresar, y entonces el abrazo se hace más intenso, más largo, más tierno, queriendo fusionar todos los sentimientos y transmitirlo sin palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Por eso había que estar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Porque era tiempo de recuerdos, de emociones similares, y juro que cada uno de los presentes era fiel testigo de lo que se había vivido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;El Torugo, mientras ponía un poco de chimichurri al vacío, recordó aquella tarde en Vélez donde el Loco Fierro se trepó a la reja que dividía la platea local de donde estábamos nosotros al ver que la pandilla (¿cómo puede llamarse una barra de fútbol "&lt;st1:personname productid="La Pandilla" st="on"&gt;La  Pandilla&lt;/st1:personname&gt; de Liniers?) iba tomando posiciones con interés de apedrearnos. Cuando lo vieron, torso desnudo y esperándolos, les agarró pánico y huyeron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Los partidos en &lt;st1:personname productid="la Boca" st="on"&gt;la Boca&lt;/st1:personname&gt; siempre dejaron anécdotas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Jorge cuenta la vez que el Torugo iba montado en la ventanilla del auto que lo trasladaba por Dock Sud hacia la bombonera. Estaban arreglando el puente y nos desviaron por dentro. A uno de los que iban adelante se le cae la camiseta que llevaba agarrada en el vidrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡ La 5 !!!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;- ¡¡¡La del Chaucha Bianco!!!&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Abro la puerta y me inclino a recogerla pero Damián me grita:&lt;br /&gt;- ¡Agarrate!&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Y da un volantazo que me impide tomar la preciada prenda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Desde la esquina, alguien con pilchas bosteras tiraba hacia la caravana. El Torugo sale&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;-como lo hacía el Loco Gatti del 404 naranja- y, 22 en mano, repele el ataque, toma la camiseta, le da un beso y corre hasta el auto haciéndola flamear nuevamente desde la ventanilla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;El Vikingo me recuerda otra de &lt;st1:personname productid="la Boca. Noche" st="on"&gt;la Boca. Noche&lt;/st1:personname&gt; lluviosa. Día laborable. Ya habíamos cortado las buenas relaciones con la 12 y queríamos mostrar que no nos asustaban.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Me encuentro casi solo en la segunda bandeja que en ese entonces nos daban, ya que llegué para abrir el estadio. Afuera comenzaban a sentirse tiros y gritos. Ya están por salir los equipos y la 22 aún no llega. De repente aparece el Tóxico con el brazo ensangrentado y con un corte profundo. Rompo mi camisa, le hago un vendaje y el muy inconsciente me dice que hubo una encerrona y que se volvía a ayudar. No lo volví a ver hasta hoy. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Ya va siendo la hora. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;br /&gt;Nos fuimos acomodando en nuestros lugares de siempre o en donde pudimos acomodarnos.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Por los parlantes suena un tema de Los Redondos y el Negro me grita:&lt;br /&gt;- ¡Vamos a brillar!  ¿Te acordás cuando el Indio cantó "me voy corriendo a ver que ha escrito en la pared la hinchada del Lobo"?&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Sonreí asintiendo, pero el Dale Loooooooooobo!!! hubiera tapado cualquier intento de respuesta ya que en ese preciso momento sale el equipo y el griterío es tan grande como la fe que teníamos.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Iban corriendo los minutos, se me cruzaron las imágenes del penal de Marchi en el cuadrangular del descenso, el ascenso, &lt;st1:personname productid="la Centenario" st="on"&gt;la Centenario&lt;/st1:personname&gt;, el inicio de las copas Nissan contra el Yokahama Marinos del que la empresa automotriz es dueño, los subcampeonatos con el viejo Timoteo y el de Pedro, las copas internacionales en las que participamos y la angustia iba dando paso a la resignación.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;El gordo, que estaba junto a la bandera que puso su familia en la ochava de 60, había empezado a treparse al alambrado cuando ya iban 70 minutos.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Aprovechó e ingresó junto con el Pampa y hacía señas para que entráramos y no lo dejáramos solo. En ese momento el Pampa tira un centro y dos manos toman los pies de Capogrosso permitiendo que Alonso marcara el primero.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;El arquero visitante miraba al piso buscando explicación sin poder ver qué lo había amarrado como con grilletes de fierro. Entre los yuyos, Marcelo se reía de forma tal que le daba más significado a su apodo de Loco. Su Banda empezó a alentar más todavía recordando eso de las buenas que ya van a venir, pero Teté y el Pampa quedaron fuera por tarjeta roja y ya no faltaba nada.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;La hinchada, la más grande, seguía firme alentando aunque con lágrimas en los ojos.&lt;br /&gt;El Chino Zulberti saltó desde la platea al techo del banco de suplentes y sólo Dios y él saben cuáles eran sus intenciones.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;En la cancha ya estaban Juan José, el Vikingo, el gordo Montesinos y cientos de viejos hinchas.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Tomaban a Agüero entre varios y lo trasladaban de un lado al otro de la cancha para que rechazara todo intento cremero. Lo mismo hacían con Aued y Rinaudo.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;El Negro salta emponchado en la bandera azul y blanca que me vendiera y firmara. Esa con la imagen del Lobo que dice "Con vos a donde vayas" llega al área, ve el centro que ya pasó a Alonso y solo estaba Niell entrando por el segundo palo, pero tan chiquitito que no tendría el salto y la velocidad precisa para conectar esa pelota.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;-Serás como mi hija, una  …. ¡Paloma Azul!, grita enloquecido, mientras lo toma de los brazos y lo lanza de cabeza hacia el balón, desviándolo hacia la red, dejando al arquero atónito y sin reacción.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Y todo es delirio, llantos, gritos, la avalancha me deja sentado en el tablón.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Por un momento siento nuevamente el olor a madera que recordaba de niño.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Por un momento pienso la misma historia otra vez, las buenas tienen que venir.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;El grito de Juan José dirigiéndose a su hermano, me trae a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;- ¡¡¡Llegaste!!! ¡¡¡Dale, René!!! ¡¡¡Nos falta un tanto para quedarnos en primera!!!&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;René sonríe. Y casi como queriendo repetir lo que hizo el Negro, toma el corazón de &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Franco entre sus manos y le dice:&lt;br /&gt;- Dejame salvar todos estos corazones como hacía antes.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Y Niell, sin entender lo que pasaba, sin comprender de dónde salían sus fuerzas, puso su corazón al servicio del pueblo tripero, le crecieron alas y voló otra vez como paloma azul hacia la deseada victoria.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Nos abrazamos y besamos con los que teníamos al lado. Ya no importaba nada.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;René, con una gran sonrisa y su poncho de vicuña, se iba feliz a festejar su cumpleaños junto con su hermano Juan José, y los invitó a todos a ir con él: al Loco Fierro, al Negro José Luis, al gordo que lloraba porque veía a su familia llorar… también alcancé a ver a Carlín, el que se había tirado en paracaídas en aquel clásico.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Eran miles.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Imposible distinguir a todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;No sé porqué no fui con ellos.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Tal vez porque me abrazaba con Sebas y le susurraba con lo poco que me quedaba de voz:&lt;br /&gt;- Te lo dije, no me lo podía perder.&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Había que estar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  &gt;Big Wolf. &lt;st1:personname productid="La Plata.-" st="on"&gt;La Plata.-&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-3308988844027592106?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/3308988844027592106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/habia-que-estar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3308988844027592106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/3308988844027592106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/habia-que-estar.html' title='Había que estar'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-43123158187631998</id><published>2010-04-04T13:21:00.001-07:00</published><updated>2010-04-04T13:22:16.997-07:00</updated><title type='text'>El día que en el bosque se gambeteó el tiempo</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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como bocanadas de dragones extintos en el gélido infierno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;La gente iba llegando y en neutra apariencia se acomodaba, según un ritual de final inesperado. El público así se iba encastrando hasta formar una masa a la cual me fusionaba agradablemente, cambiando mi propia existencia a otra de mayor entidad, con múltiples ojos, y cuyas incontables voces comenzaban a hilvanarse en vibrantes cánticos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;Aquel momento al cual no había querido llegar nunca, llegó y, extrañamente entonces quería quedarme allí, formando parte de esa masa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:10pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;El correr del reloj empezó a perder su perfección, desacelerándose y diluyéndose en otro tiempo, muy superior. Era el gran tiempo, el tiempo histórico, el que nos convocaba a aquella cita por prejuicio dolorosa, y en la cual parecía que las deidades estaban ausentes, por olvido e ingratitud. Era el tiempo transitado por nuestros próceres, aquellos gigantes que supieron dar a la ciudad una bandera en&lt;i style=""&gt; &lt;/i&gt;sus albores, y durante el cual se fueron decantando los otros, los traidores, los conquistadores de estrellas, a las cuales se han ido aferrado en un inagotable deseo de justificar su propia existencia, abandonando los espacios ávidos de estatuillas celestiales, dejando agujeros en su memoria. Nuestros antecesores, en cambio, nos habían encomendado tributar siempre con pasión nuestra insignia, por lo que había que estar ese día allí, por el honor, con esperanza, por la histórica pasión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;El silbato sonó, alterando a la masa que, en un círculo compacto y amorfo, se disponía a purgar los errores que conducían, casi indefectiblemente, a un hito inmerecido. Era un anillo vibrante, que eyectaba a distintos tiempos cabezas y extremidades, expelía gritos, exhalaba feroces alientos, un aro de magma contenido por el alambrado. Y allí abajo estaban ellos, nuestros hidalgos, tratando de encauzar ese delgado hilo de tiempo que, como un láser alocado y a la deriva, manejaba la pelota a su antojo, en una especie de burla a nuestro precipitado destino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;La vegetación del bosque comenzó a enfriarse, bajando su metabolismo al nivel de subsistencia, cediendo a su entorno el calor embebido en esencias magistrales. Esas pociones mágicas empezaron a envolver la masa, como transportadas por ángeles dispuestos a cubrirla con una sábana invisible. Era la antesala del gran sueño merecido por el bosque fatigado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;En esa atmósfera encantada, la masa ígnea, desbordada ante la precipitación de un final impropio, empezó a fundir el alambrado. El tiempo comenzó a perder su impiadosa autonomía, se dejaba pausar para luego ser juego de nuestros guerreros, quienes lo vapuleaban a su antojo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;Y en una primera pausa, a dieciocho minutos del vaticinado final, la inclemencia en el zaguán de la suerte es ajusticiada, por el honor de una historia respetada. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;En una segunda dilación, a sólo dos minutos que nos separaba de la anunciada injusticia, en un acto se ejecuta al agorero, despertando la esperanza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;Sobre el límite y en una tercera pausa, una última estocada hizo a la masa incandescente explotar en un grito descomunal, derramándose sobre el campo de batalla, quedando todo allí, amalgamado, petrificado ahora en nuestra memoria, la que guarda la historia de una pasión .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt;        Gabriela Montoro. La Plata.-&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-43123158187631998?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/43123158187631998/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/el-dia-que-en-el-bosque-se-gambeteo-el.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/43123158187631998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/43123158187631998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/el-dia-que-en-el-bosque-se-gambeteo-el.html' title='El día que en el bosque se gambeteó el tiempo'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-2568544312631424262</id><published>2010-04-04T13:11:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T13:15:15.493-07:00</updated><title type='text'>En la ruta de mis sueños</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;El amanecer en la ruta del desierto en La Pampa marcaba la mitad de nuestro camino hacia San Carlos de Bariloche. Ese despertar observando el sol saliente sobre el horizonte se transformó en una imagen que aún hoy permanece muy presente en mi memoria. Sin ninguna duda, ese 12 de julio de 2009 no fue un día más. Ese día, junto a Eli, Eze, Sandra y Hector volveríamos al sur, y ese día mi querido Club de Gimnasia y Esgrima de La Plata consumaría una hazaña inolvidable.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;El día había llegado y manejar en esa ruta suave me hacía pensar inevitablemente en el Bosque, en su gente, en el azul y blanco de sus colores, y en mi casual alejamiento. Sí, ese alejamiento que de ninguna manera significaba dar la espalda a las horas que seguirían o escapar a una realidad. Yo sé muy bien que no existen las distancias en los sentimientos.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;La mañana se desvanecía entre canciones y risas. Neuquén había quedado atrás. Eli  hablaba de sus lagos, sus montañas nevadas, sus rodadas en la nieve, de su lobito patagónico de algodón, sus cajitas musicales vascas y también de Gimnasia. Sí, esa niña soñadora con sentimientos boquenses también hablaba de mi Lobo querido. Recuerdo su mirada, recuerdo su preocupación, y recuerdo sus palabras: “pero tío….¿qué pasa si pierden? ¿y si empatan? ”.  ¿Como explicarle a esa niña la distancia que había que recorrer en 90 minutos? No recuerdo exactamente mis respuesta, solo recuerdo su  mirada.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;La hora del partido había llegado y nos encontrábamos a 80 Km. de Piedra del Águila. Ese paisaje tan imponente nos regalaba su mejor cara, pero también nos brindaba su soledad más extrema. Sin señales de radio solo restaba imaginar como eran esos primeros minutos del gran desafío del lobo. Lo relativo de las cosas y del tiempo lo viví en carne propia en esos minutos. La ruta, las cuestas, las curvas, los autos todo se veía  irreal.  Las imágenes de un partido, de unos goles que solo existían en mi mente, eso parecía real. Ansiaba sentir sonar el celular, recibir algún mensaje de texto desde Hudson. Me imaginaba una y otra vez  esas palabras, “Hijo: Gooool del Lobo, están más cerca, vamos que pueden!!”. Pero esas palabras nunca llegaron.  En mis momentos optimistas pensaba que quizá no se filtraban esos mensajes entre las montañas, pero en mis momentos de desesperación pensaba que quizá el Lobo no podía conseguir eso que tanto queríamos.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Llegando a Piedra del Águila el choque con la realidad fue como sentir un frío polar en el corazón. El primer tiempo había pasado e iban 14 minutos del segundo tiempo y no habíamos logrado meter el primer gol, esa pelota nunca había podido pasar la línea del arco. Un silencio profundo nos invadió. Eso que tantas almas deseaban en el estadio del bosque, en La Plata o en cualquier lugar del planeta que hubiese un tripero, no había pasado. Fue ahí cuando toda la tensión del largo viaje me golpeó, me sacudió y apenas pude manejar esos escasos metros hasta llegar a la estación de servicio.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Debajo de un árbol apagué el motor. Eli, Eze y Sandra bajaron a buscar  café,  pancitos y a hablar con mama y Hector se quedó en silencio. La radio despedía una voz lejana, con ruidos, pero la realidad era absoluta, detrás de esa lluvia, de esos ruidos, sabíamos exactamente que estaba pasando. Luego de unos minutos me quedé solo mirando esa radio con sensaciones desencontradas. Fue ahí cuando en el minuto 27, parado al lado de la camioneta  y mirando nuestra huella que había empezado en La Plata, sentí el primer grito inolvidable: “gooool del Tornado, goooool del Lobo!”. Un escalón menos te falta Lobo, decía la radio, un escalón menos.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Los minutos pasaban y pasaban. El segundo grito estaba cerca pero el pícaro se escondía, nos gambeteaba. Compenetrado en esa radio de pronto me sorprendió Eli detrás de la ventana con una morisqueta que me alegró.  ¿Como va tío?, me preguntó.  Gol del tornado Eli, solo faltan dos!, le contesté. Y fue ahí que, una vez, todos adentro de la camioneta nos ganó el silencio. Sí, a pesar de la ansiedad de seguir el viaje, Eli, como nunca, escuchaba un partido de fútbol.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;El ruido se apoderó de la radio. Sí, justo en ese momento. De pronto entre el ruido se escucho un grito desgarrador:   “Gooool de Niell!, Gol del Petiso!, gol del Lobo!”&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Solo recuerdo mirar al suelo, apretar los puños muy fuertes y gritar ese gol como nunca.  Un minuto y terminaba el tiempo reglamentario. Sabía dentro de mí que un par de oportunidades más teníamos que tener. Nunca estuvo tan cerca la posibilidad de lograr el objetivo,  esa hazaña increíble.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Dos o tres minutos más y esa radio contó: “El Lobo va con el corazón en la mano,…..vamos Lobo,… vamos Lobo que se puede,  …la pelota le llega a Cuevas,…la domina, … amaga, ….. centro de Cuevas….. viene, viene,…. ahí está Niell…… ¡goooool!, ¡gooool!....!gooool de Niell!,    ¡gooool  del Lobo!! ……. el Lobo es de primera, …. el Lobo es de primera, …. el Lobo es de primera,…. el Lobo es de primera…..”&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;¡En el silencio patagónico una camioneta tembló!. ¡Piedra del Águila tembló!. Eli, Eze, Sandra, Hector gritaban!. Por un momento no fueron boquenses, ¡fueron bien del Lobo!. yo gritaba ese gol, ese tercer gol de una hazaña feroz, de una hazaña agónica.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Tanto ruido, tanta lluvia apenas nos dejaba escuchar esos últimos minutos finales. Con mi corazón a mil, el pitazo final llegó. El Lobo se había quedado en primera. ¡Gimnasia y Esgrima de La Plata había consumado una hazaña brutal!. Como explicar lo inexplicable, como contar lo sucedido. Al minuto sonó el celular con la voz de mama: “ Claudio, esto es increíble, se ve gente con taquicardia en las tribunas, esto es increíble!”.¡Qué sensación!, qué momento de felicidad nos había regalado mi querido Lobo.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;De ahí en más solo recuerdo que nos calmamos, arranqué el motor, cargué combustible y tomamos la ruta otra vez. Solo media hora había pasado pero me sentía más fresco que nunca, mas renovado que nunca para manejar. Llegamos a San Carlos de Bariloche a la noche y revivimos toda la fiesta por Internet y televisión. Revivimos todos los relatos, las imágenes, los festejos de ese gran día. Sí, el día en que un tripero junto a su hermana, sobrina, sobrino y cuñado viajaron por la ruta de sus sueños, ese 12 de julio del 2009, “El día en que volvimos a la Patagonia Argentina y el Lobo consumó una hazaña brutal”.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;Claudio Maximiliano Horowitz. La Plata.-  &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-2568544312631424262?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/2568544312631424262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/en-la-ruta-de-mis-suenos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/2568544312631424262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/2568544312631424262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/en-la-ruta-de-mis-suenos.html' title='En la ruta de mis sueños'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-1378391854130576625</id><published>2010-04-04T09:48:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T09:50:05.685-07:00</updated><title type='text'>Estuve presente. Yo lo vi</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Estani, el arquitecto del grupo, era un personaje de aquellos que no pasaban desapercibidos. Cada miércoles, desde aquél primero en que “Tico” lo presentó como nuevo invitado a participar de la filial, era un animador importante de las reuniones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Se acaloraba en cada discusión y ante cada defensa que se hiciera de algún ex jugador o técnico, subido a la silla para ser mejor escuchado, decía “memoria”, “hay que tener memoria”, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;señalándose con el dedo índice la sien y bajaba a continuación su discurso mientras sus ojos azules parecían salírseles de sus órbitas. Por supuesto que recibía la rechifla de todo el grupo y los gritos de “calláte Chiche Gelblum”, “siempre diciendo boludeces” y cosas por el estilo que le propinábamos, más que todo para hacerlo calentar. Claro que en oportunidades, para que se envalentonara aún más, Ramiro lo alentaba diciéndole “hoy tenés una noche brillante cornetita”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Cornetita, como lo habíamos bautizado, era un tipazo. De esos que se ponen a tu lado cuando los necesitás y te tienden una mano. Gimnasia era su pasión y el campeonato que terminó en hazaña lo tenía desesperado, amargado, entristecido, y muchos más “ados e idos” como a todos nosotros. La posibilidad del descenso no lo dejaba vivir tranquilo y manifestaba permanentemente que no podría superarlo. Daba la sensación que su barba candado estaba cada vez más blanca por ese sufrimiento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Una mañana de domingo nos enteramos que había pasado lo peor con él. Su sueño había continuado. Nos fue difícil apechugar el golpe recibido. Fue un día muy triste, tan triste como estaba él con su amado Gimnasia. Algunos decían que su sufrimiento por el Lobo lo había llevado a ese desenlace. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;Todos los miércoles posteriores no fueron iguales, su recuerdo rondaba por la mesa, y ante cada comentario sobre la situación que estaba viviendo el equipo, nos preguntábamos con tristeza “¿te imaginás lo que diría cornetita?” Ese era un recuerdo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;obligado en cada reunión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;No pasó mucho tiempo y llegaron los partidos de la promoción, que más allá de la condena que sentíamos por jugarlos, era un vaso de agua helada en el desierto. La combi de la filial partió hacia Rafaela sin cornetita, pero con su hijo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Indalecio representándolo. Lamentablemente volvimos muy tristes, casi tan tristes como aquél domingo a la mañana. Cornetita desde el cielo no había podido hacer nada por nosotros seguramente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;La revancha la teníamos a la vuelta de la equina, así que no daba para quejas sino para unirnos más fuerte aún y tratar entre todos de levantar ese tres a cero en contra. Fuimos al partido con la ilusión intacta y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;encomendándonos a todos los santos. Por supuesto también le imploramos a Estani. Pensábamos que haría desde allá lo necesario para que Gimnasia no descendiera. Claro, era la ilusión de creer en esa posibilidad. Uno siempre piensa que cuando nos toque estar allá, hablaremos permanentemente con el barba para que le de una mano al Lobo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style=""&gt;         &lt;/span&gt;La cancha era un hervidero, todos los triperos lo sabemos. Los minutos pasaban tan rápido que podría asegurar que tenían menos de sesenta segundos. Las caras de los miles que estaban en la cancha estaban desencajadas como seguramente estarían la de los no se cuantos ciento de miles que lo miraban por tele. Nadie se prestaba atención y cada individuo era un mundo aparte. Cada tanto se escuchaban frases de los más desilusionados como “siempre lo mismo”, “lo único que falta es ganar &lt;st1:metricconverter productid="2 a" st="on"&gt;2 a&lt;/st1:metricconverter&gt; &lt;st1:metricconverter productid="0”" st="on"&gt;0”&lt;/st1:metricconverter&gt;, “si no le ganamos a estos, merecemos descender” y muchas más, acordes con el momento que se vivía. Algunos se sentaban y no querían mirar, otros cambiaban de lugar continuamente pensando en cábalas mil veces probadas. Muchas, demasiadas, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que seguramente nunca dieron resultado. Ya con el resultado cero a cero y acercándose al final, miro hacia el banco de suplentes porque se producía un cambio en el equipo. Todos, como también la voz del Estadio, decían que entraba Niell. Intenté observarlo con detenimiento porque más allá de la altura, me pareció que estaban confundidos. Esa cara me pareció que no era la de Franco. Estaba lejos y con mi disminuida visión, me era imposible distinguirla. Así que desistí de ese pensamiento loco. Cuando convirtió su primer gol, ante la alegría propia y de la gente, no miré detenidamente al goleador; era ilógico en ese momento hacerlo. Al explotar el Bosque con el tercer gol de ese gran petizo, grité enloquecidamente de frente a la cancha, manteniendo mi vista fija hacia el goleador como agradeciéndole lo realizado. Vi que se sacó su camiseta y corría revoleándola sobre su cabeza como queriéndose abrazar con nosotros; sí, literalmente con nosotros…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;         “Cacho II”, Carlitos, “Fredy”, Ignacio, Alejandro, Vicky, el “Ruso”, Rodrigo, a mi lado;  “Coli” y “Rolo” pegados al alambrado;  Ramiro y Guillermo en la tribuna del Bosque; Adrián y Jorge en la techada; “Toto”, “Cacho” y Juan en la tribuna de 60; Leo y Carlos desde algún lugar de la cancha; “Tico” y Raúl frente al  televisor, no se dieron cuenta que el autor del gol tenía una barba candado entre cana y dos desorbitados ojos azules.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Gustavo Bertone. City Bell.-&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-1378391854130576625?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/1378391854130576625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/estuve-presente-yo-lo-vi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/1378391854130576625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/1378391854130576625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/estuve-presente-yo-lo-vi.html' title='Estuve presente. Yo lo vi'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-7129355376540971011</id><published>2010-04-04T09:47:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T09:48:31.383-07:00</updated><title type='text'>Las puertas abiertas</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CUsuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="metricconverter"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Verdana; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:536871559 0 0 0 415 0;} @font-face 	{font-family:"Arial Rounded MT Bold"; 	panose-1:2 15 7 4 3 5 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:3 0 0 0 1 0;} @font-face 	{font-family:"MS Shell Dlg 2"; 	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:1627421319 -2147483648 8 0 66047 0;} @font-face 	{font-family:Calibri; 	mso-font-alt:"Century Gothic"; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin-top:0cm; 	margin-right:0cm; 	margin-bottom:10.0pt; 	margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:Calibri; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-language:EN-US;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Miércoles 8, 6:00 AM. Berisso, provincia de Buenos Aires. Hermosa mañana plena de sol, termo y bizcochitos, tanque lleno. El hombre es despedido por su mujer con un beso, cargado de esperanza y con un brillo en los ojos especial, parte en su auto rumbo a Rafaela para seguir a su LOBO como lo hace desde que tiene uso de razón. No es un día más en su vida, en su cerebro se mueve el bichito que le hace recordar que esta película ya la vio, y lo peor de todo, sabe que no es una comedia, sino una tragedia, y que al final de la misma el feo no se queda con la princesa, todo lo contrario, el príncipe aparece para arrebatarla de sus manos, cuando pensó que todo estaba cocinado. Igual todo eso le importa muy poco, es de Gimnasia, suficiente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Su hijo, el tercero de la zaga, después de dos mujeres, ya salió con &lt;st1:personname productid="la Agrupaci￳n" st="on"&gt;la Agrupación&lt;/st1:personname&gt; con el mismo destino, al gordo solo le queda pasar a buscar a sus dos hijas y dos amigas de estas, y agarrar el camino hacia Santa Fe con otros ¿4500? Triperos tratando de cambiar de una vez y para siempre ese siniestro final más visto que Rocky I.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Qué locura, &lt;st1:metricconverter productid="638 Km" st="on"&gt;638 Km&lt;/st1:metricconverter&gt;. de ida y otros tantos de vuelta acompañado por cuatro mujeres, un martirio pobre tipo, pero el Lobo, como Dios, todo lo puede, todo lo perdona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;06:07 PM. Rafaela, provincia de Santa Fe, estación de Servicio YPF, el gordo lo quiere matar al playero que le está llenando el tanque para la vuelta, pensando que lo está cargando cuando le preguntó el resultado del partido, pobre pibe, cordobés, de San Francisco, ni idea tenía. La bestia lo largó cuando escuchó la voz del chico que con un tono esperanzador le decía: “Pero estos son muy malos, en &lt;st1:personname productid="La Plata" st="on"&gt;La Plata&lt;/st1:personname&gt; seguro dan vuelta la historia”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Los diarios del jueves comentarían: El &lt;st1:metricconverter productid="3 a" st="on"&gt;3  a&lt;/st1:metricconverter&gt; 0 final pareció sepultar las ilusiones de Gimnasia de mantener la categoría, ya que debe ganar por tres goles en &lt;st1:personname productid="La Plata" st="on"&gt;La Plata&lt;/st1:personname&gt;, e hizo que el sueño de Rafaela de retornar a Primera, después de cinco años, comience a tomar forma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;“El corazón tiene razones que la propia razón nunca entiende”, había leído esa frase en un trapo del Lobo que alguien colgó en cancha de Argentinos Juniors en una de las tantas veces que fue a &lt;st1:personname productid="La Paternal. Eso" st="on"&gt;La Paternal. Eso&lt;/st1:personname&gt; lo llevó a meditar profundamente que iba a hacer el día de la revancha. Todo basura, ser de Gimnasia es una mezcla religiosa y fundamentalista, es Fe pura, que no resiste análisis alguno. A que Tripero de ley se le hubiese pasado por la cabeza estar ausente ante semejante desafío, obviamente sólo estaban perdonados aquellos que por distancia, edad, estado de salud y/o cábala no asistirían, no lo mirarían por TV y ni en pedo lo escucharían. Durante dos días trató en vano de definirle a los que no entendían, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;cómo, a pesar de lo ocurrido, aún tenía esperanza, y que, fracasados son los que abandonan. Como explicarlo, si GIMNASIA es puro corazón, sinrazón, puro sueño, enajenación y descontrol, sentimiento irracional e indisciplinado. Cómo exponer a los incrédulos herejes, aquello que Favaloro le enseñó un día volviendo de la cancha de River -el día que Carrasco hizo el gol bajándola con la mano- que en el Tripero, la sangre, fluye azul y blanca. ¿Qué es SER de GIMNASIA?, precisamente eso, SER.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;No había una pisca de duda, el domingo a morir al Bosque, a alentar y bancarse lo que venga, incluso la posibilidad del milagro, palabra cuyo significado él no lo incluía en el vocabulario para el Lobo porque eso jamás había ocurrido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Sábado 11, 5:00 AM. Seba, su hijo, bastante copeteado, lloraba en el auto, rezándole al abuelo, que desde la segunda bandeja del Bosque lo escuchaba, para que intercediera ante quien fuera para que el domingo pudiera llorar, pero de alegría, esa alegría que él le había contagiado llevándolo al Bosque cuando solo tenía 3 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;Domingo 12, 8:30 AM. Luego de laburar toda la noche, volvió a su casa dispuesto a cumplir con el rito del mate al desayuno y ojear el diario, pero no era un día más, sabía que aquello que amaba profundamente en la vida, a la tarde se debatiría entre renacer o desaparecer como institución, la cosa iba más allá del descenso tan temido. Leyó de punta a punta todo el diario, no dejó pasar ni los edictos, se tomó la pava completa de mate, con una aspirina adentro. No se olvidó de todas las pastillas recomendadas por “el turco”, su médico de cabecera, tripero como él, que le recomendaba que ante situaciones como estas, duplicara la dosis para que la presión sanguínea no se fuera por las nubes. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;¿Dormir?, imposible. Se tiró un rato sobre la cama, la bruja que lo conocía como si lo hubiera parido, sabía que no tenía que esbozar palabra alguna, tenía en claro que su amado esposo ya por esas horas estaba en estado catatónico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;11:00 AM. Se metió bajo la ducha para sacarse la modorra y aprestarse para salir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;hacia &lt;st1:personname productid="La Plata. Qu￩" st="on"&gt;La Plata&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;. Qué&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt; pilcha ponerse. Nada rojo, eso estaba claro, pero de qué cábala le iban a hablar si las había probado todas y nunca le habían dado resultado. Decidió ponerse todo en tono azul y blanco. Medias, calzón, remera, pantalón y campera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;11:45 AM. Llegó la hora de encontrarse con sus hijas y con los integrantes de aquella familia oriunda de Lanús, a quienes conoció en Mar del Tuyu, allá por el verano de 1992, cuando un pibito alto y rubio, encaraba con su pequeña bicicleta para la playa, enfundado con la gloriosa azul y blanca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Vamos Lobo!!! le grito al pibe, y al mocoso casi le explota el corazón de alegría. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;­&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt; ¿&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Usted también es del Lobo señor?” – inquirió – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Por supuesto” - respondió – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;­&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt; ¿&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Usted es de &lt;st1:personname productid="La Plata" st="on"&gt;La Plata&lt;/st1:personname&gt;?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- De Berisso, y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;­&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt; ¿vos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;La respuesta del pibe lo descolocó, ¿de Lanús?, pero seguro que el viejo era de &lt;st1:personname productid="La Plata" st="on"&gt;La Plata&lt;/st1:personname&gt;, no, de Avellaneda. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- ¿Y por qué del Lobo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Porque es un sentimiento – le confesó Fernando – nombre de aquel chiquilín, que corrió a contarle a su papi que había encontrado a otros con la misma enfermedad incurable que ellos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;12:15 PM. Con Vicky, Lu, Miguel, Fer, y Belén, caminaron por el Bosque, hacia el Templo Sagrado de 60 y 118, elucubrando todas las teorías posibles, y las pocas posibilidades de supervivencias de este Lobo malherido. Iban temprano para ubicarse en el lugar que los acogió todo el campeonato, al lado de la ochava de los pibes, arriba de las canchas de tenis. Seguramente allí, se encontrarían con todos los amigos del tablón ganados en esta campaña. Vicky se iría a la ochava opuesta con sus amigas, repitiendo lo hecho en partidos anteriores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;14:32 PM. Estalló el Templo, el Lobo pisó el verde y todos miraban hacia el cielo, ya implorando, que esa tarde se logre lo que todos, esperanzados esperaban.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;14:35 PM. Arrancó el partido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;15:24 PM. Final del primer tiempo. GELP 0 – Atlético de Rafaela 0. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Para el lado que mirara, las caras que fue encontrando le decían todo. Los cálculos de 1 gol cada 30 minutos aproximadamente se fueron al carajo, pasaron a ser cada 15 minutos. Empezó a escuchar los comentarios, y se prendió en la conversa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Estamos en el horno. - el flaco Raúl esbozó su pensamiento en voz alta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- No me digas - le endilgó el gordo socarronamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- ¿Te imaginas lo que estará pasando en este momento en el vestuario? –planteó Gustavo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Imagínate al “Gato” Sessa – continuó – el tipo estaba re piola en Ecuador, y larga todo para venir a jugar al equipo del cual es hincha fanático, el loco se debe querer matar, se va al descenso con lo que más ama en la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- ¿y Chirola? – acotó Carlos – dejar esas playas de arena blanca de Grecia, veleros, islas paradisiacas, para venir a sacar al Lobo del fondo del mar, y quedarte en el camino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- ¿Y quién carajo se va a quedar a jugar en el Nacional “B”? – encuestó Rubén.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Agüero, Tete, Messera, los pibes, Cuevas, Aued, Rinaudo, Castro, Cardozo – todos tiraron nombres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- A Cuevas y Rinaudo no los van a poder retener – señaló Fernando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;-Bueno muchachos, piensen en positivo, el próximo torneo nos vamos a ahorrar unos cuantos mangos, de visitante no vamos a poder ir – tiró el gordo tratando de poner un poco de humor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;15:43 PM. Comenzó el segundo Tiempo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;16:10 PM. Gol de Alonso. 27 minutos transcurridos. En los cálculos, quedaba un gol cada 5 minutos -pensó- Y el Barba es de la contra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;16:23 PM. Se quedó sin aire por putear al “Pampa”, que con un codazo infantil, se hizo expulsar, dejando a un defensor de Rafaela en el piso haciendo tiempo hasta que termine y a su equipo con nueve jugadores para intentar la hazaña a 5 minutos del final.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;16:27 PM. Gol de Niell. La presión creyó tenerla en 22/17, y eso que por recomendación de la “jabru” se tomó medio rivotril antes de salir. Miró al cielo y le imploró a la “Gallega” –la madre- y al “Negro” – el padre-, un esfuercito más. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Gritó como desaforado tratando de que el turro de Collado lo escuche y descuente por lo menos 10 minutos. Si esos “chacareros” de la crema se la pasaron todo el partido haciendo tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Las pulsaciones del corazón le parecían el parche de un bombo tocado por Oscar Tabia. Se aferró al rosario que le regaló el suegro, ¿hay alguien más católico que el Cholo en este mundo, como para que Dios deje de escucharlo?. Pensó en el partido con Olimpia de Paraguay, ¿otra vez afuera por un gol? Se quería morir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Seis, Seis, Seis minutos más adicionó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Cuevas!!! dejá de enganchar para adentro –gritó, mientras tiraba una puteada- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;16:31 PM. Como empujado por vaya a saber quien, tras un centro de Cuevas, luego de un enganche hacia adentro, Niell clavó el tercero de cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Gooooooooooooooooooooool, Goooooooooooooooooooooool, los ojos se le llenaron de lagrimas, levantó los brazos al cielo, buscó en el azul firmamento a la “Gallega” y al “Negro” para abrazarse en un abrazo infinito, se dio vuelta, y frente a él, su hija, su Lobita primogénita, con su carita llena de lagrimas, pero con una sonrisa enorme, lo abrazó, como agradeciéndole el SER hincha del Lobo, ¡Papá el Lobo es de primera!, ¡Nos quedamos en primera!, le resonó en el oído entre el griterío de la gente. Cinco escalones para abajo, cinco para arriba, tres metros para un lado y otros tantos para el otro, se abrazó y besó con todos, y con cada uno, con amigos, conocidos, hombres, mujeres, jóvenes, viejos, chicos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Le gritó de todo a Collado, lo recontra puteó, terminaloooooooooooooooooooooooo, - ¿Cuánto más vas a adicionar?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;- Finaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaal. Pasaron por su mente, en segundos, en décimas, los 40 años desde que su padre lo llevó por primera vez a ver al Lobo. La vuelta de la cancha y encontrarse con su abuelo Juan aferrado a la “Ranser” escuchando el comentario del “spiker”. El tío Ricardo que ya pasó los setenta, ¿le habrá explotado el cuore?, las veces que lo llevó en tren a Avellaneda, con Vicente y el Ruso. Toda la campaña del descenso, hasta la avalancha en cancha de Racing con el gol de Flores. El nacimiento de su hijo varón y rajar del hospital a la cancha para ver a su Lobo contra Mandiyú e informarle al abuelo Carlos que tenía un nuevo nieto. La marcha del silencio, riéndose de los primos. La vuelta de la cancha de Ferro después del gol de Lagorio, el 6-0 en &lt;st1:personname productid="la Bombonera" st="on"&gt;la Bombonera&lt;/st1:personname&gt; al equipo del Narigón, el abandono de los amargos, todo lo vivido con su Gimnasia y esa vivencia transmitida, a través de la sangre, a sus hijos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;Nunca, pero nunca, había sentido tanta alegría por su Lobo. Jamás en su vida había llorado tanto. Y se fue a festejar a 7 y &lt;st1:metricconverter productid="50, a" st="on"&gt;50, a&lt;/st1:metricconverter&gt; encontrarse con Seba y Vicky, sus otros hijos, para fundirse en un abrazo interminable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102);"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;No festejaba que se habían salvado del descenso, festejaba que a Gimnasia y Esgrima &lt;/span&gt;&lt;st1:personname style="color: rgb(0, 0, 102);" productid="La Plata" st="on"&gt;la Plata&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;, Institución, se le abrían las puertas de algo nuevo, tal vez ese 12 de julio &lt;/span&gt;&lt;st1:personname style="color: rgb(0, 0, 102);" productid="la HISTORIA EMPEZABA" st="on"&gt;la HISTORIA EMPEZABA&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt; A CAMBIAR…&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/422950426984993479-7129355376540971011?l=cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/feeds/7129355376540971011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/las-puertas-abiertas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/7129355376540971011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/422950426984993479/posts/default/7129355376540971011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cambiamoslahistoriacuentos.blogspot.com/2010/04/las-puertas-abiertas.html' title='Las puertas abiertas'/><author><name>Cambiamos la historia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15921427241612946245</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='19' src='http://4.bp.blogspot.com/_2iMH87GHY60/SyqbtzQAuyI/AAAAAAAAACI/EO4Fg7Wqsec/S220/Perfil+Blog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-422950426984993479.post-2849843695634587849</id><published>2010-04-04T09:44:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T09:47:35.136-07:00</updated><title type='text'>Como triperos</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;Cuando intento recordar la primera vez que fui a la cancha, viene a mí la imagen de mi papá, mi mamá, mi hermana y la mía vestida con una pollerita blanca y una blusa rosa con flores que me había hecho justamente mi mamá. No sé por qué esa imagen, o tal vez sí y tenga que ver con la familia unida por ese sentimiento en común que tenemos: la pasión por el Lobo. &lt;/span&gt;&lt;o:p style="color: rgb(0, 0, 102);"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102); font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102); font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;    A partir de allí innumerables "fotos" pasan por mi memoria. Los partidos con lluvia y todos refugiados bajo el paraguas de mi abuelo, las caravanas de colectivos rumbo a destinos a veces no muy gratos. Momentos de alegría y de tristeza, momentos indescriptibles, que permanecen intactos en el corazón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102); font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102); font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;    Corazón que ha resistido como el de buena tripera, la emoción más grande que recuerdo haber vivido. Y sí, justo ese día en el que había nacido un tripero que tanto hizo por miles de corazones en el mundo, los corazones de los hinchas del Lobo iban a latir más que nunca de locura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102); font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102); font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;    Ese 12 de Julio empezó temprano. Después de varias noches de sueño entrecortado azul y blanco, el día llegó. Corté la última rosa de mi  jardín y la coloqué en el florero, como lo había hecho durante todo el torneo. Fui a visitar a mis abuelos que desde el cielo siempre nos acompañan y que  seguramente esperaban como nosotros, con ansias, el comienzo del partido. Cruzamos saludos con infinidad de triperos que en autos, motos, bicicletas,  colectivos iban al Estadio repletos de ilusión, entre cantos, bocinazos y banderas. Era una fiesta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102); font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 102); font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"
